Autor: Carolina Duarte | Fuente: www.fluvium.org El género, una camiseta forzada
La forma natural de ser del ser humano está marcada naturalmente por la diferencia sexual
El género, una camiseta forzada
Así como ha habido grandes defensores de las diferencias, a
veces exageradas entre hombre y mujer, ahora predomina más la
teoría contraria, que defiende una absoluta igualdad, incluso haciendo caso
omiso a la misma diferencia biológica. Es la teoría del
género. Este concepto comenzó a tener una fuerte difusión a
partir de la Conferencia Internacional sobre la Mujer, que tuvo
lugar en Beijing, en 1995. Se habla mucho de teoría
de género, discriminación de género, problema de género, pero realmente
se desconoce el alcance de sus efectos y las consecuencias
que tienen estas políticas públicas de género
Actualmente se ha aceptado
la teoría del género como la solución a los problemas
que planteaban las diferencias entre hombre y mujer. De nuevo
una solución ajena a la realidad. La teoría de género
es un proyecto de reconstrucción social que busca sustituir la
sociedad tradicional basada en la familia por un nuevo concepto
de sociedad individualista y voluntarista sustentada en una concepción superficial
de la sexualidad y de la identidad humana. Este proyecto
es fruto de una ideología con fuertes influencias marxistas, freudianas
y estructuralistas,
La
teoría de género (1) afirma que las diferencias entre hombre
y mujer, sus funciones y roles, no provienen realmente de
su naturaleza sexuada, sino que son construcciones sociales, creadas artificialmente
a través de la cultura; y son la causa de
la discriminación que ha sufrido la mujer.
Todos estamos de acuerdo en
que el mundo de la mujer necesitaba un cambio, pero
no sólo el mundo de la mujer, sino el de
la humanidad. Es real que existen muchas situaciones difíciles en
las que la mujer es la más perjudicada, pero no
siempre se debe al hecho de ser mujer. Generalizar nos
aleja de la realidad. También es cierto, y en ello
coincidimos, que la mujer es factor determinante de cambio en
muchas áreas, por no decir que en todas: la familia,
el trabajo, la misma economía, etc. Pero aunque podemos tener
algunos puntos en común con quienes proponen la teoría del
género, disentimos de sus posibles caminos de solución por tres
motivos:
1. Su concepción del hombre es diferente de la real,
es por ello una construcción teórica.
2. Su explicación del concepto de desarrollo
no abarca a todo el ser humano, por lo tanto
aunque se soluciona una parte del problema, sigue sin ser
una propuesta definitiva, pues es incompleta.
3. El análisis que hacen de las
causas por las que se dan estos problemas está muy
sesgado por una línea ideológica, basada en el conflicto (dialéctica
marxista), que le resta objetividad, para ser una alternativa viable.
Con un afán,
que pudiera ser positivo, de romper con paradigmas culturales que
aparentemente podrían ser la causa de la desigualdad social entre
hombre y mujer, se está forzando al ser humano a
romper con lo natural, con las serias consecuencias que ello
tiene para su identidad. La forma natural de ser del
ser humano está marcada naturalmente por la diferencia sexual. Sólo
existen dos formas de ser “ser humano”: hombre o mujer.
Esta diferencia dimensiona toda la personalidad como hombre o como
mujer. De hecho un ser humano “neutro”, pierde su característica
de humano. Además sencillamente no existe. Si a un perro
y a un gato, por compartir la misma naturaleza animal,
se les quiere “obligar”, en razón de esta igualdad a
ser idénticos, se “violentará” la forma natural de ser de
cada uno.
Ni toda diferencia es mala, ni mucho menos es irreal.
Sería un comportamiento antinatural y por lo tanto injusto, obligar
a la mujer a “ser como el hombre”, o al
hombre a ser “como la mujer”. Tampoco se gana el
partido obligando por la fuerza a que todos usen la
misma camiseta. O diluyendo las diferencias que existen entre ambos
equipos inventando la camiseta de “la orientación sexual”.
Para contestar al interrogante
que nos ocupa, ¿Qué aporta la diferenciación sexual al hombre
ya la mujer?, se ha de cerrar la puerta del
género, porque no responde a la realidad.
..............
(1) Género se
refiere a los roles y responsabilidades de la mujer y
del hombre que son determinados socialmente. Se relaciona a la
forma en que se nos percibe y espera que pensemos
y actuemos como mujeres y hombres, por la forma en
que la sociedad está organizada, no por nuestras diferencias biológicas.
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