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María, la Virgen pura
En los ojos de María se veía la pureza. ¡Quién pudiera haberlos visto realmente tan siquiera una vez, aunque fuera por un instante!
El soldado romano
Aquel día había sido más intenso de lo normal. Tuvieron que intervenir en varios pleitos desatados en el mercado y en dos o tres amagos de manifestación de protesta contra el Imperio.
Dignos hijos de tal Madre
Madre de Dios y también Madre de todos los hombres. Ojalá, que los hombres valoren qué Madre les he regalado y la traten como se merece, a ejemplo de mi Hijo.