Autor: Guillermo Uribzu | Fuente: www,guillermourbizu.com A propósito del día de la madre y de lo que me aconteció en dicha jornada (resumen)
El llamado día de la madre aproveché para decirle a mi mujer que va en serio, que la quiero
A propósito del día de la madre y de lo que me aconteció en dicha jornada (resumen)
El llamado día de la madre aproveché para decirle a
mi mujer que va en serio, que la quiero, aunque
a veces parezca que estoy lejos o que soy frío.
Lo cual es probable porque nadie es perfecto. Que me
enfado es un hecho y que le debería hacer más
caso, es cierto, pero que pelillos a la mar, que
la quiero. ¿Qué haría yo sin sus llamadas de atención
y sus besos? No hace falta mucha imaginación para verlo.
Mi mujer me quiere, menos mal, y me acerca al
planeta Tierra. Y una vez aterrizado en el suelo pienso:
“¡Qué mujer tengo Dios mío, qué mujer tengo!”. Y aproveché
también el momento lúcido para decirle a mis hijos: “Ahí
está vuestra madre, nunca nadie os querrá como ella”. Así,
una cosa breve. Y sencilla. Porque si te extiendes más
en palabrería ya no suena igual de bien y se
distrae el mensaje. Les miré. Me miraron. “Vale papá”, dijo
el mayor. Y siguieron a lo suyo. Y yo me
retiré a mi cuarto. ¡No puede ser! Y me levanté
de inmediato. Otra vez a las andadas. Mal. Fui a
la cocina, que es donde estaba mi mujer, en medio
de una soledad bien ganada. Al menos un rato. Entré.
Y sin decir nada le planté un beso. Ni muy
largo ni muy corto: tierno. Y luego otro. Me senté
con ella, que cosía una falda como si fuera un
poema. Lo digo porque esa falda hará lo que las
palabras: ceñir y sugerir con gracia el encanto de la
belleza, y dejar en su vuelo alguna fisura para verla.
Esposa y madre. Artista por partida doble. Y mucho más
si tengo en cuenta los cuadros que pinta o el
bizcocho de limón que hornea o cómo viste (ay, ese
pañuelo al cuello me embelesa y el cómo cuida los
detalles). “Ya está hecha, sólo faltan los botones, ¿te gusta?,
mira”. Y miré. Y toqué el tacto de su piel
y luego el de la tela. Y me quedé con
ella para siempre.
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es muy bueno la actitud de este esposo ojala muchos hombres valoren a su esposa y´madre´y asi se evitaria muchos problemas matrimoniales}
si hay dialogo y afecto constante
es hermoso este articulo, soy muy sensible, mientras lo leia no pude evitar mis lagrimas, y me decía como quisiera que mi marido hiciera lo mismo, pero en fin no puedo pedir más de lo que el puede darme, espero siga escribiendo más articulos como este sobre las esposas y gracias
Permitame felicitarle por estas palabras, que en verdad llegan al alma, es cierto lo que esta escrito la mujer es lo mas bello que Dios creo para el hombre porque llega a ser nuestra segunda madre.
VENDITA SEA LA MUJER POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE.