Actualmente en nuestra sociedad, no podríamos afirmar que la pureza sea un valor muy cotizado. Pero el cultivo del espíritu de pureza es algo fundamental en nuestro camino hacia la santidad.
Existen leyes de progreso y leyes de retroceso en nuestra vida espiritual. Y la pregunta es, si estamos bajo la influencia de las leyes de progreso o de retroceso.
En el mundo de hoy vemos una crisis de autoridad junto con una crisis de paternidad, por ello es necesario reflexionar sobre la autoridad, la libertad y la obediencia.
Es frecuente escuchar sobre la escasez de vocaciones. ¿Sabemos cuáles son las actitudes que debemos cultivar para crear un clima favorable para que surjan las mismas?
¿Nos consideramos cristianos alegres? Es bueno reflexionar sobre la imagen que damos, pues la esperanza de la vida eterna, la alegría de Jesús Resucitado debería notarse en nuestras facciones.
En un mundo lleno de nervios y tensiones es una gran alegría encontrarse con personas que irradian paz a su alrededor. Como cristianos debemos ser hombres que irradiamos la paz del Señor.
Tengo que mantenerme sensible frente a las necesidades de los demás. Pero no pueden avasallar mi libertad interior, obligarme a hacer algo que no quiero hacer