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| Cardenal Martino presenta Mensaje Jornada Mundial de la Paz 2008 |
CIUDAD DEL VATICANO, 11 DIC 2007 (VIS).-El cardenal Renato Raffaele
Martino, presidente del Pontificio Consejo "Justicia y Paz", presentó esta
mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede
el Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de
la Paz 2008.
"En todo el mensaje -dijo el purpurado- el
Santo Padre nos muestra como la familia y la paz
se unen constantemente en un círculo fecundo que constituye uno
de los presupuestos más estimulantes para dar vida a un
apropiado enfoque cultural, social y político de las complejas temáticas
relativas a la realización de la paz en nuestra época".
Así,
"en la primera parte se evidencia el sentido y el
valor de la conexión entre núcleo familiar y paz, y
en la segunda, la familia humana se pone en relación
con una serie de problemáticas que atañen a la paz".
La
primera parte del mensaje está dedicada a "algunos elementos descriptivos
de la visión cristiana de la familia", porque "en la
vida familiar se experimentan todos los ingredientes fundamentales de la
paz: la justicia en las relaciones entre hermanos y hermanas,
la importancia de la ley y la autoridad de los
padres, el poder vivido como servicio a los más débiles,
la ayuda en las necesidades, la disponibilidad a acoger, renunciar
y perdonar".
El Santo Padre "subraya que la familia es titular
de derechos específicos" que son "expresión de la ley natural
y universal presente en la mente y el corazón de
todos los seres humanos" y presenta algunas de sus preocupaciones,
"porque la principal agencia de paz, la familia, no puede
desempeñar a fondo su propia tarea".
"De hecho -explicó el cardenal-,
actúan contra la paz muchas intervenciones legislativas que debilitan la
familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer u
obligan a las familias, directa o indirectamente, a no ser
disponibles a una acogida de la vida moralmente responsable o
que no reconocen el derecho de la familia a ser
la primera responsable de la educación de los hijos".
Comentando las
"exigencias particulares de la familia" (ambiente, economía, moral, superación de
los conflictos), enumeradas por el Papa en su mensaje, el
presidente de "Justicia y Paz" recordó que "la cuestión ambiental
está estrechamente ligada con la cuestión de la paz" porque
en la familia humana "es necesario que la tierra se
considere como la casa común y que para su gestión
responsable y al servicio de todos se elija el camino
del diálogo antes que el de las decisiones unilaterales".
Por cuanto
respecta a la economía, "en la familia se experimenta la
paz cuando a nadie le falta lo necesario y la
economía, que es fruto del trabajo de algunos, del ahorro
de otros y de la colaboración de todos, está bien
organizada en la solidaridad sin excesos ni derroches". Esta imagen
de la familia "ayuda a mantener siempre en relación dos
facetas de la economía: relaciones correctas y sinceras entre los
(...) pueblos que les permitan colaborar en un marco de
igualdad y justicia y, al mismo tiempo, organización eficaz de
los recursos para la producción y la distribución de la
riqueza".
La exigencia moral de "vivir bajo una ley común", válida
para la familia, es también "causa de paz porque impide
el individualismo egoísta y une a sus miembros, favoreciendo la
convivencia. También esto debe ser válido para la familia humana".
"En
esta perspectiva -aclaró el purpurado-, el Santo Padre denuncia los
comportamientos arbitrarios tanto dentro de los estados como en las
relaciones entre las naciones y en las numerosas situaciones en
que el más débil debe doblegarse no a las exigencias
de la justicia, sino a la fuerza de quien tiene
más medios que él".
Por último, hablando de la "superación de
los conflictos y al refuerzo de los procesos de desarme",
último punto del mensaje, el cardenal recordó que el presupuesto
militar de la última década era el más alto de
todos los tiempos, e hizo hincapié en la necesidad de
reflexionar sobre "la superposición de la economía civil con la
militar" y sobre el fenómeno del "dual use", es decir
"la posibilidad de la doble destinación para el uso civil
o militar de un bien, servicio o conocimiento".
Otro tema de
reflexión es "la antinomia entre la política contra el terrorismo
y la política de seguridad internacional", ya que desde el
atentado contra las Torres Gemelas de 2001, "la comunidad internacional
ha adoptado severas medidas contra el terrorismo y al mismo
tiempo los estados, en particular las potencias nucleares, han renovado
sus aparatos militares y arsenales". |
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