Autor: Fernando Pascual | Fuente: Caholic.net Embarazos no deseados
¿Cómo afrontar una situación que toca tantas vidas humanas?
Embarazos no deseados
Con frecuencia muchas mujeres quedan embarazadas de un modo
imprevisto. Algunas de ellas son muy jóvenes, adolescentes o incluso
preadolescentes. Otras son estudiantes universitarias o jóvenes solteras. Otras son
mujeres casadas que no esperaban iniciar el embarazo, porque así
lo habían planeado ellas o porque el esposo había “decidido”
que no debería nacer un hijo sin su permiso.
En estas
situaciones, muchas mujeres optan por el aborto. Esta opción puede
ser tomada por la mujer sola, como algo decidido de
modo autónomo. También puede ser tomada por presión del padre
de la nueva creatura, padre que a veces es un
simple amigo, o el novio, o el esposo. Otras veces,
en los casos de chicas más jóvenes, son los padres
de ella (a veces los padres de él) los que
presionan para eliminar, cuanto antes, el “problema”.
Es necesario, por lo
tanto, afrontar una situación que toca tantas vidas humanas. El
punto de partida de estas reflexiones es un dato biológico:
todo embarazo inicia a partir de la aparición, en el
seno de una mujer, de una nueva vida humana. Esta
vida se origina gracias a la unión de un óvulo
y de un espermatozoide como resultado de una relación sexual
entre un hombre y una mujer.
Habrá quien piense que este
dato es de dominio universal, pero existen todavía personas que
no conocen a fondo el mecanismo reproductivo ni los ciclos
de fertilidad femeninos. No hemos de pensar que este desconocimiento
se da sólo en países menos desarrollados. En algunos centros
de asistencia a madres solteras en países considerados avanzados se
descubren casos de chicas que no tenían una idea clara
de su fertilidad ni de cuál era el “riesgo” de
empezar un embarazo a partir de una relación sexual concreta.
Este
dato inicial suele ser enseñado a los adolescentes (a veces
también a los niños) en muchos programas de educación sexual.
Se intenta hacer conocer a los alumnos, especialmente a las
adolescentes, el ciclo de su sistema reproductivo. En general, muchos
de esos programas están desprovistos de valoraciones éticas, y se
limitan a consejos de tipo sanitario (cómo evitar las enfermedades
de transmisión sexual, ETS) o de tipo contraceptivo (cómo evitar
un embarazo no deseado). Esta carencia de un horizonte ético
está acompañada, en algunos programas, con la idea (muchas veces
errónea) de que los adolescentes y los jóvenes serían incapaces
de vivir sin relaciones sexuales, sin promiscuidad, por lo que
lo más importante sería evitar “daños colaterales” a la propia
salud (las ETS) o a la autonomía personal (todo embarazo
implica el inicio de una vida que pide ayuda y
que interpela, especialmente a la madre, pero también al padre).
El
segundo dato es de tipo antropológico: el embrión que es
concebido en una mujer es una nueva vida humana, es
un nuevo individuo que necesita ser acogido, amado, ayudado en
el camino de su existencia. A pesar de esta verdad,
nacen un sinfín de problemas por el hecho de que
ese embrión, en muchos de estos embarazos imprevistos, no es
deseado, no es amado, no estaba “previsto” en el horizonte
vital de la mujer convertida en madre, del hombre convertido
en padre, o de otras personas (familiares, amigos, compañeros o
jefes de trabajo) relacionados con la mujer que inicia el
embarazo.
Una pareja (joven o adulta, unida en matrimonio o sin
ningún vínculo estable) que decide tener relaciones sexuales, sabe que
puede originarse esa nueva vida. A veces se la excluye
desde el inicio, a través del recurso a métodos anticonceptivos
que impidan la fecundación de un óvulo. Otras veces se
la excluye con métodos que no impiden la concepción, pero
que conllevan la muerte del embrión antes de implantarse en
el útero (métodos antigestativos o antianidatorios, como la espiral en
su alteración del útero, la “píldora del día después”, y
algunos efectos de píldoras que son también anticonceptivas), o incluso
después de la implantación (como hace la RU486). En muchos
casos se excluye esta vida con el aborto quirúrgico, una
decisión que pesa especialmente sobre la mujer, la cual se
siente presionada a decidir (a veces contra su voluntad) acerca
del recurso al aborto, con las consecuencias clínicas y psicológicas
que ello implica.
Si ponemos juntos los dos datos, podemos establecer
un interesante camino educativo para los adolescentes. En primer lugar,
hay que ayudarles a descubrir la propia riqueza sexual como
un don precioso, una riqueza, una potencialidad. Gracias a ella
nacemos todos los hombres y mujeres de este planeta. Gracias
a ella un hombre y una mujer pueden colaborar al
inicio de cada nueva vida humana. Desde este punto de
vista, no es correcto pensar en la propia fecundidad como
un peligro o, incluso, como una “enfermedad” que puede ser
curada con anticonceptivos o, de un modo radical, con la
esterilización (la cual es una mutilación que empobrece enormemente a
las personas).
A la vez, hay que ayudar a los jóvenes
a descubrir lo incorrecto que es “jugar al sexo”. Las
relaciones sexuales entre un hombre y una mujer implican una
serie de actos que se orientan, si las circunstancias son
favorables, al inicio de una nueva vida. El sexo se
dirige espontáneamente a ese fin. Desde luego, puede ser adulterado,
falseado, incluso destruido. Pero también puede ser aceptado con toda
su riqueza, lo cual es posible sólo si se vive
dentro de una serie de condiciones humanas y psicológicas que
resultan necesarias para asumir y sostener una posible nueva vida
que inicie a partir de las relaciones sexuales.
Culturas y pueblos
del pasado y del presente (aunque no aparecen siempre en
los medios de comunicación) aprobaban y aprueban sólo una relación
sexual plena dentro de un compromiso estable y maduro como
el que se da en el matrimonio. Las condenas del
adulterio, del incesto, de la violación, de la fornicación, del
autoerotismo (masturbación), se explican precisamente en esta perspectiva: la sexualidad
no es un juego, ni puede ser vivida de modo
maduro y responsable sin la apertura a la vida y
sin un compromiso de amor que humanice y ensalce la
unión profunda (física y espiritual) que corresponde a cada relación
sexual plena.
Muchas campañas que promueven el “sexo seguro” o que
dicen defender los “derechos sexuales” o los “derechos reproductivos”, desconocen
estas verdades en cuanto que consideran la actividad sexual como
si fuese algo desligado de un horizonte de amor y
de compromiso. El “embarazo” o, mejor, el inicio de una
nueva vida, no es visto como algo maravilloso, como la
expresión plena de un amor, sino como un peligro, casi
como una enfermedad, sobre todo si quienes tienen relaciones sexuales
buscan un encuentro íntimo separado de cualquier sombra de fecundidad.
Promover los anticonceptivos como un medio seguro para evitar el
embarazo no es sino promover un uso banalizado y empobrecido
de la sexualidad, un uso que puede fijar actitudes y
modos de ver al hombre o a la mujer sin
la seriedad y la riqueza que nacen del respeto profundo
y sereno de la fecundidad humana.
Igualmente, el recurso al aborto
como “solución” ante un embarazo no deseado se presenta como
algo sumamente injusto, precisamente porque se elimina una vida humana
que ha iniciado en el seno de su madre. El
aborto no es un método anticonceptivo (ya hubo concepción). La
mentalidad anticonceptiva facilita la difusión del aborto porque promueve un
uso de la sexualidad que excluye el “peligro” del hijo.
Si el método ha fallado, si se ha vivido el
sexo sin la apertura a la vida, es fácil que
la pareja, o uno de los dos (él o ella)
se sienta incómodo ante un hijo no previsto pero previsible:
las leyes de la naturaleza que fundan el placer sexual
también explican el origen de cada nueva vida humana.
La solución
profunda a los embarazos no deseados radica, por lo tanto,
en el conocimiento profundo de la biología y de la
antropología. Pero no puede quedarse sólo allí. Descubrir que uno
es fecundo, descubrir que cada vida humana inicia gracias a
esa fecundidad, son datos que deben integrarse en una visión
profunda de lo que significa ser hombre y ser mujer,
en lo que significa el amor que se establece entre
ambos y en lo que significa el respeto y la
responsabilidad que debe reinar entre dos personas que se aman.
Tal respeto y tan responsabilidad se viven, antes del matrimonio,
con formas de cariño y de afecto que excluyen las
relaciones sexuales plenas; y, en el matrimonio, en esas mismas
formas de cariño y de afecto con la inclusión, siempre
en un ámbito de diálogo responsable, de relaciones sexuales que
respeten en su integridad a los esposos y que dejen
abierta la puerta para que se inicie una nueva
aventura humana: la de un hijo que puede nacer entre
dos padres que se quieren.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
esta muy mal redactado pork pz osea es obvio no tiene ni subtitulos ni mucho menos esta resumido y esta redactado a lo tonto k mal ose yo del o al 10 = o ya mejor dedeikenc a otra cosa no???????????''
primero k todo espero k se encuentren muy bien y siemprer estare deseandoles lo mejor pues es muy bueno de parte de ustedes k esten compartiendo sus conocimientos para hacernos entender estas cosas en nuestras vidas y k dios los vendiga y los llevare siempre en mi corazion bueno k la pasen bien k sigan hasi y k pasen una feliz vida ok chaoooooooooooosssssssssssssss
Recibi un regaño.... y no el apoyo de la Iglesia catolica (en ésta página). Deseaba escuchar palabras de aliento para seguir mi embarazo, que triste que en este articulo que trata del tema de como afrontar el embarazo no deseado solo haya palabras duras y ninguna de CONSUELO, como almenos yo creo, Cristo nos habría dado. Lo hecho hecho está y el regaño ya no sirve de nada... las palabras de esperanza servirán para toda la vida.
los chavos de la edad detro de 15y 18 años no tienen consiensi de lo qe asen t probocen con su inresponsavilidad in madura qe n sedan cuenta de sus actos y dañan alas personas inosentes por ejemplo los bebes qe no piden nacer benir al mundo asolo sufri con unos padre in responsables
hagamos incapie en las consecuencias que tiene los embarasos no deseados especialmente en preadolescentes ya que ellos son los mas afectados especialmente tratar con personas que tienen muchos problemas en casa , estos jóvenes preadolescentes son los que requieren mayor apoyo
me parese fantastik la informacion, ya q contiene cosas q ni nos imajinamos q pueden pasar y gracias a ella reflexyonamos sobre los embarazos no deceados, otra cosa ojo jamas tomes la pastilla del dia despues ya q tiene daños irebercibles a la salud , mejor opta por cuidarte antes y durante la relaccion sexual, con todo kariñ0 karen princesa de la preparatoria latinoamerica leon gto
yo pienso que nosotros somos dueños de nuestro cuerpo
pero no de la vida que llevamos dentro,que no pidio nacer
pero ante una situación asi ustedes decidenen
la verdad pienso qe l aborto es lo mas bajo qe pueda caer una mujer ocea si no lo qieren tenganlo ia qe hai muchas personas qe decan tenr un bebe y no puede. Cuando nac un bebe sin qe su padre este a su lado ella no tiene por qe darse por vencida qe sola puede salir adelante no se necesita a el hombre para poder estar bien mas si a el no l interesa ya qe si le interesara bien recivida fuera su ayuda
ola a todas las jovensitas este comentaria creo q es bueno para las xavas q aun no somos mamas verdad mm pues yo aun no e tenido ninguna relasion sexual pero creo q nho estoy preparada por eso no kiero pues no kiere tener un embarazo a temprana edad nenas si tienen relasiones utilisen algun metodo anticonseptivo
es muy interesante todo lo que hn escrito xk mi mejor amigo iran ha cometido la tonteria de ser padre antes de tiempo y todo por no tener la informacion necesaria
posss el muy claro el concepto ademas nos sirve para saber lo ke vamos hacer y por supuesto ke tenemos ke pensar las cosas antes de hacerlas................
me parece un tema re-importamte para todos ya que se ve con mucha frecuencia en todos lados propongo reforzas las charlas educativas a jovenes y regalo de muestras como:condones y metodos anticonceptivos para prevenir este flagelo que afecta a toda la sociedad...
hola migas p´s yo les recomiendo k no kieren
tener hijos no deasiadsos
ok no los planiaron tenerlos
esmuy grabe pero solusionen los prole para
k no se puedan a repentir de lo k van a cer