Posiblemente uno de los dilemas con el que se encuentra la mujer profesionista con mayor frecuencia, es el de ejercer su carrera o echarla en saco roto.
Sus vidas son paralelas no sólo porque son mujeres ni porque son europeas, sino, sobre todo, por la actitud de coraje y valentía que asumieron cuando una opción radical tocó a su puerta: la muerte o la vida.
Perspectivas de mujeres como las que aquí se mencionan reivindican el papel de la maternidad en la sociedad; hacen recordar que el verdadero feminismo aboga por una revalorización de la dignidad, del papel y de la vocación de la mujer.
Aunque “Rebelión en la granja”, de George Orwell, fue escrita a manera de crítica al comunismo, bien puede aplicarse a la lectura errada que de la feminidad ha hecho el feminismo.
Es imposible e inútil el querer imaginar una Iglesia sin la aportación femenina. Tan sin sentido que jamás un buen cristiano podrá esconderla y, mucho menos, negarla.