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Autor: Fray Luis Carlos Bernal, op, Asesor doctrinario de ACDE Uruguay | Fuente: Acde.org.uy Los barrios de la Aldea Global
Fray Luis Carlos Bernal, op, Asesor doctrinario de ACDE Uruguay reflexiona sobre el mundo globalizado y los desafíos que ello implica.
Los barrios de la Aldea Global
A propósito del tal mentado "mundo globalizado", a este mundo
se le viene llamando, con ingenua ternura, "la aldea global".
Es, sin duda, una expresión cariñosa, semejante a la que
utilizamos al llamar nostálgicamente a Uruguay: "el paisito". Sólo que,
lo de llamar al mundo de los cinco Continentes la
"aldea global", me parece un sutil eufemismo. Que Uruguay sea
para nosotros "el paisito"..., puede pasar; pero que el mundo
sea una aldea global, en la cual los aldeanos bien
avenidos disfrutamos de cálida vecindad, de cercanía solidaria y de
otras ternuras semejantes..., no es verdad. Lo más que podría
admitirse es que en "la aldea" persisten todavía los barrios
desiguales de siempre, llámeseles como se quiera: "primer, segundo o
tercer mundo" o de cualquier otra manera, por ejemplo los
barrios de la aldea global.
Escribo estas líneas en Alfaro, una
ciudad de La Rioja. Es evidente que mi pueblo pertenece
a un barrio risueño de la aldea, tanto que está
plagado de ecuatorianos, rumanos y magredíes. Son gentes que han
dejado su barrio natal, buscando mejor fortuna. Su tez andina,
rubia, negra o cobriza declara su origen; su tez y,
claro está, también sus trabajos, que suelen ser los menos
soportables. El fenómeno de la emigración e inmigración, tantas veces
dramático, persiste en la aldea global. Los emigrantes no son
turistas, ni gentes de negocios; sólo son advenedizos, "con papeles"
o sin ellos, detalle importante que aumenta dramatismo a su
aventura. Por eso se me ocurre que lo de "la
aldea global" es todavía un eufemismo. La globalización, tan poderosa,
carece todavía de compasión solidaria.
Durante este mes he tenido tiempo
para corretear las calles de Barcelona, Valencia y las de
mi pueblo. He mirado a sus gentes, he tratado con
ellas. He podido comprobar cómo viven, cuáles son sus necesidades
y carencias, en qué piensan y en qué creen. Las
he tratado desde mi condición uruguaya y, más concretamente, desde
mi nuevo barrio de Camino Maldonado donde los miércoles y
viernes se practica "el trueque". ¡Realmente vivimos en mundos muy
distintos...!
No es mi intención denunciar cómo se vive en estos
barrios sino juntar fuerzas para lograr que nuestras gentes de
los barrios del Sur encuentren su lugar digno en la
dichosa aldea global. No cabe duda de que tenemos mucha
labor por delante para poder conseguirlo. Nos llevará años. Pero,
vale la pena pelear por lograrlo.
Les animo a seguir trabajando
para conseguir nuestro lugar en el mundo. Me alegra constatar
que ACDE pelea a favor de esta conquista. Trabajamos duro
pero vale la pena resistir. Los desafíos que tenemos son
difíciles, hallar soluciones a nuestros problemas concretos es una empresa
laboriosa, pero insisto en que vale la pena luchar por
conseguirlo. Vamos a ponerle a nuestra búsqueda imaginación y valores.
Nada
más. Cuando les lean estas líneas estaré en Lima, en
otro barrio marginal de la aldea global. Reciban mi cordial
saludo y mi apoyo en la lucha por conseguir nuestro
lugar en el mundo.
Fray Luis Carlos Bernal, op Asesor doctrinario
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