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| Pastoral de la Carretera: usuarios de la vía, usuarios de la vida |
Publicado por el Servicio de Observación sobre Internet
(SOI)-RIIAL (número 239)
Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS), ´´los accidentes de tráfico son una
plaga mundial que cada año acaba con la vida
de 1,2 millones de hombres, mujeres y niños.
Otros varios centenares de personas sufren heridas
y algunas de ellas quedan discapacitadas permanentemente.
La inmensa mayoría de esos traumatismos se producen en los
países en desarrollo y afectan a peatones,
ciclistas, motoristas y usuarios de los transportes
públicos, muchos de los cuales nunca podrían adquirir
un automóvil privado´´ ( clic aquí
). Tal es el drama de los accidentes de tráfico
que sirve de telón de fondo a
la OMS para dedicar el próximo 7 de
abril de 2004, Día mundial de la Salud, a
la seguridad vial.
Basta con teclear la frase ´´accidentes de
tráfico´´ en un buscador cualquiera de Internet
para que en seguida nos aparecen titulares como los siguientes:
´´Tres heridos leves en dos accidentes de
tráfico en...´´, ´´cinco muertos por accidentes de
tráfico el fin de semana...´´, ´´mueren 41
personas en accidentes de tráfico durante...´´, ´´los accidentes
de tráfico suben un 31 por ciento este verano...´´
y un largo etcétera. Es bien sabido
que las grandes causas de mortalidad en el mundo son
el cáncer, el corazón y la circulación.
Pero estos tres motivos son controlables con
una certera prevención. Leemos, en el editorial del periódico
LA OPINIÓN PÚBLICA, que ´´las dimensiones de la
masacre de los accidentes de tráfico son
propias de un conflicto bélico. De hecho
hay pocos conflictos bélicos ahora mismo en el mundo que
arrojen un balance de 14 muertos diarios,
más de 5.000 muertos al año y
casi 150.000 heridos, todos los años y solamente en España´´
( ver aquí ).
Ante tanto accidente de tráfico, ante tanta muerte en las
carreteras, la Iglesia decidió, en un acto
de fe, llamar a la cordura sobre todo
a la hora de ponerse al volante, y ha
creado la Pastoral de Carreteras. Según la
Congregación para la Evangelización de los Pueblos, ´´las
carreteras no son sólo arterias de paso o de
tránsito, sino también de encuentro de personas´´.
De este modo, las autopistas y las estaciones
ferroviarias, en los cambios socioculturales actuales, se convierten en
plazas y areópagos de la nueva evangelización.
Partiendo de este convencimiento, el Pontificio Consejo
de la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes promovió
en Roma el primer Encuentro Europeo de Directores
Nacionales de la Pastoral de carreteras, que
vio la participación de 4 obispos y de algunos directores
nacionales, además de representantes de conferencias episcopales
de 11 naciones europeas (Bélgica, Bosnia-Herzegovina, República
Checa, Croacia, Francia, Italia, Polonia, Rumania, Eslovaquia,
España y Ucrania).
En un comunicado que exalta el papel
del apostolado de la carretera como contribución
a la paz, el Pontificio Consejo expone los objetivos y
los resultados alcanzados con la iniciativa: ´´El
apostolado de la carretera intenta, sobre todo,
concienciar sobre la necesidad de poner las bases para la
paz y la humana convivencia también en
las carreteras del mundo, en una sociedad que
llegue a ser menos agresiva, menos prepotente y menos
violenta. Es por ello que necesitamos el
ejercicio de virtudes sociales tales como la mansedumbre,
el respeto de los derechos y los deberes y
la prudencia´´. Es sobre todo en la
época veraniega cuando miles de conductores se lanzan a las
carreteras en masa como si de una
diáspora se tratase. Así, cada año cuando
empieza el verano, la Iglesia celebra una jornada dedicada a
las carreteras. En este 2003 y más
concretamente el día 6 de julio, la Iglesia
en España celebró la Jornada de Responsabilidad en la
Carretera con el lema ¡Condúcete! .
Antonio Ceballos
Atienza , obispo de Cádiz y Ceuta, invitaba recientemente
´´a proceder de una manera responsable a la
hora de conducir un vehículo. Más que
del volante o del vehículo, se trata no sólo de
un consejo cargado de razón, sino de
una norma básica de conducta, tanto para
los conductores como para toda clase de usuarios de la
calzada´´. Y en esa misma Carta Pastoral,
Monseñor Ceballos recuerda unos principios básicos a
la hora de conducir. ´´Ten un recto dominio de ti
mismo, tanto o más que del volante
y del vehículo; domina el coche; no
te dejes dominar por él, ya que el verdadero y
buen conductor es aquél que domina bien
su vehículo, sin dejarse dominar por éste; mantén
a raya las insensatas inclinaciones de aparentar ser más
que los demás; no cedas al mal
humor ante un fallo, propio o ajeno; sé paciente ante
un atasco inesperado; toma las debidas precauciones
si, por enfermedad, sueño o fatiga, ingestión
de bebidas o medicamentos, la conducción pudiera
quedar afectada; respeta las normas de circulación. En definitiva, trata
de poseer bien los principios y aplicarlos
a la realidad. ¡He ahí el fundamento
de la prudencia!´´.
Pero no sólo basta con estos llamamientos
a la hora de ponerse al volante
de un vehículo. También hay que formar a pastores, laicos
y agentes de pastoral para que auxilien
y presten un servicio de atención pastoral
a aquellos viajeros que así lo requieran cuando circulan por
las carreteras. Y ojalá que los conductores
atendamos a los mensajes, no sólo de
las leyes de tráfico, sino de las leyes que nos
llaman a preservar la vida, nuestra y
de los demás.
Páginas de interés: Objetivos y resultados del
I Encuentro Europeo de Directores Nacionales
de la Pastoral de Carreteras celebrado en febrero de
2003 en el Vaticano: (en italiano).
Mensaje
de Mons. Carmelo Echenagusía , obispo promotor de la
Pastoral de la Carretera en España
para el año 2003.
Informe del Secretariado General de las
Naciones Unidas sobre la crisis
de la seguridad vial en el mundo: Plan
Nacional de Seguridad Vial en
España 2003
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