La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: . | Fuente: Enviado por P. Jorge Loring Sin límites
Si tu hijo estuviera a punto de caer en un precipicio y tú lo estuvieras sosteniendo de la mano: ¿lo apretarías con todas tus fuerzas o le detendrías la mano suavecito para que no le duela?
Sin límites
Una Mujer de 55 años visitaba a su hijo de
23 en la cárcel.
Él estaba ahí por homicidio culposo, ya
que había atropellado a un niño al entrar a alta
velocidad en una calle en sentido contrario tratando de escapar
de una patrulla que lo perseguía por haberse pasado
un alto.
Entró al penal completamente destrozado de los huesos y
en silla de ruedas ya que, el padre de la
criatura muerta se le fue a golpes, y el policía
–que estaba justo detrás- se hizo de la vista gorda
y no lo detuvo hasta que casi lo mata... (¿Bastante
lógico no?)
El hijo le decía a la Madre:
- Sabes
mamá, yo no soy un asesino premeditado ni un maldito
desalmado, sólo que ya concluí que estoy aquí porque APRENDÍ
Y ME ACOSTUMBRÉ a romper reglas y a no cumplirlas
jamás sin ningún límite.
- ¡Ay hijo!, es que
de chiquito te ponías tan difícil, cada vez que yo
te daba una orden o una instrucción, me desafiabas y
hacías unos berrinches tales que yo no lo soportaba, y
te dejaba hacer y deshacer con tal de evitarme conflictos
y de que estuvieras calladito y complacido para que tu papá
no me dijera: ¡calla a ese niño !.
Desde que
tenías 3 ó 4 años, cuando yo te decía:
1) Cómete
tus verduras para que crezcas sano y fuerte, me decías:
Yo no quiero ser sano ni fuerte, no me importa,
¡déjame en paz!
2) Recoge tu cuarto: No voy a recoger
nada, así estoy contento, ¡si quieres recógelo tú!
3) No destruyas
las cosas, cuídalas: No me importa yo quiero jugar así,
y si no me compras cosas nuevas gritaré y lloraré
hasta que me las compres.
4) En esta casa se hace
lo que yo digo: No mamá, no lo haré ¡Ya
no te quiero y si me hablas así, me voy
a ir a otra casa!
Y así siguió la lista interminable
de instrucciones y respuestas a lo largo de la vida
de este hijo rebelde y padres pasivos.
Hasta que
el hijo interrumpió a la madre gritándole….
¡Basta ya mamá! :
Sólo dime ¿cómo fue que siendo adulta le obedeciste a
un niño tan chiquito?
Hoy a mis 23 años estoy
destrozado, infeliz y sin futuro, de nada sirvió que
estudiara, o que no hayamos sido pobres, le quité la
vida a una criatura y de paso les arruiné el
resto de la vida a ti y a ni padre,
la vida en la cárcel es una ...
Pregunta:
Si tu
hijo estuviera a punto de caer en un precipicio y
tú lo estuvieras sosteniendo de la mano: ¿lo apretarías
con todas tus fuerzas o le detendrías la mano
suavecito para que no le duela?.
Lo mismo pasa con los
valores, la disciplina y las reglas, sé responsable y apriétalo
fuerte y lo salvarás del precipicio de la vida
en sociedad, porque nadie a quién él dañe con su
indisciplina va a tener compasión de él. Si tú, que le
diste la vida y lo amas, no soportas sus berrinches,
¿Qué te hace pensar que los demás lo harán?.
Un regaño
a tiempo, un castigo bien impuesto sin afán de maltratarlo
o herirlo sino por su bien, tal vez deje una
pequeña huella, pero los hará sentir seguros y bien
claros sobre la diferencia entre el bien y el mal,
y a la larga sabrán, que si los cuidas y
los educas bien es porque los amas y no porque
te importa más tu comodidad y tu tiempo libre.
Evítales la
infelicidad de la disciplina impuesta por la sociedad y/o la
ley o hasta la muerte en mando de otro o
el suicidio por la culpa de sus propias faltas.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR