El entendimiento capaz de raciocinio abstracto es propio del hombre. Los animales son capaces de efectuar distintos estados afectivos pero incapaces de expresar juicios.
El alma es inmortal porque es espiritual y por lo tanto no puede morir. Si Dios ha puesto en el alma humana esta tendencia irresistible de felicidad, es porque esta dispuesto a darnos los medios para satisfacerla.