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No hay actividad humana que se sustraiga del imperio de Dios. Los cristianos con responsabilidades en el mundo de los negocios deben promover la solidaridad y eliminar la pobreza.
Discurso del Papa Juan Pablo II a los Funcionarios de la Oficina Internacional del Trabajo durante su viaje apostólico a Ginebra. 15 de junio de 1982. Habla de la justicia como promotora del bien común.
Discurso del Papa Benedicto XVI a los socios de la Unión Cristiana de Empresarios Dirigentes. 4 de marzo. Habla de la relación entre justicia y caridad.
Discurso del Santo Padre Pablo VI, dirigido a los empresarios de Barcelona el 14 de abril de 1964. Puntualiza que es necesario tratar de guiar el trabajo humano y las fuentes de riqueza hacia metas de primordial interés para la prosperidad de la nación, p
La Iglesia ha visto la necesidad de intervenir en las problemáticas sociales para que el trabajo humano se dignifique y se cambie con ello la cultura económica y política de las naciones.
Aquellos que se impregnen del espíritu cristiano podrán cumplir su responsabilidad ante Dios: construir sociedades abiertas y solidarias que contribuyan al bien común.
Los tres grandes compromisos éticos del cristiano, se fundamentan en el amor al prójimo: integridad moral, justicia y sinceridad de palabra. Con ello se evitará la corrupción de la vida pública.
En una sociedad que sólo promueve el éxito exterior, los hombres justos serán rechazados y perseguidos, pero será su fortaleza de espíritu la que les dé tranquilidad interior.
Discurso de Juan Pablo II derigido a los responsables de la revista la Civiltá Cattolica en el que expone el compromiso editorial por dialogar en temas de Doctrina Social de la Iglesia.
Palabras que dirigió Benedicto XVI a los socios de la Unión Cristiana de Dirigentes de Empresa de Italia al recibirles en audiencia en el Aula Pablo VI del Vaticano el 4 de marzo.
Palabras del Papa Benedicto XVI a los miembros de la Unión Cristiana de Dirigentes de Empresa en las que señala la importancia de la ética, la justicia y la caridad.
Las empresas pueden ofrecer espacios de colaboración y solidaridad entre las personas. A los empresarios no se les pide únicamente crear puestos de trabajo, sino participar en la construcción de un mundo mejor.
Palabras del Santo Padre Juan Pablo II a un grupo de Dirigentes de la Empresa AGIP, 4 de mayo de 2000. En él habla de la actividad profesional debe estar en armonía con la vida espiritual y familiar. El creyente debe vivir el trabajo como acción de gracia
Discurso del Santo Padre Juan Pablo II al XX Congreso Mundial de UNIAPAC y a la Sociedad de San Vicente de Paúl en el que habla del compromiso cristiano y del deseo de trabajar para que la economía mundial esté verdaderamente al servicio de la persona hum
Discurso del Papa Benedicto XVI a las Asociaciones Cristianas de Trabajadores Italianos (ACLI) en el que hace un llamado a vivir la fidelidad a los trabajadores.
Los empresarios están llamados a buscar el bien común. Su responsabilidad social debe estar orientada a trabajar éticamente por construir una sana globalización económica, social y cultural.
Cristo nos desafía a respetar la dignidad y la creatividad de los trabajadores, usando todos nuestros talentos para darle prioridad al ser y no al tener.
Los hombres del trabajo y de la industria deben buscar la prosperidad de sus naciones, el bienestar de las familias y la promoción de la dignidad de las personas, observando siempre la justicia y la caridad.
En todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman. Ante tal acción, debemos colaborar con Él para cuidar las necesidades de todos sus hijos. Colaboración y solidaridad: las grandes virtudes del líder.
Todas las personas tienen el derecho de realizarse plenamente en la justicia y la paz. No hay que olvidar los valores trascendentes de la persona si queremos construir sociedades regidas por el amor y la verdad.