María, la Virgen pura
En los ojos de María se veía la pureza. ¡Quién pudiera haberlos visto realmente tan siquiera una vez, aunque fuera por un instante!
El soldado romano
Aquel día había sido más intenso de lo normal. Tuvieron que intervenir en varios pleitos desatados en el mercado y en dos o tres amagos de manifestación de protesta contra el Imperio.