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| “El contexto empresarial actual no ayuda a las personas a ser esposos y padres” |
Se ha dicho en muchas ocasiones que la crisis de
la familia se produce por la incorporación de la mujer
al trabajo. ¿Qué opina al respecto?
Lo que yo creo es
que el contexto empresarial que tenemos no ayuda ni a
ser padre ni madre ni esposos. Hay que repensar la
empresa, visto que la mujer sale de modo masivo al
mercado de trabajo. La situación que vivimos actualmente es insostenible.
Evidentemente, el invierno demográfico tiene que ver con que la
mujer sale al mundo laboral y se encuentra con una
empresa rígida pensada por hombres y para hombres. Ésa es
la primera clave.
Lo que estamos viendo es que la "revolución
femenina", entendida en el buen sentido, beneficia también al hombre,
porque le ayuda a "volver a entrar" en el hogar.
Es bueno que la mujer aporte a la sociedad sus
conocimientos y valores, y al mismo tiempo no tenga que
renunciar a ser esposa y madre, lo cual requiere en
cada momento una dedicación de tiempo vital diferente.
Evidentemente no es
un problema solo de las empresas; hay un enorme problema
social porque las administraciones públicas siguen pensando en el individuo
en lugar de pensar en la familia, que es la
verdadera célula básica de la sociedad.
En la familia es donde
se genera la confianza, que es la base de funcionamiento
de los mercados y de las instituciones. Hay un problema
de generación de contravalores, de vaciamiento cultural, especialmente en los
medios de comunicación. Y si los miembros de la familia
no tienen tiempo de convivir y de desarrollar sus competencias
en la familia, no se forman personas "completas" para la
empresa, no sólo preparadas técnicamente sino humanamente, capaces de comprometerse
en proyectos a medio y largo plazo.
Lo que ha pasado
es que la mujer ha salido al mercado laboral y
que el hombre no ha entrado en la casa. Ahora
estamos en un momento de "inpass" en que la mujer
está fuera y el hombre no está dentro, ni como
esposos ni como padres ni como corresponsables de un hogar.
Hablo naturalmente en términos de generalizaciones sociológicas, no de personas
concretas.
Ambos, hombre y mujer, tienen que tener la cabeza puesta
en el hogar como la primera empresa, y tener claro
que el trabajo es para la familia, no la familia
para el trabajo. Ésta es una cuestión que no está
clara en muchas cabezas, ni de hombres ni de mujeres.
Porque
lo que está sucediendo es que, como el trabajo es
más rígido y la familia más flexible y comprensiva, al
final ésta, de tanto estirarla, se rompe. El trabajo es
como un gas que se mete en las grietas que
dejamos en nuestra vida, y que acaba llenándolo todo si
no ponemos muros de contención. Hay que dejar tiempo y
energías para estar con la familia y para poder dirigir
la propia vida.
- Se habla a menudo del problema de
la conciliación como un problema de igualdad entre hombre y
mujer. Pero lo que está discriminado ¿es la mujer trabajadora
o la madre trabajadora?
Históricamente ha habido discriminación hacia la mujer
por ser mujer, porque la empresa estaba pensada por hombres
y para hombres. Por ejemplo, había casos en que si
eran mujeres eran "limpiadoras", y si eran hombres, eran "peones
de mantenimiento". Una y otra categoría hacían lo mismo, pero
una cobraba más que la otra. Eran injusticias con las
que había que acabar.
Pero la verdadera discriminación en las empresas,
como estamos comprobando una y otra vez en las investigaciones
del IESE, es por causa de la maternidad, no por
el hecho de ser mujer: por tener hijos o por
poder llegar a tenerlos. En realidad, las leyes de conciliación
tienen que ver no tanto con la mujer como con
la familia que esa mujer tiene.
En este sentido, la Ley
de Igualdad que tenemos ahora es una ley sesgada. El
hombre y la mujer son diferentes, y precisamente la maternidad
es el factor que pone de relieve esa diferencia. Lo
que tiene que hacer la legislación es apoyar a la
mujer que quiere ser madre, por el bien de ésta,
del padre, del hijo, de la propia empresa y de
la sociedad. Se trata de superar las dificultades con que
la mujer madre se enfrenta, para que pueda aportar lo
que tiene de bueno a la sociedad. |
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