María, la Virgen pura
En los ojos de María se veía la pureza. ¡Quién pudiera haberlos visto realmente tan siquiera una vez, aunque fuera por un instante!
Dignos hijos de tal Madre
Madre de Dios y también Madre de todos los hombres. Ojalá, que los hombres valoren qué Madre les he regalado y la traten como se merece, a ejemplo de mi Hijo.