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| “Economía social de mercado” |
Decano de la Facultad de Economía de la Universidad de
Bologna, Italia. Consejero del Pontificio Consejo de Justicia y Paz
del Vaticano.
Miembro del Comité Ejecutivo del la International Economic
Association Desgrabación subtitulada de la exposición realizada en la Conferencia
“Economía social de mercado” en el auditorio de Banco Río
(19 de agosto de 2004).
El tema elegido en esta exposición
es por demás complejo. Voy a precisarlo al inicio diciendo
que la expresión “Economía social de mercado” es típica de
la experiencia alemana después de la segunda guerra mundial, que
sigue a la experiencia de Inglaterra, que es el Estado
de bienestar.
El Estado de bienestar, aunque no es la misma
cosa, es muy similar a la economía social de mercado.
Lo que pasa es que este modelo de economía social
de mercado tuvo una gran importancia, y grandes méritos, históricamente
hablando. Pero hoy es obsoleto. Voy a explicar primero por
qué es obsoleto, cuáles son las razones de esta afirmación,
y cuál es la perspectiva apropiada a los tiempos nuevos
que estamos viviendo.
Economía social de mercado, un modelo obsoleto ¿Por
qué decimos que es un modelo obsoleto? Es importante atribuir
los nombres apropiados porque, porque si se entiende por economía
social de mercado una cosa distinta de lo que fue
originariamente, es muy difícil poder iniciar un diálogo.
¿Cuál fue la
idea básica de la economía social de mercado? En la
sociedad hay dos esferas principales: la esfera del mercado y
la esfera del Estado. La esfera del mercado está constituida
de sujetos, empresas, en general, que tienen sólo una tarea:
producir riqueza, producir valor agregado, producir ingresos. La idea básica
es que en la esfera del mercado lo importante es
la producción.
Después está la esfera del Estado. ¿Cuál es
su función? La redistribución.
La idea básica de la economía social
de mercado fue la de una dicotomía de la sociedad.
La
sociedad está separada. Para los empresarios del mundo de la
economía lo importante es maximizar la tasa de aumento del
producto bruto interno, de riqueza o de ingresos. Y por
la redistribución, la tarea del Estado es obtener equidad a
través de los impuestos. El Estado es la única entidad
que tiene el poder de la coerción en las democracias,
tiene el poder de obtener recursos con los impuestos y
a redistribuirlos según algunas prioridades.
Este modelo produjo consecuencias variables según
el país. En unos países más, en otros menos, pero
tenemos que decir que en el período de casi 50
años, después de la Segunda Guerra Mundial, los resultados fueron
en general buenos.
Este modelo fue inventado en Alemania, a través
de Roepcke, y otras personas; llamado en sus orígenes en
Inglaterra como Estado de bienestar, de la mano del famoso
economista Georges Maynard Keynes, y al nivel del congreso inglés,
a través de Lord Beveridge, que tradujo en términos políticos
la idea de keynesiana.
¿Por qué este modelo hoy no es
capaz de producir éxito? Nosotros hemos entrado en la fase
de la sociedad post-industrial, y la economía social de mercado
es el fruto más maduro de la sociedad industrial, o
de la sociedad moderna. Y reitero: hoy hemos entrado en
la fase de la sociedad postmoderna, o postindustrial, o si
quieren postfordista.
Este es el punto básico. Porque si no entendemos
esto vamos a continuar proponiendo recetas que no pueden producir
éxito. ¿Por qué? No porque sean recetas erróneas sino porque
el marco histórico ha cambiado. Porque no estamos en el
mismo período.
La globalización, el poder y la sociedad decente ¿Cuáles
factores han determinado la obsolescencia del modelo de la economía
social del mercado o del Estado de bienestar? Podemos hablar
de dos factores:
Uno se llama globalización: la globalización es un
hecho de los últimos 10 a 15 años, antes no
existía. ¿Qué significa esto? Que con la globalización el poder
del Estado nacional, baja. En la época de la globalización
el Estado no tiene el poder de hacer la política
del cambio, la política de impuestos y la política monetaria.
Porque estas políticas son interdependientes, son determinadas a nivel internacional.
Esto significa que cada Estado nacional no es soberano como
en el pasado. Nosotros en Europa lo sabemos muy bien.
Ahora que está la Unión Europea, el gobierno de mi
país, que es Italia, no puede decidir la tasa de
cambio para ayudar a las exportaciones, etc. En conclusión, el
hecho es que hoy el Estado nacional no tiene el
mismo poder que en el pasado. Vamos a ver en
el futuro que el poder va a disminuir, no aumentar.
Porque este es el significado de la globalización. La globalización
ha modificado las relaciones de poder, aunque muchas personas no
lo entienden pero los hechos están delante de nuestros ojos.
El
segundo factor es en cierto sentido más importante todavía. Con
el pasaje de la sociedad moderna a la sociedad postmoderna,
o sea de la sociedad industrial a la sociedad postindustrial,
la naturaleza de las necesidades va cambiando. Que en esta
época los ciudadanos no acepten recibir beneficios de una manera
que va a ofender la dignidad de las personas es
un problema demasiado importante. Un filósofo moral, de la Universidad
de Tel Aviv, Israel, que se llama Avishai Margalit, ha
publicado hace algunos años un libro muy interesante que se
llama The Decent Society, que significa La sociedad decente. ¿Qué
plantea? La sociedad decente es una en la cual los
ciudadanos no son humillados. La sociedad decente no es la
misma cosa que la sociedad justa, porque puedes tener una
sociedad justa pero indecente, porque puede haber justicia social, pero
obtenida de una manera que ofende la dignidad de las
personas.
El asistencialismo y la humillación ¿Cuándo las personas son humilladas? Una
persona es humillada cuando obtiene cosas sin contribuir. Esta es
la razón por la cual el asistencialismo es peligroso. Es
peligroso porque va a humillar a las personas. Lo que
pasa es que las políticas asistencialistas en el corto plazo
-algunos años- producen resultados positivos, porque los que obtienen la
ayuda dicen, estoy contento. Pero en el largo plazo producirán
efectos perversos, porque las personas se van a humillar. Y
cuando nosotros, seres humanos, nos humillemos, perderemos la autoestima, lo
que se llama en inglés selftestime. Adam Smith fue uno
de los primeros que habló en estos términos.
¿Cuándo perdemos la
autoestima? Cuando recibimos sin poder contribuir, sin poder ser recíprocos.
Esta es la razón por la cual el asistencialismo siempre
es peligroso. En el largo plazo las personas van a
humillarse. Cuando éstas son humilladas van a reaccionar, a rebelarse,
no sólo eso, van a odiar a las personas que
los han ayudado. Como dijo Séneca, el gran pensador latino,
hace 2 mil años, al escribir en la Décima carta
a Lucilio, que fue uno de sus discípulos: “Tienes que
saber que si vas a dar dinero o cosas, no
importa, a una persona, de una manera permanente o sistemática,
o estructural, esa persona tarde o temprano va a odiarte,
hasta arribar al punto de matarte”. Y tenía razón.
En la
sociedad actual sucede lo mismo. Este es el punto básico.
La transición de la sociedad industrial a la sociedad postindustrial
ha hecho emerger la emergencia de una nueva dimensión, que
es la dimensión de la sociedad decente. No es suficiente
hablar de una sociedad justa.
Por ejemplo, tomemos el caso de
Cuba. Es una sociedad justa, porque en más o menos
todas las personas tienen el mismo nivel de ingreso. Yo
fui a Cuba, los profesores universitarios ganan lo mismo que
un obrero, no hay diferencias, desde un punto de vista
estadístico económico debemos decir que Cuba es una sociedad justa,
pero es una sociedad indecente. Indecente ¿por qué?, porque vas
a humillar. Éste es el punto.
Éste es el segundo factor
por el cual la economía social de mercado o el
Estado de bienestar hoy, no ayer, está en crisis. La
globalización ha disminuido el poder del Estado nacional, en particular
la capacidad de aumentar la tasa de imposición fiscal, lo
que significa que tiene siempre menos recursos. Y si tiene
menos recursos no puede hacer redistribución. La segunda razón es
la emergencia de una nueva cultura que pasa a través
del redescubrimiento de la dignidad de la persona. De esta
manera podemos entender, comprender porqué este modelo hoy no se
puede repetir.
Un modelo sin la presencia de la sociedad civil ¿Cuál
es la razón del punto débil de este modelo? El
mercado produce sólo riqueza, el Estado es el que a
redistribuir. ¿Qué falta en este modelo para ser útil hoy
en nuestra sociedad? Falta una tercera pata. Una mesa no
es estable con dos patas. Se necesita al menos una
tercera. La tercera pata es la sociedad civil. El punto
fundamental de debilidad de este modelo es que excluye a
la sociedad civil. Ustedes van a leer todos los libros,
en inglés, francés, italiano, español, sobre el Estado de bienestar...
nunca se habla de sociedad civil. Se habla de Estado
ymercado. El mercado produce riqueza, el Estado va a redistribuirla. ¿Y
la sociedad civil? ¿Qué es la sociedad civil?
La sociedad civil
incluye a tres elementos fundamentales: el primero son las asociaciones,
asociaciones de toda naturaleza: de voluntariado, ONGs, asociaciones de todo
tipo, cultural, deportivo, etc. El primer pilar de la sociedad
civil es la red de relaciones que van a establecerse
entre las personas que viven en una sociedad, pero de
una manera organizada. Es evidente que tienen que haber relaciones,
pero éstas tienen que estar organizadas. El primer elemento básico
de la sociedad civil es la red de asociacionismo, la pluralidad
de expresiones de todas las formas.
El segundo pilar de la
sociedad civil es lo que se llaman intelectuales, en un
sentido muy amplio. ¿Quiénes son los intelectuales de la sociedad
civil? Son personas independientes que tienen espíritu crítico constructivo. Yo
no puedo hablar demasiado de la situación argentina, porque no
la conozco como en mi país. Pero sospecho que aquí
hay muchos intelectuales, que hacen crítica pero no constructiva.
Los intelectuales
de la sociedad civil Uno es intelectual en la sociedad civil
no sólo si hace un buen análisis, es como si
fueras a un médico muy bueno, que hiciera el diagnóstico,
pero no fuera capaz de dar la terapia. ¿Qué hacemos
con un médico así? ¿Qué hago con un médico que
me dice tienes esta enfermedad, etc. pero no es capaz
de darme la medicina? Lo mismo sucede con los intelectuales.
Aquí hay un predominio de intelectuales que son muy buenos
en el análisis, que saben por qué esto ha producido
esto, por qué la causa, el efecto, pero no proponen,
no hacen propuestas. Es un desafío. Porque estoy pronto a
demostrar con los hechos, no hacen propuestas. Hacen diagnóstico pero
no terapia, un análisis económico o sociológico perfecto, pero nunca
propuestas. ¿Por qué? Porque para hacer propuestas, para ser constructivos,
tiene que haber coraje. El miedo no tiene que existir.
Si
voy a hacer una propuesta tengo el riesgo de equivocarme,
y si no tengo el coraje, y no quiero equivocarme
para ser criticado, voy a vacilar. Un intelectual de la
sociedad civil es una persona que ayuda en el proceso
de educación de un país.
Educación no es formación, no es
instrucción, es otra cosa. Porque las palabras tienen un significado,
un sentido muy preciso. Educación viene del latín, educere, que
significa portar fuera. La formación significa portar adentro de la
cabeza de los jóvenes, pero educación significa ayudar a los
otros a realizar su identidad. Este es el punto. El
papel de los intelectuales de la sociedad civil, es de
ayudar en el proceso educativo, ayudar a los demás a
realizar su propia identidad, pero para esto tienen que hacer
propuestas.
Propuestas que unas veces serán correctas, y otras no. Pero
tiene que haber un riesgo.
En este sentido, el intelectual es
como un empresario. ¿Vosotros habéis visto algún empresario que no
tenga una propensión al riesgo? Por definición un empresario es
una persona que tiene una propensión al riesgo muy alta.
No es un empresario uno que no arriesga. Lo mismo
pasa con los intelectuales.
No es suficiente decir tenemos un capital
humano muy desarrollado, todo el mundo va a la escuela,
sabe leer, escribir, conoce inglés, filosofía, etc. No es suficiente,
porque si tu conocimiento no está dirigido a la educación,
en el sentido que he mencionado, no es un intelectual
de la sociedad civil. Se podría decir que eres inteligente,
que eres un experto, que eres un técnico, pero no
un intelectual de la sociedad civil.
La empresa, la propensión al
riesgo y la creación de valor El tercer pilar son las
empresas. Las empresas o mejor, la figura del empresario, es
la típica expresión de la sociedad civil. Cuando digo empresa
entiendo todas las categorías de empresas o empresarios, no sólo
la empresa privada, sino también las empresas sociales, las empresas
civiles, y lo que podría aparecer en el futuro. No
hablo de empresa pública, porque la empresa pública no es
una empresa, es hacienda. Como economista tengo que usar las
palabras apropiadamente: no existe la empresa pública. El concepto de
empresa pública no existe, porque el Estado no puede arriesgar,
no tiene riesgo, entonces por definición no se puede hablar
de empresa pública, se puede hablar de hacienda pública.
Las empresas
entonces tienen tres categorías principales: privadas, sociales y civiles.
¿Cuál es
un ejemplo de empresa privada? Todo el mundo lo entiende.
¿Cuál es el típico ejemplo de empresa social? Las cooperativas.
La empresa cooperativa es un ejemplo de empresa social. ¿Cuál
es el ejemplo de empresa civil? Por ejemplo, las empresas
de la economía de comunión, que es el proyecto del
movimiento de los focolares, que desde 1991, están ahora distribuidos
en todo el mundo, alrededor de 800 empresas pertenecen a
este proyecto. La empresa de comunión desde un punto de
vista de categoría económica es un ejemplo, de lo que
se llama empresa civil. Lo importante es comprender que la
tarea de la empresa es la producción de valor. Esto
es lo que califica a la empresa.
No es verdad que
la empresa es la entidad que produce por la lógica
del beneficio. Es un error demasiado grande, que algunas corrientes
de pensamiento económico van a distribuir en todo el mundo.
Cuando los intelectuales escriben libros equivocados, tienen una gran responsabilidad,
porque los jóvenes van a estudiar y a repetir los
errores. Lo que califica a la empresa es la propensión
al riesgo y la creación –no la redistribución-, de valor.
Hay personas que hacen esto por el fin del beneficio,
entonces son empresas privadas; hay personas que hacen esto con
el fin de socializar el proceso productivo, entonces van a
crear una cooperativa; o tiene otro fin, como en el
caso de la economía de comunión, etc. Pero todas son
empresas. Porque no puedo aceptar lo que dicen que una
cooperativa no es una empresa. ¿Adónde está escrito? ¡Que demuestren
que no es una empresa! ¿Si las empresas de la
economía de comunión no son empresas, qué son?
Lo que pasa
es que estas empresas son más empresas que las otras,
porque las empresas de la economía de comunión no pueden
usar la corrupción, pagan todos los impuestos, no van a
tratar mal a los obreros; y aunque hacen esto son
eficientes, son productivas, y no obtienen ninguna ayuda del Estado.
Estos son hechos. Uno podría creerlo o no, pero son
hechos.
Las empresas de la economía de comunión no obtienen subsidios
del Estado, pagan los impuestos y son eficientes, porque están
en el mercado, aceptan la lógica de la competencia.
La crisis
del modelo Ahora vamos a comprender porqué el modelo de economía
social o de Estado de bienestar hoy está en crisis.
Porque es un modelo que considera sólo a las dos
esferas y no considera el papel específico de las expresiones
de la sociedad civil representada por tres elementos.
¿Qué significa esto?
Que la perspectiva que hoy he ilustrado brevemente es la
de la economía civil. ¿Qué significa que hoy tengamos que
transitar del concepto de economía social de mercado al concepto
de economía civil de mercado? Que tenemos que introducir en
el juego económico la tercera pata que es la sociedad
civil. Uno podría preguntarme qué significa en la práctica este
discurso. Significa que si en una sociedad, la sociedad civil
no está desarrollada, aquella no puede progresar. O lo va
a hacer con mucha dificultad o de una manera indecente,
etc. Significa que hoy la condición fundamental para progresar es
desarrollar los elementos de la sociedad civil. El factor de
progreso no es el capital natural, no es el capital
físico, no es el capital humano, no porque el capital
humano no sea importante, es importantísimo, pero todo el mundo
lo sabe. Hemos ya obtenido este resultado. Lo que falta,
en una sociedad más que otra, es la falta de
expresión de la sociedad civil. Es lo que técnicamente se
llama capital social.
Porque donde la sociedad civil no está representada,
donde el mundo de las asociaciones no está desarrollado, donde
los intelectuales no cumplen el papel de alimentar el pensamiento
crítico pero constructivo, donde las empresas no perciben que hay
diferentes tipos de empresas y que no se puede discriminar,
no va a ver progreso.
Tenemos que dejar que las personas
elijan, según su propia vocación y su propia misión en
la vida. Y debemos colaborar para que el juego económico
sea equitativo, que no se vaya a discriminar ni a
favorecer a unos en desmedro de otros. Vemos hoy empresas
que están muy subsidiadas. Consideremos en Italia el caso de
la Fiat, una empresa privada pero que obtiene subsidios; o
el caso similar de Alitalia. Las personas dicen ser liberales,
pero ¿cuál es el liberalismo? Liberalismo significa que tienes que
organizar el mercado de una manera en que ninguno sea
discriminado. Hoy las empresas sociales y las empresas civiles son
discriminadas. Porque para hacer su propia misión tienen costos de
transacción que son demasiado altos. Ese es un punto fundamental.
Cuando
consideramos la situación de un país en particular tenemos que
percibir si la sociedad civil se expande y el área
del Estado se reduce. El Estado será siempre necesario, pero
éste no puede continuar haciendo cosas que son típicas de
la sociedad civil. Desde un punto de vista filosófico, podemos
afirmar que la concepción hegeliana del Estado ético nos ha
creado demasiados problemas, y los intelectuales no lo dijeron.
Según Hegel,
el Estado es la fuente de la eticidad, de lo
que es bueno y de lo que es malo. Y
éste es un error terrible, porque el Estado ético es
papá, el padre de todas las formas de totalitarismo, de
derecha y de izquierda. Todos los totalitarismos son hijos de
la misma matriz cultural que es la matriz hegeliana del
Estado ético.
La sociedad civil, controladora del Estado y el mercado Esta
es la razón por la cual esta conceptualización produce fracasos
o desastres de varias naturalezas. Porque es la sociedad civil
la que tiene el primado respecto del mercado o del
Estado. Porque si el Estado no es controlado por la
sociedad civil, se va a volver totalitario. Hay distintas medidas
de totalitarismo, porque generalmente pensamos en el comunismo, en el
nazismo o en el fascismo, estos son casos extremos, pero
hay casos de totalitarismo menos extremos pero son totalitarismos. De
la misma manera si el mercado no es controlado por
la sociedad civil, el mercado se convierte en una jungla,
donde el más fuerte va a comer al más débil.
¿Por qué? Porque los valores del mercado se producen dentro
de la sociedad civil.
En conclusión, es la sociedad civil la
que tiene que controlar al Estado, para evitar la corrupción,
el clientelismo, etc.; y al mercado, porque la ética del
mercado no es reproducir el mercado mismo, y generar espacios
donde se vayan a cultivar las virtudes cívicas, donde se
vaya a educar, en el sentido que he explicado.
Por ejemplo,
las empresas de hoy no pueden decir voy a respetar
las reglas. Si un estudiante me dice en un examen
esto voy a reprobarlo, porque el problema es que no
hay reglas. En la época de la globalización las reglas
no pueden ser fijadas por un Estado en particular, aunque
fuera muy fuerte y eficiente no puede fijar las reglas,
porque las relaciones económicas son globales.
Parmalat, en Italia, respetó las
leyes italianas, pero no respetó las leyes de las empresas
de Parmalat que fueron al extranjero en los paraísos fiscales.
En este caso, la ley italiana no se puede aplicar
porque sólo se aplica en territorio italiano. Hoy no se
puede decir que las empresas van a respetar las reglas,
porque el problema es que las reglas no existen o,
si existen, son acotadas o son obsoletas. Esa es la
razón por la cual hoy las empresas tienen el deber
de lo que se llama una ética civil. Significa que
no tienen el deber solamente de respetar la ley sino
de producir la ley, de contribuir a producir las reglas.
Si
fuera un empresario no podría decir “éstas son las reglas
de mi Estado, voy a respetarlas”. Pero si veo que
las reglas van a producir efectos perversos, tengo la responsabilidad
moral de contribuir a cambiarlas. Este es el papel de
la sociedad civil en este punto. El problema es muy
interesante.
El capital social, factor determinante del progreso Voy a concluir diciendo
que hoy soy moderadamente optimista por el futuro, porque estas
cosas, las personas, los más jóvenes en particular, van a
entenderlas. Porque quienes tienen un intelecto genuino entienden estas cosas.
El modelo del mercado y el Estado no funciona más,
es inútil perder el tiempo en perfeccionar esta esfera o
la otra, porque no es un problema de perfeccionamiento sino
de introducir la tercera pata en el sistema de la
sociedad, con papeles diferenciados, según los actores. Lo que he
dicho es el tema del capital social, que hoy es
el factor determinante del progreso en general.
Estoy convencido de que
estas cosas no son simples de aplicar, pero tenemos que
empezar, porque si nunca empezamos a pensar de esta manera,
no podremos cambiar.
Es un papel difícil pero exaltante, porque da
satisfacciones, porque de esta manera cada uno tiene una tarea
muy específica y tiene la satisfacción de contribuir al progreso.
Lo importante es que la virtud de la esperanza no
es una virtud que pertenece al futuro, sino que pertenece
también al presente. Nosotros estamos habituados a pensar que la
esperanza es una virtud que concierne a lo que pasa
en el futuro; es verdad pero no suficiente, concierne también
al presente. Los seres humanos tienen necesidad de saber no
sólo la inspiración final, el fin último, sino también la
conciencia de que lo que hacen aquí y ahora, en
el presente, tiene un valor. Que lo que vamos a
hacer tiene un valor que nunca será cancelado.
Las virtudes de
la esperanza y de la fe son virtudes transitorias. Cuando
uno muere la esperanza y la fe van a desaparecer,
pero lo que queda siempre es la caridad, es decir,
lo que hacemos. Esta es la razón por la cual
es importante el concepto de que lo que hacemos aquí
y ahora tiene un valor que no va a desaparecer
nunca. Porque, como he dicho, la caridad es la única
virtud que permanece por siempre.
Algunas notas del diálogo Quisiera que elaborara
un poquito más los tres tipos de empresa, pero específicamente
en lo que sería la distribución de las riquezas, la
empresa capitalista de hoy, la cooperativa y las empresas de
la economía de comunión.
Zamagni: - En nuestra sociedad actual el
problema de la desigualdad aumenta, no sólo en la Argentina
sino también en los Estados Unidos. En Italia, por ejemplo,
el último dato estadístico dice que la pobreza relativa, no
absoluta, en el país es del 12%; hace 50 años
la pobreza relativa era del 6%. Estados Unidos no es
un país pobre, pero la pobreza relativa se está incrementando.
¿Porque
ayer, cuando nuestra sociedad era menos rica, la desigualdad era
menor? La explicación es la siguiente: el mercado laboral de
ayer, de la sociedad industrial, se puede representar como una
pirámide, en la base se encuentran los trabajos pobres, a
mayor formación, se asciende en la pirámide. La franja intermedia
incluyó muchas oportunidades. La estructura del mercado laboral de hoy,
de nuestra sociedad, es como una clepsidra. ¿Qué significa? Que
la base inferior es más o menos la misma que
ayer, significa que los que hacen trabajos simples, sencillos, están
siempre. La diferencia es que hoy no hay un límite
superior por los perfiles altos, porque es muy ancho. Lo
que pasa es que los perfiles de formación intermedia se
han reducido y estrechado.
Esto explica lo que en inglés se
dice working poors personas que tienen un nivel de formación
media, pero las empresas no los quieren. Porque las empresas
quieren a personas para trabajos no calificados y personas para
trabajos muy especializados. Pregunten a muchos empresarios. Quieren o personas
muy especializadas y personas con poca o ninguna especialización, intermedias
poquitas. Este es un problema, porque o estas personas se
convierten en desempleados o trabajarán en empleos no calificados.
Esa es
la razón por la cual vemos personas con nivel universitario
que van a limpiar vidrios, etc., porque no tienen oportunidades.
Conozco la situación en mi país, el 12% de pobres
relativos son en su mayoría personas que han estudiado en
la universidad, porque han hecho una mala carrera o estudiaron
carreras sin salida laboral, este es el punto. No puedes
resolver un problema de este tamaño con la redistribución del
Estado, porque el Estado no tiene los recursos. Aunque el
Estado no sea corrupto ni ineficiente. Porque la redistribución tradicional
es buena cuando el porcentaje es bajo, pero cuando el
porcentaje se eleva, ahí tenemos el problema. Es la razón
por la cual tenemos que cambiar.
Esta es la razón por
la cual tenemos necesidad de empresas civiles y sociales. Porque
en la empresa civil, por ejemplo una economía de comunión,
ellos van a poner a trabajar también a las personas
que pertenecen a esta franja, porque van a cambiar el
proceso productivo.
La organización de producción es de tal manera que
también las personas que tienen menos talentos, menos capacidades, menos
habilidades operativas, pueden trabajar. Lo mismo sucede con la empresa
social. Nuestra sociedad tiene en efecto la necesidad de empresarios
privados, inteligentes, que comprendan lo que digo y quieran ayudar.
Los empresarios privados, que no tienen cabeza, no tienen cerebro,
van a decir que no es importante. Pero hay un
empresario privado inteligente que dice sí, en mi sociedad hay
demasiados pobres relativos, finalmente yo también voy a empobrecerme. Un
ejemplo son los piqueteros, ellos piden dinero del Estado. Ahora
bien, si ese dinero se dirige en esta dirección no
puede ser utilizado en inversiones productivas y, finalmente, también las
empresas privadas van a perder o fracasar. Es la razón
por la cual tenemos la necesidad de desarrollar empresas sociales
y empresas civiles. Porque son un tipo de empresas que
van a producir una particular categoría de bienes que se
llaman bienes relacionales.
¿Quién ha dicho que la única categoría de
bienes que tiene que producir una economía de mercado son
los bienes privados? Nosotros tenemos necesidad de bienes privados pero
también de bienes relacionales. Los bienes relacionales son necesarios para
nuestra felicidad o para nuestro bienestar. Esta es la razón.
En la producción de bienes relacionales las empresas civiles y
sociales tienen una ventaja competitiva con respecto a las otras.
En
conclusión, si nosotros no vamos a cambiar nuestra perspectiva, es
una ilusión resolver los problemas de la desigualdad con los
instrumentos tradicionales, que son la redistribución por medio del Estado,
porque esto va a humillar y no es suficiente. La
idea básica es que los pobres sean ayudados modificando la
actividad productiva de una manera que todas las personas puedan
contribuir. Cerca de Bolonia nosotros sabemos de empresas sociales que
van a poner a trabajar a personas que tienen síndrome
de Down, hay una cooperativa que tiene 270 downs, trabajando.
Significa que producen y van a venderlo en el mercado,
sin ayuda del Estado. Porque han estudiado un procedimiento y
una organización por la cual los downs son muy eficientes.
Porque son personas que son muy buenas repitiendo, son puntuales,
no roban, etc. Un empresario social, que organiza el proceso
de una manera particular, puede incluir en su proceso productivo
a los downs como a otros discapacitados: ciegos, sordos, o
con cierto grado de disfunción mental. La ayuda es a
través del trabajo. El trabajo es por el hombre y
no viceversa, significa que si veo que en esta sociedad
hay un grupo de personas que tiene algunas deficiencias, no
puedo decir no quiero, que el Estado piense. Como empresario
tengo la responsabilidad moral de cambiar o de inventar cosas
para ponerlos a trabajar. Esto es posible. No sólo es
posible, sino eficiente, porque producen.
¿Cuál es el rol de los
venture capitalists en la dinámica de la globalización? Zamagni: – Es
una muy buena pregunta. Nosotros sabemos que en particular hoy,
en la sociedad postindustrial, la función financiera es muy importante
y será además siempre más importante en el futuro.
En la
sociedad que se llama sociedad del conocimiento, la posibilidad de
anticipar los recursos utilizados es mínima, porque el riesgo es
demasiado. Si voy a inventar un nuevo producto, no sé
cuándo éste va a producir la ganancia para restituir mi
inversión, lo que significa que tengo que tener acceso al
crédito. Hoy el acceso al crédito es más importante que
ayer. Ayer fue más importante que antes. Lo que pasa
es que hoy vivimos una real paradoja: en la época
de la globalización, donde los mercados financieros están globalizados, hay
un racionamiento del crédito. Muchas empresas, en particular las Pymes,
sufren esto. Porque si estás en una empresa en Gualeguaychú,
Entre Ríos, o en otra parte, en los pequeños pueblos,
los bancos comerciales no tienen interés en crear una oficina
en esos pueblos, y si la crean, el acceso al
crédito es limitado, porque te piden lo que se llama
colateral. Los bancos hoy van a dar crédito a las
empresas que no lo merecen, que no producen. Los que
producen nuevas ideas no tienen acceso al crédito.
Segundo, las empresas
pequeñas son discriminadas porque no tienen colateral. ¿Qué significa esto?
Que hoy la verdadera lucha es garantizar un derecho humano
fundamental, que es el derecho de acceso al crédito. El
acceso al crédito es un derecho fundamental del hombre. Si
organizo mi economía de una manera que algunas personas son
racionadas, no es un problema sólo económico, es un problema
político y moral.
¿Quiénes crearon los bancos? Los franciscanos. La primera
banca en el mundo fue creada en Perugia, cerca de
Asís, la segunda en Siena, la tercera en Bologna. Estamos
hablando de 1436, el primer banco. ¿Por qué lo crearon?
Exactamente por la razón anterior, y en Bologna crearon el
primer banco de matrimonios, porque las mujeres tenían que tener
una dote, y sin dote no se podían casar. Los
franciscanos crearon los bancos, no porque fueran especuladores, sino porque
habían entendido que el acceso al crédito es fundamental. ¿Por
qué los bancos no fueron creados por los griegos, por
los judíos, por los musulmanes? Porque es típico de la
cultura cristiana respetar las personas, en todas las dimensiones, también
en la dimensión económica.
Hoy estamos más o menos en la
misma situación. Ayer, con la sociedad industrial, el Estado nacional
podía tener sus bancos públicos, el problema no era que
fueran más grandes, pero hoy que los bancos públicos desaparecieron,
porque están privatizados, el problema es muy importante. Es la
razón por la cual se habla de microcréditos, Graaming Bank,
de Yunus, otra forma de banca local.
Me han dicho que
en este país han eliminado los bancos locales. Les aseguro
que esta es la medida más estúpida que se pueda
concebir ¿Cómo se puede ser economista y no comprender esto?
En Estados Unidos hay muchísimos bancos locales, bancos mutuales, cooperativos.
Porque en Estados Unidos son astutos, ellos van al extranjero
a hablar de neoliberalismo, pero en América no aplican el
neoliberalismo. En otros países lo creen y lo aplican. ¿Por
qué aquí una ley del Estado argentino ha cancelado los
bancos locales y en los Estados Unidos Reagan hizo una
ley para sostenerlos? Porque saben que los bancos locales son
fundamentales para garantizar el acceso al crédito.
Este es otro ejemplo
de lo que llamaba las estrategias de la sociedad civil,
porque garantizar el acceso al crédito significa consentir a todos,
a todas las expresiones de la economía, a desarrollarse, sin
ayuda asistencialista.
En la cultura de la empresa ¿cuál es
la dimensión del trabajo necesaria para dar ese vuelco hacia
la generación de bienes competitivos? Zamagni – Nosotros sabemos que una
economía de mercado es una economía de competencia. La competitividad
es típica de la economía de mercado, no podemos tener
economía de mercado si no queremos la competencia. Lo que
sucedes es que la competencia produce resultados diferentes según las
motivaciones de los agentes económicos. Esto significa que si en
el juego de la competencia participan agentes económicos que tienen
como única motivación la maximización del self interest, del auto
interés, solo, la competencia producirá resultados de cierto tipo. Si
en la competencia participan sujetos económicos, empresas de un tipo
o de otro, que tienen otro sistema de motivación, por
ejemplo motivación intrínseca, la competencia producirá otros resultados. Este es
el punto. Lo que pasa es que nosotros hemos hecho
una instrucción que dice: “competencia significa que el más fuerte
se va a comer al más débil”. Pero no es
verdad. O sea, este es un tipo de competencia si
asumes un asunto antropológico, que dice que todas las personas
somos lobos, de los que hablaba Hobbes en 1651 en
su libro Leviatán.
La empresa cooperativa tiene que competir porque la
competencia es esencial; lo que pasa es que la competencia
tiene diversos resultados según el caso. Un ejemplo de ello
es el tema de la competencia de precio y de
calidad; ¿dónde está escrito que es sólo de precios? Pueden
decir que en los libros de microeconomía, porque están equivocados.
Porque
hay una competencia de precios y hay una competencia de
calidad. Lo que pasa es que nosotros debemos ampliar nuestro
marco conceptual para comprender que en nuestra sociedad la competencia
no puede ser sólo de precios. La competencia de precios
tendrá siempre una tarea importante, pero no es suficiente. Porque
esto fue suficiente ayer, pero en la sociedad postindustrial tenemos
muchas necesidades que no están satisfechas. Por ejemplo, las necesidades
relacionales. Y ninguno va a producirlas.
Después vamos a lamentarnos por
los desempleados, por la infelicidad, por los antidepresivos, por los
suicidios. Naturalmente, porque vamos a producir demasiado de un tipo
de pie y no del otro. Mi posición de economía
civil es que debemos incrementar la competencia, no reducirla. Pero
en el sentido de sostener la competencia de precio y
de calidad, donde la calidad sea la calidad relacional. De
esta manera nuevas empresas van a ser creadas y las
nuevas van a estar junto a las tradicionales, porque necesitamos
a las empresas tradicionales, lo que se llama empresa privada,
pero no es suficiente.
Sé que hay personas que dicen, por
ejemplo, que el movimiento no es global y tenemos que
reducir la competencia. Esto es un error, porque si la
reduces producirás más estatismo. Con la reducción de la libertad
consecuente. Tenemos que decir sí a la competencia, pero competencia
de calidad, no sólo de precios, con las consecuencias que
se generan como la más reciente teoría económica puede demostrarlo.
En
el triángulo Estado, que pueden entenderse como sociedad política, -
mercado y sociedad civil, los problemas de relación no estarían
tanto entre la sociedad civil y el mercado sino entre
la sociedad civil y el sistema político. Sé que es
un poco lateral a su explicación pero quizás pueda darnos
alguna idea al respecto. Zamagni: – Ciertamente el sistema político es
parte de lo que he llamado antes el papel de
la sociedad civil. Porque el sistema político viene de la
sociedad civil organizada. Hasta ahora, cuando hablamos de sistema político
en el marco de la democracia, tendemos a considerar el
modelo de democracia hasta ahora desarrollado como el único modelo,
o el modelo eterno. ¿Cómo se llama este modelo hasta
ahora desarrollado? Modelo de democracia elitista competitiva. Ese es el
término técnico de ciencia política, es un modelo de democracia
que fue desarrollado por Max Weber, y por Schumpeter, un
economista austríaco muy importante, que murió en Estados Unidos en
Harvard.
Schumpeter en el libro de 1942, Capitalismo, socialismo y democracia,
y en las siguientes obras, elaboró el modelo de democracia
que se llama elitista competitivo. Este modelo ha producido buenos
resultados hasta ahora. Hoy no, ¿por qué? Porque es un
reflejo de la sociedad industrial. Pero hoy somos una sociedad
postindustrial. Y si continuamos aplicando este modelo, los resultados serán
siempre negativos. Tenemos que cambiar. ¿Cuál es el modelo del cual
hoy se habla cada vez más en muchos círculos intelectuales
y políticos también? Es el modelo de la democracia deliberativa.
El modelo de la democracia deliberativa es un modelo de
democracia más fuerte y elaborado. No podemos continuar aplicando un
modelo que fue pensado en tiempos de Max Weber antes
que Schumpeter cuando la realidad del mundo en el que
vivimos ha cambiado completamente. Esta es la razón por la cual
todo el mundo se lamenta del sistema político, de los
gobiernos, etc. Pero no es un problema de los gobiernos
o de los políticos, o también. En este sentido, el
papel de los intelectuales de la sociedad civil es muy
importante, porque tienen la responsabilidad moral, no sólo intelectual, de
proponer y de explicar a las personas qué es la
democracia deliberativa, porque muchos no lo saben y si no
lo saben no pueden elegirla. Pero ¿cómo podemos pensar en
continuar aplicando un modelo de democracia que fue pensado y
aplicado por una sociedad que hoy no existe?
Entonces, en vez
de continuar lamentándonos por los gobiernos de los políticos sería
mejor cambiar las reglas de la democracia hacia un modelo
de este tipo. ¿Cuál es la idea básica de la
democracia deliberativa? No tengo tiempo para entrar en particularidades, pero
la idea básica es la siguiente: que la coalición política
que pide consensos a los ciudadanos tiene que ofrecer razones
de su plataforma política. Razones, no promesas.
Porque los políticos hacen
promesas, dicen, si me votas te prometo esto. Promesas no
son razones. ¿Qué significa ofrecer razones? Dos cosas; primero indicar
cuál es el estatuto valorativo que está detrás de las
propuestas, significa que tengo que decir mi sistema de valor
es éste y por esta razón voy a proponer esto.
Segundo, las razones implican que tengo el deber de explicar
las consecuencias últimas de mi propuesta. Lo que los políticos
nunca hacen. Van a hacer promesas, si mantienen o no
las promesas dicen no, porque el mundo ha cambiado. Por ejemplo,
si soy el jefe de gobierno y digo, como el
señor Berlusconi en Italia: “voy a eliminar o a reducir
los impuestos”, probablemente los ciudadanos estarán contentos, pero yo nunca
dije las consecuencias que esta medida traería aparejada. Ofrecer razones
significa enunciar los principios por los cuales voy a proponer
la reducción de tales impuestos. “Si propongo reducir un 10%
los impuestos, las consecuencias serán que en el corto plazo
se va a producir este resultado, en el largo plazo
esto y esto…” De esta manera, los ciudadanos podrán decidir
si les gusta o no. Porque si me reduce el
10% los impuestos, pero me dice que de esta manera
no financiará inversiones en investigación o en educación o en
salud, yo como ciudadano puedo decir no quiero. Si me
dice reduzco los impuestos, pero las consecuencias son estas, puedo
decidir. Este es el significado de ofrecer razones.
Razón tiene que
ver con el cerebro, no con el corazón; el corazón
es el lugar de las emociones, el cerebro de las
razones, razones que todo el mundo pueda comprender, entender. Este
es el otro punto. Porque si propongo razones que sólo
algunos pueden comprender, esto no es democracia deliberativa.
En conclusión, el
nuevo sistema político se podrá realizar sólo si vamos en
esta dirección. De otra manera es inútil cambiar la ley
electoral, porque es una cosa ridícula. Este no es un
problema técnico, sino que el modelo de democracia tiene que
cambiar, las personas tienen que ser consideradas como personas. Porque
si va a hacer un juego político de esta manera,
las personas se interesan, porque se divierten en discutir, en
particular los jóvenes. ¿Hoy qué pasa en nuestros países?, ¿cuántos
van a votar? Un porcentaje mínimo… ¿qué democracia es esta?
Cuando
un jefe de gobierno es votado por un 20, un
30%, ¿no es una verdadera democracia?, o ¿por qué las
personas no van a votar? Porque no entienden. Si las
dos coaliciones proponen las razones en el sentido que he
explicado, verán que la situación cambiará.
En conclusión, esta es una
tarea de la sociedad civil, no podemos esperar que la
clase política misma cambie. Es imposible, porque ellos tienen el
poder y tienen un interés en mantener esa situación. Es
la sociedad civil la que debe decir ahora vamos a
cambiar, porque queremos hacerlo. De esta manera, si un político
no es capaz de ofrecer razones, va a desaparecer él
mismo. Hice esta experiencia en un pequeño ambiente y el
resultado es extraordinario. Porque si una persona no tiene la
capacidad de argumentar, de ofrecer razones, no puede hablar. Y
otra vez, todo el mundo es capaz de usar la
retórica, de prometer, porque resulta suficiente que otra persona te
escriba las cosas, pero cuando pretendes razones, todo el mundo
podrá saber si tienes valores de un tipo o de
otro, y si tienes capacidad. Esta es la tarea de
la sociedad civil, en particular de las asociaciones, de los
intelectuales, etc. Y si bien la situación actual no es
sustentable soy optimista, porque veo que en muchos países estamos
casi preparados para este cambio. |
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