La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Empresarios católicos | comunidad
Economía Ética y Doctrina Social de la Iglesia | categoría
Ética, Iglesia y Desarrollo Social | tema
Autor: Pbro. Rafael Braun, Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) Argentina | Fuente: Acde.org.ar
El sentido del desarrollo
Primer envío de un trabajo sintético sobre la concepción del desarrollo que encontramos en la Doctrina Social de la Iglesia. Serán doce capítulos, cada uno de los cuales contendrá dos partes. La primera es de mi redacción. La segunda, son citas de la D.S.
 
El sentido del desarrollo
El sentido del desarrollo
1.1 - La Argentina, como todas las naciones, tiene derecho a desarrollarse en plenitud, asegurando su crecimiento económico, su identidad cultural y la apertura a lo trascendente. Pero no basta proclamar derechos. Es necesario recordar que por voluntad de Dios, todos los hombres y mujeres tienen el deber de empeñarse por el desarrollo de sus comunidades, sin ceder a la tentación del desaliento suscitada por la dificultad de la tarea emprendida.

1.2 - "La obligación de empeñarse por el desarrollo de los pueblos no es un deber solamente individual; es un imperativo para todos y cada uno de los hombres y mujeres, para las sociedades y las naciones" (Sollicitudo rei socialis, 32) "Los pueblos y las Naciones también tienen derecho a su desarrollo pleno, que, si bien implica los aspectos económicos y sociales, debe comprender también su identidad cultural y la apertura a lo trascendente" (SRS,32) "Quien quisiera renunciar a la tarea, difícil pero exaltante, de elevar la suerte de todo el hombre y de todos los hombres, bajo el pretexto del peso de la lucha y del esfuerzo incesante de superación, o incluso por la experiencia de la derrota y del retorno al punto de partida, faltaría a la voluntad de Dios Creador" (SRS,30).

2.1 -En los designios de Dios, cada hombre está llamado a promover su propio progreso. Cada uno es responsable de su crecimiento, el artífice principal de su éxito o fracaso. De allí que recordemos una vez más que la economía debe ser obra, ante todo, de la iniciativa privada de los individuos, ya actúen éstos por sí solos o asociados entre sí. El derecho de iniciativa económica es un derecho importante no sólo para el individuo en particular, sino además para el bien común. Nuestra experiencia, como la del resto del mundo, nos demuestra que la negación o limitación de tal derecho cercena de hecho el espíritu de iniciativa, es decir, la subjetividad creativa del ciudadano.

2.2 "En los designios de Dios, cada hombre está llamado a promover su propio progreso S Dotado de inteligencia y de libertad, el hombre es responsable de su crecimiento, lo mismo que de su salvación S Cada uno permanece siempre S el artífice principal de su éxito o de su fracaso" (Populorum progressio 15) "Como tesis inicial hay que establecer que la economía debe ser obra, ante todo, de la iniciativa privada de los individuos, ya actúen estos por sí solos, ya se asocien entre sí de múltiples maneras para procurar sus intereses comunes" (Mater et magistra 51) "El derecho de iniciativa económica es un derecho importante no sólo para el individuo en particular, sino además para el bien común. La experiencia nos demuestra que la negación de tal derecho o su limitación S reduce o, sin más, destruye de hecho el espíritu de iniciativa, es decir, la subjetividad creativa del ciudadano (Soll.rei socialis,15)

3.1 - En nuestro tiempo el papel del trabajo humano es cada vez más importante en el proceso del desarrollo económico. Hoy más que nunca, trabajar es trabajar con otros y trabajar para otros. La organización de ese esfuerzo productivo se realiza en las empresas, verdaderas comunidades de trabajo y de personas. Es necesario, pues, reconocer el valor ético del empresariado, de la capacidad de organizar el encuentro entre las necesidades de los consumidores y los recursos que sirven para satisfacerlos mediante una contratación libre. Diligencia, laboriosidad, prudencia, fiabilidad, lealtad, resolución de ánimo, son virtudes hoy en día necesarias al funcionamiento eficaz de una economía de empresa.

3.2 - "En nuestro tiempo es cada vez más importante el papel del trabajo humano en cuanto factor productivo de las riquezas inmateriales y materiales S Hoy más que nunca, trabajar es trabajar con otros y trabajar con otros: es hacer algo para alguien" (C.A.,31) "Organizar ese esfuerzo productivo, programar su duración en el tiempo, procurar que corresponda de manera positiva a las necesidades que debe satisfacer, asumiendo los riesgos necesarios: todo esto es también una fuente de riqueza en la sociedad actual. Así se hace cada vez más evidente y determinante el papel del trabajo humano disciplinado y creativo, y el de las capacidades de iniciativa y de espíritu emprendedor, como parte esencial del mismo trabajo. S Es su trabajo disciplinado, en solidaria colaboración, el que permite la creación de comunidades de trabajo cada vez más amplias y seguras para llevar a cabo la transformación del ambiente natural y la del mismo ambiente humano. En este proceso están comprometidas importantes virtudes, como son la diligencia, la laboriosidad, la prudencia en asumir los riesgos razonables, la fiabilidad y la lealtad en las relaciones interpersonales, la resolución de ánimo en la ejecución de decisiones difíciles y dolorosas, pero necesarias para el trabajo común de la empresa y para hacer frente a los eventuales reveses de fortuna. La moderna economía de empresa comporta aspectos positivos, cuya raíz es la libertad de la persona, que se expresa en el campo económico y en otros campos. En efecto, la economía es un sector de la múltiple actividad humana y en ella, como en todos los demás campos, es tan válido el derecho a la libertad como el deber de hacer uso responsable del mismo" (C.A.,32)

4.1 - La Iglesia no sólo reconoce el hecho que el mercado libre parece ser el instrumento más eficaz para asignar recursos y satisfacer necesidades, sino también su valor ético. En efecto, la economía es un sector de la actividad humana y en ella, como en todos los demás campos, es tan válido el derecho a la libertad como el deber de hacer uso responsable del mismo. Esto implica, entre otras cosas, aceptar sus límites, ya que existen numerosas necesidades humanas fundamentales que no encuentran satisfacción a través del mercado. Para ello el mercado debe ser controlado oportunamente por las fuerzas sociales y el Estado.

4.2- "Es justo, por tanto, reconocer el valor ético de la libertad de mercado y, en su interior, el valor ético del empresariado, de la capacidad de ´organizar el encuentro´ entre las necesidades de los consumidores y los recursos que sirven para satisfacerlos mediante una contratación libre" (J.P.II,1-5-91). "Da la impresión de que, tanto a nivel de Naciones, como de relaciones internacionales, el libre mercado sea el instrumento más eficaz para colocar los recursos y responder eficazmente a las necesidades. Sin embargo, esto vale sólo para aquellas necesidades que son ´solventables´ con poder adquisitivo y para aquellos recursos que son ´vendibles´, esto es, capaces de alcanzar un precio conveniente.

Pero existen numerosas necesidades humanas que no tienen salida en el mercado. Es un estricto deber de justicia y de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas"(C.A.,32) "Se pone, como modelo alternativo S una sociedad basada en el trabajo libre en la empresa y en la participación. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que éste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacción de las exigencias fundamentales de toda la sociedad" (C.A.,35)

5.1 El Estado tiene el deber de participar de diversas formas en la actividad económica. Indirectamente y según el principio de subsidiariedad, creando las condiciones favorables al libre ejercicio de la actividad económica. Directamente y según el principio de solidaridad, poniendo, en defensa de los más débiles, algunos límites a la autonomía de las partes y asegurando la cobertura de las necesidades básicas de todos los habitantes. Tiene, además, el derecho a intervenir cuando situaciones particulares de monopolio creen obstáculos al desarrollo, y tiene el deber de proveer a la defensa y tutela de los bienes colectivos, como son el ambiente natural y el ambiente humano, cuya salvaguardia no puede estar asegurada por los simples mecanismos de mercado.

5.2 "Es deber del Estado proveer a la defensa y tutela de los bienes colectivos, como son el ambiente natural y el ambiente humano, cuya salvaguardia no puede estar asegurada por los simples mecanismos de mercado" (C.A.,40) "El papel del Estado en el sector de la economía. La actividad económica, en particular la economía de mercado, no puede desenvolverse en medio de un vacío institucional, jurídico y político. Por el contrario, supone una seguridad que garantiza la libertad individual y la propiedad, además de un sistema monetario estable y servicios públicos eficientes. La primera incumbencia del Estado es, pues, la de garantizar esa seguridad, de manera que quien trabaja y produce pueda gozar de los frutos de su trabajo y, por lo tanto, se sienta estimulado a realizarlo eficiente y honestamente.

La falta de seguridad jurídica, junto con la corrupción de los poderes públicos y la proliferación de fuentes impropias de enriquecimiento y de beneficios fáciles basados en actividades ilegales o puramente especulativas, es uno de los obstáculos principales para el desarrollo y para el orden económico"(C.A.,48) "El Estado tiene, además, el derecho a intervenir, cuando situaciones particulares de monopolio creen rémoras u obstáculos al desarrollo." (C.A.,48) "El Estado debe participar directa o indirectamente.

Indirectamente y según el principio de subsidiariedad creando las condiciones favorables al libre ejercicio de la actividad económica, encauzada hacia una oferta abundante de oportunidades de trabajo y de fuentes de riqueza. Directamente y según el principio de solidaridad poniendo, en defensa de los más débiles, algunos límites a la autonomía de las partes que deciden las condiciones de trabajo, y asegurando en todo caso un mínimo vital al trabajador en paro." (C.A.,15)

6.1 No sería verdaderamente digno del hombre un tipo de desarrollo que no respetara y promoviera los derechos humanos, tanto los civiles y políticos, como los económicos, sociales y culturales, incluidos los derechos de las naciones y de los pueblos. Para ser tal, el desarrollo debe realizarse en el marco de la libertad y de la solidaridad, sin sacrificar nunca la una a la otra bajo ningún pretexto. Para que esta aspiración no quede en letra muerta, es preciso revisar en forma permanente las normas de derecho positivo para que traduzcan efectivamente las normas morales que protegen la dignidad de la persona humana.

Conviene recordar siempre que el bien común, finalidad primera del Estado, consiste principalmente en la defensa de los derechos y deberes de la persona humana.

6.2 "No sería verdaderamente digno del hombre un tipo de desarrollo que no respetara y promoviera los derechos humanos personales y sociales, económicos y políticos, incluidos los derechos de las Naciones y de los pueblos. Para ser tal, el desarrollo debe realizarse en el marco de la solidaridad y de la libertad, sin sacrificar nunca la una a la otra bajo ningún pretexto".(SRS,33)

7.1 - Es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad jurídica, de manera que quien trabaja y produce pueda gozar de los frutos de su trabajo. Para ello es imprescindible que el Estado garantice la existencia de un sistema monetario estable, pues sin una moneda que conserve su valor no pueden establecerse relaciones de justicia entre los agentes económicos. Para cumplir su misión, el Estado necesita el aporte de todos sus habitantes. Elaborar un sistema fiscal que imponga equitativamente las cargas y que sea administrado con honestidad, crea una obligación de conciencia a los contribuyentes.

7.2 - "Hay quienes profesan amplias y generosas opiniones, pero en realidad viven siempre como si nunca tuvieran cuidado alguno de las necesidades sociales. No sólo esto; en varios países son muchos los que menosprecian las leyes y normas sociales. No pocos, con diversos subterfugios y fraudes, no tienen reparo en soslayar los impuestos justos u otros deberes para con la sociedad" (GS.30).

8.1 La existencia de un Estado fuerte garante del orden jurídico es una condición necesaria para el desarrollo en libertad y solidaridad. Un Estado fuerte no es sinónimo de Estado grande. Es un Estado que asume con eficiencia y honestidad sus funciones indelegables. La opción preferencial por los pobres inspirada en el mandato de Cristo exige la constitución de un sector público que atienda a las necesidades de los má débiles en materia de seguridad, justicia, educación, salud, previsión social, vivienda, obras sanitarias y esparcimiento. Los individuos, cuando más indefensos están en la sociedad, tanto más necesitan el apoyo y el cuidado de los demás, en particular la intervención de la autoridad pública. La falta de seguridad, junto con la corrupción de los poderes públicos y la proliferación de fuentes impropias de enriquecimiento y de beneficios basados en actividades ilegales o puramente especulativas, es uno de los obstáculos principales para el desarrollo y para la promoción de los más pobres.

8.2 ""En la tutela de estos derechos de los individuos, se debe tener especial consideración para con los débiles y pobres. La clase rica, poderosa ya de por sí, tiene menos necesidad de ser protegida por los poderes públicos; en cambio, la clase proletaria, al carecer de un propio apoyo tiene necesidad específica de buscarlo en la protección del Estado. Por lo tanto es a los obreros, en su mayoría débiles y necesitados, a quienes el Estado debe dirigir sus preferencias y cuidados" (RN). Todos estos pasos conservan hoy su validez. El Papa insiste sobre un principio elemental de sana organización política, a saber, que los individuos, cuanto más indefensos están en una sociedad tanto más necesitan el apoyo y el cuidado de los demás, en particular, la intervención de la autoridad pública" (CA.10)

9.1 El caracter moral del desarrollo no puede prescindir tampoco del respeto por los seres que constituyen la naturaleza visible. En la insensata destrucción del medio ambiente natural que ha dado origen a la cuestión ecológica, hay un error antropológico, por desgracia muy difundido en nuestro tiempo. En vez de desempeñar su papel de colaborador de Dios en la obra de la creación, el hombre suplanta a Dios y con ello provoca la rebelión de la naturaleza, más bien tiranizada que gobernada.

9.2 "El caracter moral del desarrollo no puede prescindir tampoco del respeto por los seres que constituyen la naturaleza visible" (SRS,34) "Es asimismo preocupante S la cuestión ecológica S En la insensata destrucción del ambiente natural hay un error antropológico, por desgracia muy difundido en nuestro tiempo S. En vez de desempeñar su papel de colaborador de Dios en la obra de la creación, el hombre suplanta a Dios y con ello provoca la rebelión de la naturaleza, más bien tiranizada que gobernada por él" (CA,37)

10.1 El desarrollo no puede consistir solamente en el uso, dominio y posesión de la cosas creadas y de los productos de la industria humana. Este inmenso esfuerzo colectivo, gracias al cual crece el cuerpo de la nueva humanidad, puede ya presentar como un bosquejo del mundo futuro en cuanto subordina la posesión, el dominio y el uso a la semejanza divina del hombre y a su vocación de inmortalidad. El incremento del Reino de Cristo es ciertamente distinto del progreso humano, pero en cuanto éste puede contribuir a que la sociedad humana esté mejor ordenada, importa en sumo grado al Reino de Dios. El sueño de un "progreso indefinido" se verifica, transformado radicalmente por la nueva óptica que abre la fe cristiana, asegurándonos que este progreso es posible solamente porque Dios Padre ha decidido desde el principio hacer al hombre partícipe de su gloria en Jesucristo resucitado.

10.2 "La esperanza de una nueva tierra no debe anular la preocupación por mejorar esta tierra, donde crece el cuerpo de la nueva humanidad, que puede ya presentar como un bosquejo del mundo futuro. El incremento del reino de Cristo es ciertamente distinto del progreso humano, pero en cuanto éste puede contribuir a que la sociedad humana está mejor ordenada, importa en sumo grado al Reino de Dios" (GS,39) "El desarrollo no puede consistir solamente en el uso, dominio y posesión indiscriminada de las cosas creadas y de los productos de la industria humana, sino más bien en subordinar la posesión, dominio y el uso a la semejanza divina del hombre y a su vocación a la inmortalidad. Esta es la realidad trascendente del ser humano" (SRS,29)

"El sueño de un "progreso indefinido" se verifica, transformado radicalmente por la nueva óptica que abre la fe cristiana, asegurándonos que este progreso es posible solamente porque Dios Padre ha decidido desde el principio hacer al hombre partícipe de su gloria en Jesucristo resucitadoS Podemos decir, pues, - mientras nos debatimos en medio de las oscuridades y carencias del subdesarrollo y del superdesarrollo - que un día, S todas las obras y acciones, dignas del hombre, serán rescatadas" (SRS,31)

11.1 Decía Pablo VI que el verdadero desarrollo es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas. El sentido pleno del desarrollo, pues, depende de la concepción que nos hagamos del hombre y de la historia. Para lograr esta forma de desarrollo pleno son necesarios, además de los técnicos, pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre contemporáneo hallarse a sí mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación. La Iglesia sabe que el misterio del hombre se aclara en el misterio del Verbo encarnado, Jesucristo, y que la vocación última del hombre es única y divina la santidad. Sabe también que la historia es un proceso abierto a la libertad y responsabilidad del hombre. La concepción cristiana del desarrollo no remite, pues, a una utopía lejana sino a una tarea esforzada y cotidiana en favor de hombres y mujeres, niños y ancianos de carne y hueso. Lo que hagamos en favor de cada uno de ellos lo hacemos en favor del mismo Cristo.

11.2 "Si para llevar a cabo el desarrollo se necesitan técnicos, cada vez en mayor número, para este mismo desarrollo se exige más todavía pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre moderno hallarse a sí mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación. Así podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas" (P.P.,20)
 
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro para empresarios católicos
Mapas Mapa de Empresarios católicos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Empresarios católicos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
¿Qué ofrece la Comunidad de Empresarios Católicos?
El Papa y los Empresarios Católicos
La Doctrina Social de la Iglesia y los Empresarios Católicos
Ética Empresarial Católica
Valores y Virtudes del Empresario Católico
Economía Ética y Doctrina Social de la Iglesia
Doctrina Social y el Capitalismo
La Doctrina Social y la Economía
Nueva Evangelización en la Economía
Filosofía Católica de la Economía
Doctrina Social y Economía Financiera
Administración y Finanzas Católicas
Ética Católica, Mercados y Valores
Globalización, Ética y Doctrina Social
Cristianos, Ética y Crisis Económicas
Ética, Iglesia y Desarrollo Social
Ética, Iglesia, Economía y Población
Iglesia, Pobreza, Desempleo y Caridad
La Corrupción
El Dinero y la Familia Cristiana
La Iglesia, el Trabajo y los Salarios
Materialismo y Consumismo
La Iglesia, la Ética y el Turismo
El Empresario Católico y la Política
El Empresario Católico y la Familia Católica
Líderes Sociales Católicos en Acción
Formación Integral del Empresario Católico
Temas a Debatir entre Empresarios
Secretarías Católicas y Asistentes de Dirección
Miembros Destacados de la Comunidad
Noticias de los Miembros de la Comunidad
Lista de correo
Boletín con ensayos, artículos y consejos para aplicar la Doctrina Social de la Iglesia y la ética en el ámbito laboral y social.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Consultas acerca de problemas específicos de ética empresarial y la aplicación de la Doctrina Social Cristiana en la Empresa
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
E-cristians
Eduexperts
Fundación Guilé
Fundación María Virgen Madre
Impuestoporlavida.org

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad
Encuesta
¿Qué áreas de la Doctrina Social de la Iglesia deben establecer las empresas en sus códigos de ética? (Opción múltiple)
Medio ambiente
Pobreza y caridad
Trabajo y salario
Familia
Persona humana
Orden social
Economía
El Papel del Estado
Bien común
Solidaridad
Derechos Humanos
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro para empresarios católicos
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
Publicidad: