Los Cardenales pertenecen al clero de Roma y ayudan al Papa en el gobierno servicial de la Iglesia toda, aunque estén diseminados por el mundo y tengan distinto origen étnico, cultural y nacional.
El que escucha al Obispo crece en la "inteligencia de la fe", porque ellos poseen, por la sucesión apostólica, el "carisma de la verdad" (Cat. Igl. Cat. Nº 94, final)