El P. Felipe Santos pone a disposición de los visitantes de Catholic.net este extraordinario texto en el que invita a la reflexión de los lectores de los Salmos. Cada meditación suya es una fuente luz para los que se encuentran evangelizando.
Señor, de verdad que me quedo alucinado con estas palabras. Hoy, cuando empiezo mi jornada laboral, me siento feliz cuando dejo que estas palabras vayan entrando suavemente en mi interior. ¡Oh Dios mío, qué dicha!
Mira, Señor, esta mañana me he levantado con el corazón alegre. Tus palabras iluminan mi senda desde que el día ha comenzado. Desde lo hondo de mi corazón te doy gracias por haber amanecido en tu presencia cautivadora.