Ministros extraordinarios de la comunion

Seriamente preocupados por las infidelidades y desobediencias que vemos en nuestras iglesias locales, abrimos este espacio queriendo encontrar (dentro de la obediencia a lo que se nos pide en la LG) una manera correcta de expresar nuestras preocupaciones, alertar a nuestros hermanos y hacer lo posible para que las indicaciones que da el Santo Padre se pongan efectivamente en práctica en nuestras diócesis, sin caer en críticas, acusaciones ni ofensas a ningún miembro de la Iglesia.
«Conforme a la ciencia, la competencia y el prestigio que poseen, [los laicos] tienen la facultad, más aún, a veces el deber, de exponer su parecer acerca de los asuntos concernientes al bien de la Iglesia. Hágase esto, si las circunstancias lo requieren, a través de instituciones establecidas para ello por la Iglesia, y siempre con veracidad, fortaleza y prudencia, con reverencia y caridad hacia aquellos que, por razón de su sagrado ministerio, personifican a Cristo» (LG 37a).

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Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor santiagojose » Vie May 14, 2010 6:51 am

En la parroquia donde voy pasan muchas cosas, es una parroquia de un barrio obrero de la zona sur de Madrid.
Estoy atónico con lo que veo en mi parroquia. Hace poco mas de medio año el párroco leyó el nombramiento por el arzobispo de Madrid o del vicario en nombre del arzobispo de una carta. Desde hace varios años las personas estas u otras van al Sagrario a por el Copón de la formas y después también, pero resulta que ahora han añadido el que después de repartir la comunión hacen ellos (o ellas) la purificación de los vasos, mientras en celebrante se sienta a meditar hasta que termina. Hay veces que no sé si estoy soñando, con lo fácil que es seguir las normas de la Iglesia que para eso están. Claro, que esto sacerdotes y otros que pasaron dicen que las normas no existen, y si las hay no debieran de hacerse caso.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor luxose » Vie May 14, 2010 3:08 pm

Creo que no es grave si el obispo lo permite, je, je. Pero el llevar el copón o traerlo es labor del diácono, si no hay del sacerdote que concelebra, y si no hay sacerdote concelebrante, se puede autorizar extraordinariamente al acólito o a un ministro extraordinario de la Eucaristía a llevarlo y traerlo en el caso que el sagrario esté en una capilla adyacente, pues no es propio que el que preside abandone a la asamblea para ello.

Por otro lado el purificar los vasos sagrados no necesariamente se puede hacer en el altar por el sacerdote, ni siquiera dentro de la misa (aunque muchos no están de acuerdo con esta práctica), sino que lo lógico es que se haga en la credencia, y esto por el diácono si hay o por un acólito o ministro extraordinario de la Eucaristía debidamente autorizado para ello; lo normal es que lo haga el propio sacerdote que preside la misa. Así el sacerdote queda libre para orar como todos después de comulgar.

En todo caso me cuesta mucho imaginarme a un sacerdote que instigue a no seguir las normas, pero en fin afortunadamente es sólo en una sola parroquia al sur de Madrid que pasan tantas cosas "aberrantes".
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor blingo » Vie May 14, 2010 5:02 pm

No es una falta grave en absoluto.

No está en las rúbricas litúrgicas y, en principio, corresponde al sacerdote purificar. Sin embargo, cuando han sido tantos los coponer utilizados que deban purificarse, parece prudencial permitir a un laico realizarlo. Lo que sí puede ser un abuso gravísimo es que sea mal realizado: debe ponerse todo sobre un corporal, debe usarse un purificador para limpiar los vasos y deben consumirse o reservarse todas y cada una de las Partículas. Y en este punto faltan tanto sacerdotes como laicos...
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor julian_consolad » Vie May 14, 2010 5:45 pm

"el que preside", "la asamblea"... ¿Lutero ha resucitado?
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor luxose » Vie May 14, 2010 6:28 pm

julian_consolad escribió:"el que preside", "la asamblea"... ¿Lutero ha resucitado?


Nada de Lutero, pues en la liturgia es el ministro ordenado quien preside la asamblea eucarística, no se trata del luteranismo en que sólo hay sacerdocio común. ¿De dónde has sacado semejante idea? Parece que los conocimientos de liturgia andan un poco flojos, je,je.

A ver sobre quien celebra, es la asamblea quien celebra.

1141 La asamblea que celebra es la comunidad de los bautizados que, "por el nuevo nacimiento y por la unción del Espíritu Santo, quedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo para que ofrezcan a través de todas las obras propias del cristiano, sacrificios espirituales" (LG 10). Este "sacerdocio común" es el de Cristo, único Sacerdote, participado por todos sus miembros (cf LG 10; 34; PO 2):

La Madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano "linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido" (1 P 2,9; cf 2,4-5) (SC 14).


Quién preside, es el obispo y en comunión con él los presbíteros y diáconos.

1142 Pero "todos los miembros no tienen la misma función" (Rm 12,4). Algunos son llamados por Dios en y por la Iglesia a un servicio especial de la comunidad. Estos servidores son escogidos y consagrados por el sacramento del Orden, por el cual el Espíritu Santo los hace aptos para actuar en representación de Cristo-Cabeza para el servicio de todos los miembros de la Iglesia (cf PO 2 y 15). El ministro ordenado es como el "icono" de Cristo Sacerdote. Por ser en la Eucaristía donde se manifiesta plenamente el sacramento de la Iglesia, es también en la presidencia de la Eucaristía donde el ministerio del obispo aparece en primer lugar, y en comunión con él, el de los presbíteros y los diáconos.


Y en resumidas cuentas:

1144 Así, en la celebración de los sacramentos, toda la asamblea es "liturgo", cada cual según su función, pero en "la unidad del Espíritu" que actúa en todos. "En las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o fiel, al desempeñar su oficio, hará todo y sólo aquello que le corresponde según la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas" (SC 28).
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor manuel adrian » Dom May 30, 2010 12:20 am

suena bien huele mal, te la sacastes de la manga.no todo lo que brilla es oro.
no se en que momento a los obispos se les ocurrio dar poder a laicos, como ministros EXTRAORDINARIOS de la eucarestia.
yo me pregunto cuales serian las dos funciones mas importantes, si hubiera un orden la uno y la dos que tendria que ejercer el sacerdote. en mi ignorancia serian la consagracion, TRANSUBTANCIACION. traer de nuevo a cristo al calavrio y ofrecerselo al padre eterno. primera sublime la mas. dos RECONCILIACION, perdonar pecados. para mi ver aqui cada sacerdote debe consumir el 80 % de sus energias.
He visto que en las misas menos del 33% de la gente comulga, de 100, 33 sera mucha carga que el sacerdote de la comunion a esa cabntidad de catolicos, sabiendo ademas que ya no hay reclinatorios ni los feligreces tomamos la comunion incados.
Que significa la palabra EXTRAORDINARIO para algunas personas que hacen de lo cotidiano extraordinario.
Que se ocupan ministros extraordinarios de la eucarestia nadie lo discute, pero que tienen su razon muy especifica tambien deberiamos de estar de acuerdo en ejercerlo.
Yo soy un catolico que por pereza nunca permitire que un no consagrado manipule,sacrilegie el cuerpo de nuestrosr. jesucristo. jamas comulgaria con un ministro extraordinario si la causa no fuera en verdad extraordinaria.
Una ocacion en el templo donde asisto a misa los domingos, el sacerdote enfermo de influenza.
yo ayude en la segunda lectura como acostumbro normalmente.jamas pense lo que me pasaria ese dia.
para mi asombro el padre me daba machetazo con el 7 de espadas.
estando incado en el momento de la consagracion del pan y del vino. el sacerdote me llamo al altar.
me impuso las manos y haciendo una oracion me consagraba ministro extraordinario de la eucarestia, cosa que creo
solo es hecha u autorizada por el abispo.siendo como soy adverso a dicha accion ya no tenia vuelta, en medio de la misa el padre me habia ordenado que participara en repartir la comunion a los presentes.
Solo en ese instante me vino ala mente unas palabras que dios le dijo a pedro en ellobro d elos hechos de los apostoles.
NO LLAMES IMPURO LO QUE YO HE CONSAGRADO (PURIFICADO).cuando pedro no quiso comer en al vision que tubo
cuando bajo una tienda del cielo y veia animales y dios le decia mata y come.
despues vi al sacerdote con mucha gripe y me dije esta es una situacion extraordinaria no me puedo negar y di la comunion a mis hermanos.
nunca mas lo he hecho y el padre me respeta mi desicion auque hay muchos ministros que les facina hacerlo cotidianamente como si fueran los encargados del changarro.
van al sagrario toman al señor y lo reparten como dar bolillos,lastima, que dios no s elos tome en cuenta en el dia de su llamado.
he asistido a misas donde mas de 200 feligreces comulgan y el mismo sacerdote da la comunion sin ocupar ayuda.
solo falta que la segunda funcion tambien la compartan el de perdonar pecados.
o que les mande una carta o mail por adelantado.para remitir el perdon via internet. o confecion multitudinaria, cosa que si se puede ejercer creo pero tambien en forma extraordinaria pero solo hasta que pase la emergencia y luego a cumplirla persdonal.
bueno, he sido muy majadero creo perdonenme ni me presente es la primera vez que estoy aqui con ustedes y ya meti discordia, pero a eso vino el sr no?pero es para que me sacen de mis errores y me empape de sus virtudes.gracias soy catolico no pertenescoa ningun grupo y jamas perteneceria , me gusta ser catolico nada mas ni de 1ra ni de 3ra
catolico sin apodos ni siglas ni camisetas emblemadas de falsa piedad.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor julian_consolad » Lun May 31, 2010 8:26 am

La clave está en los que hacen de esta concesión extraordinaria regla general. Si van a comulgar menos de 100 personas (que eso es menos las que van, con suerte, entre semana) no me parece necesario ministros extraordinarios.

Y si hacen falta ministros, que llamen a uno ordinario. Otro sacerdote o un diácono. Incluso lo que están ordenados de menores mejor que los seglares.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor rosa-isabel0610 » Vie Jun 04, 2010 6:58 pm

Quiero responder con mucho amor a mi hermano Manuel Adrian.

Hermano en Cristo, tienes mucha razon al pensar que los ministros extraordinarios de la comunion somos indignos de tomar en nuestras manos a nuestro Señor Jesus. Por que como tu ya sabes los unicos santos verdaderos son nuestro señor Jesus y su Santisima Madre la Virgen Maria. Te menciono esto por que si buscamos, queriendo encontrar una persona verdaderamente digna de tomar el cuerpo de nuestro Señor en sus manos, para llevarlo a los hermanos enfermos o para ayudar en la Santa misa, creo que seria extremadamente dificil o casi imposible.

Soy ministro de la comunion y te digo como me siento, me siento como el burrito que cargo a la Santisima Virgen hasta Belen

Por eso te pido hermano que ores por los ministros extraordinarios, para que con tu oracion alcancemos la santidad. Y no rechaces el cuerpo de Cristo en ninguna circunstancia, ya que es a el a quien rechazas, no a la persona que lo lleva, por que quien lo lleva solo esta obedeciendo un mandato divino y debemos ser obedientes a la voluntad de Dios.

Ademas quiero decirte que es mas facil decir que no, cuando nos llaman a servir, por que al decir si, tambien se acepta el compromiso de ser mejores cada dia, y hermano tu sabes que no es nada facil hacer este esfuerzo ante tantas tentaciones. Aceptamos ser ministros extraordianrios con mucho gusto, asi como aceptamos el reto de luchar cada dia para alcanzar la santidad, aunque para eso tengamos que vencernos a nosotros mismo.

Hermanito no se donde vives, pero te entiendo y te doy gracias por tu comentario, porque eso nos anima a trabajar y esforzarnos mas cada dia.

Que Dios te bendiga, con cariño tu hermana en Cristo Rosy
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor molindo » Vie Jun 04, 2010 11:57 pm

julian_consolad escribió:La clave está en los que hacen de esta concesión extraordinaria regla general. Si van a comulgar menos de 100 personas (que eso es menos las que van, con suerte, entre semana) no me parece necesario ministros extraordinarios.

Y si hacen falta ministros, que llamen a uno ordinario. Otro sacerdote o un diácono. Incluso lo que están ordenados de menores mejor que los seglares.

Curioso... yo calculo una persona dando la Comunión (sacerdote o laico) por cada 50 comulgantes. Menos que eso y me parece abusivo (con 50 por ministro ordinario o extraordinario el tiempo de la Comunión es apropiado, ni demasiado largo ni demasiado corto).

Aquí va mucha más gente a Misa entre semana, en todo caso.

Ahora, ¿a qué te refieres con "los que están ordenados de menores"?
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor julian_consolad » Sab Jun 05, 2010 3:29 am

No entiendo qué pasa si el tiempo de distribuír la Comunión se alarga. Mejor, asi se puede estar más rato hablando con Jesús Sacramentado. Lo he dicho muchas veces: si hay amor, hay tiempo.

Y con los que estás ordenados de menores me refiero a eso, a los que les han sido conferidas las órdenes menores de Ostiariado, Lectorado, Exorcistado y Acolitado... que ahora son solamente los que usan los libros litúrgicos anteriores a la reforma del Vaticano II. Además estaba también la tonsura, por la que se entraba en el estado eclesiástico, y el Subdiaconado, que entraba en las Órdenes Mayores junto a Diaconado y Presbiterado.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor manuel adrian » Sab Jun 05, 2010 5:01 pm

hermana Rosa Isabel 0610..... soy Mexicano nacido en la cuidad capital del estado de baja california, Mexicali.
no estoy contra de los ministros extraordinarios de la eucarestia, su labor es envidiable
y muy honrroso,solo me da tristeza que antes de decir que si a un hombre le digamos no a
a dios. me refiero a esto. que no nos preocupemos por educarnos en la FE, en las normas
minimas que al guardarlas no escandalicemos a los hermanos mas debiles en la FE.
el servicio del ministro extraordinario tiene su lugar mu especifico y en circunstancias muy
especiales....EXTRAORDINARIAS.....y de lo extra se ve directo a lo ordinario y eso no se
hasta pablo fue a pedir parecer a sus hermanos apostoles a jerusalem para que su
predicacion no fuera basura.
con mayor razon debemos al si adjuntarle todo el corazon y el animo por conocer los limites de nuestro actuar y de nuestro proceder y ayudar al sacerdote a que no extralimite las funciones, ni por amor menos por pereza.te dare una referencia para quye busquen en el internet lo que manda la santa madre iglesia atravez de su sede apostolica en roma, a lo refrente a la misa, la liturgia y la eucaristia.
Ya que con el afan de los aires que entraron del mundoa la ilgesia pareceria que cada quien hace dice lo que mas le place o lo que cree se ve o se escucha mas bonito.pero hermanos la misa y todo lo que con ella conlleva tiene un orden y una razon de ser. CRISTO MISMO...... busquen PREFECTO DE LA CONSAGRACION PARA LA ADORACION DIVINA.
ahi encontraran la palabra que la iglesia manda seguir para un sano ejercicio
de la inmolacion, adoracion y accion en la santa misa.
tristeza mas me da que la santa sede no autoriza la presencia en el altar al servicio a mujeres. porque, no se,
discriminacion? no creo.pero cada quien tiene un lugar en la vida y como la mujer sola es la divina depositaria
de introducir ala vida en su parto a todo genero humano, asi a los hombres dios les dio otro lugar especial para el servicio a la introduccion del hom,bre ala vida celestial, creo que nada tiene que ver con igualdad ni discriminacion es solo desiciones de dios.
hoy presisamente he solicitado anticipadamente a mi sacerdote de la comunion a mi familia incados ante el altisimo en el reclinatorio, porque el jueves pasado dia de corpus cristi. menciono que nadie debe hacer genuflexion antes de comulgar menos incarse, sino lo hacia en el reclinatorio. y hace un par de horas le he solicitado que a mi familia mis tres hijos y a mi esposa y a mi nos de la comunion incados. y no hay oder humano sobre la tierra que me niegue ese derecho que dios me a consedido el obedecerle antes que a los hombres, gracias a dios que el sacerdote me autorizo.
sino ya tenia en la mano el documento que la santa sede a dadoa todos los obispos del mundo para que se los hagan sabera sus plebiteros de que nadie puede negar la comunion solo porque se arrodillen ante el sr en la eucaristia.
y si se comulga de pie antes d erecibir al sr hay que hacer una genuflexion de adoracion al que es y sera por toda la eternidad nuestro sr. jesucristo.
no temamos hermanos dios no nos dio un espiritu de miedo para callarnos cuando la FE nos grite otra cosa contraria o menos sublime que lo que vemos pasar ante nuestros ojos. con buenas palabras y buenas razones, con la FE de que se dicen y se piden ñlas cosas por amor y el amor a cristo, hasta al mismo papa podemos suregir cosas que la FE nos revelen. sino leamos a san pablo cuando le dio su punto d evista nada mas que al mero mero de los apostoles
al que su ejemplo arrastrariaa todos por la misma vereda d equivoco. cuando el camino de jesus ya lo habia trazado mismo jesucristo con su rastro de sangre desde el altar hasta el monte calvario y hasta su tumba.
pedro disimulaba doble comportamiento y pablo lo confronto con amor y con razones y anteponiendo FE y AMOR a cristo antes del parecer de hombre alguno aunque fueran los mismos apostoles.
por algo jesus pidio por pedro para que lo confirmara en la FE una vez pasado el sarandeo de satanas el podria reafirmar a sus hermanos como divinamente lo hizo.
preocupemonos por lo que hacemos y no solo digamos lo hice o lo hago d ebuena fe. hay tantas cosas que hacemos de buena fe que vana la basura solo porque no nos preocupamos de saber si en verdad es el momento y el lugar y con la parsona con quien tenemos que hacer tal o cual cosa. y en razon a las cosas de dios con mayor razon.
dios nos de mucha oracion y que un solo espiritu nos una aun atravez del siber espacio para retornar alos valores que talvez en el tiempo hemos emplovado en el baul de los recuerdos de los abuelos.
no todo lo bueno es malo ni todo lo nuevo es bueno, hay que saber disernir,el amor no es tan facil, la salvacion menos
si fuera si el paraiso estaria abarrotado.......y que ahi espacio lo hay solo que la puerta es estrecha, hasta parece que se axfixia cuando se quiere pasar por ella.pero preguntemosle al sr que se siente estar del otro lado y veremos que despues de la estrechez hay un abismo de plenitud de expansion infinito del amor de dios,..
satanas tiene sus puertas muy anchas y su camino muy espacioso por eso varias veces entramos en el...... solo recordemos que su camino es amplio muy amplio pero conduce hacia abajo como embudo, y como coladera una vez sobre la cascada ya no hay retorno atras y el sofocamiento es eterno. todo lo contrario verdad.?
DIOS NUNCA DA UNA FE TESTARUDA........la FE que biene de DIOS esta llena de SUPERRAZONES de gran peso...
lleno de ciencia, pero su ciencia no es como la nuestra.y su razonamiento no es como el nuestro.
pidoa dios no ser causa de escandalo a mis hermanos y menos razon de divicion. mi familia y su servidor oramos por todos los hermanos catolicos para que seamos lumbreras,faros en la oscuridad del mundo y que no requieramos ni de habitos me refiero a vestimenta, ni accesorios como crucificos, rosarios ni estampitas para que nos identifiquen como catolicos. sono simplemente como fue en el principio, que el ser catolico se llevaba en lo ma sprofundo del corazon
y brotaba sin esfuerzo, emanaba como fuente interminable el amor fraterno sin que hubiera cosa y causa que le pudiera evitar salir y distribuir tanto amor que nace de que hemos dejado que dios siembre en neustros corazones, habramoslo les aseguro que si dolera no nos engañenos que duele duele, pero como se goza en el sr.
una vez habierta la herida dios la resanara con su mano prodijiosa y vedita, y la podremos presumir en buena lid ante el mundo entero , sera como nuestra prueba d eque fuimos ala guerra y que sobrevivimos. ya los veo a cada uno mostrando sus tajos en el mero corazon y vivitos y coleando como dijera la abuela.
dios hijo se encarno, para darnos ejemplo de como debemos injertar (ENCARNAR) su amor en nuestra carne...y miremos la carne que tomo SANTA Y VENDITA; VIRGEN ETERNAMENTE.Una carne que por gracia de quien la tomo JESUS, fue
INMACULADA
Quien se atreveria a tomar de esa carne una vez consagrada al DIOS ALTISIMO AL PADRE??????????????
QUIEN???????????????????
San Jose su CASTISIMO ESPOSO LEGAL..... en atencion a nosotros TESTARUDOS:
Quien se atreveria a beber del caliz que JESUCRISTO utilizo en la ultima cena????????????????
ya nadie mas sirvio vino en el, porque nadie a sido lo suficiente irrespetuoso de tomar de su copa,la tenemos reservada para cuando vuelva verdad??????
bebemos su sangre y comemos su cuerpo de otra copa y de otro plato, pero donde el bebio y comio,se los llevo donde nadie los profanara. creo que nos conoce muy bien y sabe d elo que somos capacez.
asi que aclarado el asunto no temamos decir que MARIA SANTISIMA ES EL SAGRARIO SANTO HE INMACULADO
DONDA HABITO;HABITA Y EMANA LA FUENTE DE GRACIA
PARA EL LINAJE HUMANO DE DIOS:
que dios les guarde, los guien y los preserve en estas horas de gran perturbacion. animo
dice jesus yo ya venci a satanas y al mundo... y hasta la MUERTE. a que temiamos a la muerte pero si ya la vencio el sr. a los tres tentadores, satanas, el mundo y la muerte. ya no hay nada porque no seguirle.
animo hermanos,,sin verles les amo,y sin estar juntos somos uno mismo.y perdon si he sido gravoso para alguno.
que la paz de el sr. les acompañe y se multiplique.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor manuel adrian » Dom Jun 06, 2010 4:27 pm

Hermanos en cristo, les envio adjunto el documento oficial de la santa iglesia que es importante saber, para no caer por desconocimiento en algun error,,, que a la suma de miles de varios pequeños errores puediera la bolita d e nieve convertirse en una avalancha de herejia.
Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino
Instrucción “Inaestimabile Donum” sobre algunas normas acerca del culto del Misterio Eucarístico
INTRODUCCIÓN
El don inestimable de la Santísima Eucaristía ha sido nuevamente objeto de consideración del Santo Padre Juan Pablo II en la Carta dirigida a los obispos y, por medio de ellos, a los sacerdotes, el 24 de febrero de 1980. Así, pues, la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino llama la atención de los obispos sobre algunas normas relativas al culto de tan grande Misterio. Estas indicaciones no son una síntesis que substituya cuanto la Santa Sede ha dicho ya en los documentos relativos a la Eucaristía, promulgados después del Concilio Vaticano II y vigentes aún, especialmente en el Missale Romanum (1); en el Ritual De Sacra Communione et de culto mysterii eucharistici extra Missam (2); en las Instrucciones Eucharisticum mysterium (3), Memoriale Domini (4), Immensae caritatis (5), Liturgicae instaurationis (6).
Esta Sagrada Congregación constata con gozo los frutos numerosos y positivos de la reforma litúrgica: participación más activa y consciente de los fieles en los misterios litúrgicos, enriquecimiento doctrinal y catequético mediante el uso de la lengua vernácula, abundancia de las lecturas bíblicas, crecimiento del sentido comunitario de la vida litúrgica, esfuerzos logrados por colmar la distancia entre vida y culto, entre piedad litúrgica y piedad personal, entre liturgia y piedad popular.
No obstante, estos aspectos positivos y alentadores no pueden esconder la preocupación con que se observan los más variados y frecuentes abusos, que son señalados desde las diversas partes del mundo católico: confusión de las funciones, especialmente por lo que se refiere al ministerio sacerdotal y a la función de los seglares (recitación indiscriminada y común de la plegaria eucarística, homilías hechas por seglares, seglares que distribuyen la comunión mientras los sacerdotes se eximen); creciente pérdida del sentido de lo sagrado (abandono de los ornamentos, eucaristías celebradas fuera de las Iglesias sin verdadera necesidad, falta de reverencia y respeto al Santísimo Sacramento, etc.); desconocimiento del carácter eclesial de la liturgia (uso de textos privados, proliferación de plegarias eucarísticas no aprobadas, instrumentalización de los textos litúrgicos para finalidades sociopolíticas). En estos casos nos hallamos ante una verdadera falsificación de la liturgia católica: “incurre en falsedad el que, de parte de la Iglesia, ofrece a Dios un culto contrario a la forma que, con autoridad divina, la Iglesia misma ha instituido y continúa observando” (7).
Ahora bien, todo esto no puede dar buenos frutos. Las consecuencias son —y no pueden menos de serlo— la resquebradura de la unidad de fe y de culto en la Iglesia, la inseguridad doctrinal, el escándalo y la perplejidad del Pueblo de Dios, y casi inevitablemente las reacciones violentas.
Los fieles tienen derecho a una liturgia verdadera, que es tal cuando es la deseada y establecida por la Iglesia, la cual ha previsto también las eventuales posibilidades de adaptación, requeridas por exigencias pastorales en los distintos lugares o por los distintos grupos de personas. Experiencias, cambios, creatividad indebidos desorientan a los fieles. Además, el uso de textos no autorizados hace que venga a faltar el nexo necesario entre la lex orandi y la lex credendi. A este respecto hay
que recordar la advertencia del Concilio Vaticano II: “Nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia” (8). Pablo VI ha recordado que “quien se aprovecha de la reforma para darse a experiencias arbitrarias, dispersa energías y ofende el sentido eclesial” (9).
A) La Santa Misa
1. “Las dos partes de que consta la Misa, a saber: la liturgia de la palabra y la eucarística, están tan íntimamente unidas, que constituyen un solo acto de culto” (10). No debemos acercarnos a la mesa del pan del Señor, sin antes habernos detenido en la mesa de su palabra (11). Es pues máxima la importancia de la Sagrada Escritura en la celebración de la Misa. Consiguientemente, no se puede pasar por alto cuanto la Iglesia ha establecido para que “la lectura de la Sagrada Escritura sea más abundante, más variada, más selecta en las celebraciones sagradas” (12). Obsérvense las normas establecidas en el Leccionario, bien sea en cuanto al número de lecturas, bien sea en cuanto a las indicaciones relativas a circunstancias especiales. Sería un grave abuso sustituir la Palabra de Dios por la palabra del hombre, sea quien sea (13).
2. La lectura de la perícopa evangélica está reservada al ministro sagrado, es decir, al diácono o al sacerdote. Las demás lecturas, cuando es posible, sean confiadas a un lector o a otros seglares preparados espiritual y técnicamente. A la primera lectura sigue un salmo responsorial, que forma parte integrante de la Liturgia de la Palabra (14).
3. La homilía tiene la finalidad de explicar a los fieles la Palabra de Dios proclamada en las lecturas y actualizar su mensaje. La homilía corresponde por lo tanto al sacerdote o al diácono (15).
4. La proclamación de la Plegaria Eucaristíca que, por su naturaleza, es como el culmen de toda la celebración, está reservada al sacerdote, en virtud de su ordenación. Por tanto, es un abuso hacer decir algunas partes de la Plegaria Eucarística al diácono, a un ministro inferior o a los fieles (16). La asamblea, sin embargo, no permanece pasiva e inerte; se une al sacerdote con la fe y el silencio, y manifiesta su adhesión a través de las diversas intervenciones previstas en el desarrollo de la Plegaria Eucarística: las respuestas al diálogo del Prefacio, el Sanctus, la aclamación después de la consagración y el Amén final, después del Per ipsum, que también está reservado al sacerdote. Este Amén en particular debería resaltarse con el canto, dado que es el más importante de toda la Misa.
5. Úsense únicamente las Plegarias Eucarísticas incluidas en el Misal Romano o legítimamente admitidas por la Sede Apostólica, según las modalidades y límites por ella establecidos. Es un gravísimo abuso modificar las Plegarias Eucarísticas aprobadas por la Iglesia o adoptar otras compuestas privadamente.
6. Recuérdese que durante la Plegaria Eucarística no se deben recitar oraciones o ejecutar cantos (17). Al proclamar la Plegaria Eucarística, el sacerdote pronuncie claramente el texto, de manera que facilite a los fieles la comprensión y favorezca la formación de una verdadera asamblea, compenetrada toda ella en la celebración del Memorial del Señor.
7. La concelebración. Restaurada en la liturgia de Occidente, la concelebración expresa de un modo privilegiado la “unidad” del sacerdocio. Por esto, los concelebrantes estén atentos a los signos indicativos de esta unidad: por ejemplo, estén presentes desde el comienzo de la celebración, vistan los ornamentos sagrados prescritos, ocupen el lugar que les compete en su ministerio de concelebrantes y observen fielmente las restantes normas para un decoroso desarrollo del rito (18).
8. Materia de la Eucaristía. Fiel al ejemplo de Cristo, la Iglesia ha usado constantemente el pan y el vino con agua para celebrar la Cena del Señor. El pan para la celebración de la Eucaristía, según la tradición de toda la Iglesia, debe ser únicamente de trigo y, según la tradición propia de la Iglesia latina, ázimo. Por razón del signo, la materia de la celebración eucarística “se presente de verdad como alimento”. Esto debe entenderse de la consistencia del pan y no de la forma que sigue siendo la tradicional. No pueden agregarse ingredientes extraños a la harina de trigo y al agua. La preparación del pan requiere atento cuidado, de manera que la confección no se haga con menoscabo de la dignidad debida al pan eucarístico, haga posible una decorosa fracción, no dé origen a excesivos fragmentos y no hiera la sensibilidad de los fieles al comerlo. El vino para la celebración eucarística debe ser extraído “del fruto de la vid” (Lc 22, 18), natural y genuino, es decir, no mezclado con sustancias extrañas (19).
9. La comunión eucarística. La comunión es un don del Señor, que se ofrece a los fieles por medio del ministro autorizado para ello. No se admite que los fieles tomen por si mismos el pan consagrado y el cáliz sagrado; y mucho menos que se lo hagan pasar de uno a otro.
10. El fiel, religioso o seglar, autorizado como ministro extraordinario de la Eucaristía, podrá distribuir la comunión, solamente cuando falten el sacerdote, el diácono o el acólito, cuando el sacerdote está impedido por enfermedad o por su edad avanzada, o cuando el número de fieles que se acercan a la comunión sea tan grande, que haría prolongar excesivamente la celebración de la Misa (20). Es, pues, reprochable la actitud de sacerdotes que, aun estando presentes en la celebración, se abstienen de distribuir la comunión, dejando la incumbencia a los seglares.
11. La Iglesia ha exigido siempre a los fieles respeto y reverencia a la Eucaristía, en el momento de recibirla.
Por lo que se refiere al modo de acercarse a la comunión, ésta puede recibirse por los fieles, bien sea de rodillas bien de pie, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal. “Cuando los fieles comulgan de rodillas no se les exige ningún otro signo de reverencia al Santísimo Sacramento, ya que la misma genuflexión es expresión de adoración. En cambio, cuando comulgan de pie, acercándose al altar procesionalmente, hagan un acto de reverencia antes de recibir el Sacramento, en el lugar y de la manera adecuados con tal de no desordenar el turno de los fieles” (21).
El Amén que dicen los fieles cuando reciben la comunión, es un acto de fe personal en la presencia de Cristo.
12. En cuanto a la comunión bajo las dos especies, obsérvese lo que ha determinado la Iglesia, sea por la veneración debida al mismo Sacramento, sea por la utilidad de los que reciben la Eucaristía según la diversidad de circunstancias, de tiempo y de lugar (22).
Las Conferencias Episcopales y los Ordinarios no sobrepasen tampoco cuanto ha sido establecido por la actual disciplina: la concesión de la comunión sub utraque specie no sea indiscriminada y las celebraciones sean bien precisas; por lo demás, los grupos que gozan de esta facultad sean bien determinados, disciplinados y homogéneos (23).
13. También después de la comunión sigue presente el Señor bajo las especies. Por tanto, una vez distribuida la comunión, las partículas sagradas restantes sean consumidas o llevadas por el ministro competente al lugar de la reserva eucarística.
14. El vino consagrado, en cambio, debe ser consumido inmediatamente después de la comunión y no puede ser conservado. Póngase atención en consagrar solamente la cantidad de vino necesaria para la comunión.
15. Se observen las reglas prescritas para la purificación del cáliz y de los demás vasos sagrados que han contenido las especies eucarísticas (24).
16. Particular respeto y cuidado se deben a los vasos sagrados, sea al cáliz y a la patena para la celebración de la Eucaristía, sea a los copones para la comunión de los fieles. La forma de los vasos debe ser adecuada al uso litúrgico al que están destinados. La materia debe ser noble, duradera y en todo caso, adecuada al uso sagrado. En este sector el juicio compete a la Conferencia Episcopal de cada región.
No pueden usarse simples cestos u otros recipientes destinados al uso común fuera de las celebraciones sagradas, o de baja calidad, o que carecen de todo estilo artístico.
Los cálices y las patenas, antes de ser utilizados, deben ser bendecidos por el obispo o por un presbítero (25).
17. Se recomienda a los fieles no descuidar, después de la comunión, una justa y debida acción de gracias, sea en la celebración misma, con un tiempo de silencio, un himno o un salmo u otro cántico de alabanza (25), sea después de la celebración, quedando posiblemente en oración por un conveniente espacio de tiempo.
18. Como es sabido, las funciones que la mujer puede ejercer en la asamblea litúrgica son varias; entre ellas, la lectura de la Palabra de Dios y la proclamación de las intenciones en la oración de los fieles. No están permitidas a las mujeres las funciones de servicio al altar (27).
19. Se recomienda una vigilancia particular y un cuidado especial en las Misas transmitidas por los medios audiovisuales. En efecto, dada la amplísima difusión, su desarrollo debe ser de ejemplar calidad (28). En las celebraciones que se hacen en las casas privadas se observen las normas de la Instrucción “Actio pastoralis” del 15 de mayo de 1969 (29).
B) Culto Eucarístico fuera de la Misa
20. Se recomienda vivamente la devoción tanto pública como privada hacia la Santísima Eucaristía, incluso fuera de la Misa: por tanto, deriva del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual.
21. Al ordenar los piadosos ejercicios eucarísticos, ténganse en cuenta los tiempos litúrgicos, a fin de que los mismos ejercicios estén en armonía con la liturgia, se inspiren de alguna manera en ella y a ella guíen al pueblo cristiano (30).
22. Sobre la exposición de la Santísima Eucaristía —ya sea prolongada o breve—, las procesiones eucarísticas, los congresos eucarísticos, y toda la ordenación de la piedad eucarística, obsérvense las indicaciones pastorales y las disposiciones dadas por el Ritual Romano (31).
23. No se olvide que “antes de la bendición con el Sacramento debe dedicarse un tiempo conveniente a lecturas de la Palabra de Dios, a cantos y plegarias y a un poco de oración en silencio” (32). Al final de la adoración se canta un himno, se recita o se canta una de las oraciones, tomada de entre las que están en el Ritual Romano (33).
24. El tabernáculo, en el que se conserva la Eucaristía, puede ser colocado en un altar o fuera de él, en un lugar de la iglesia bien visible, verdaderamente digno y debidamente adornado, o en una capilla apta para la oración privada y para la adoración de los fieles (34).
25. El tabernáculo debe ser sólido, inviolable, y no transparente (35). Ante él, donde la presencia de la Eucaristía estará señalada por el conopeo o por otro medio idóneo establecido por la autoridad competente, debe arder perennemente una lámpara, como signo de honor tributado al Señor (36).
26. Ante el Santísimo Sacramento, guardado en el sagrario o expuesto públicamente, manténgase la práctica venerable de la genuflexión en señal de adoración (37). Este acto requiere que se le dé un profundo contenido. Para que el corazón se incline ante Dios con profunda reverencia, la genuflexión no sea ni apresurada ni distraída.
27. Si algo ha sido introducido que esté en contraste con estas disposiciones, debe ser corregido. La mayor parte de las dificultades encontradas en la actuación de la reforma de la liturgia, y sobre todo de la Misa, provienen del hecho de que algunos sacerdotes y fieles no han tenido quizás un conocimiento suficiente de las razones teológicas y espirituales por las que se han hecho los cambios, según los principios establecidos por el Concilio.
Los sacerdotes deben profundizar más en el concepto auténtico de Iglesia (38), de la cual la celebración litúrgica, sobre todo la Misa, es expresión viva. Sin una cultura bíblica adecuada, los sacerdotes no podrán presentar a los fieles el significado de la liturgia como actualización, en los signos, de la historia de la salvación. También el conocimiento de la historia de la liturgia contribuirá a hacer comprender los cambios efectuados, no como novedad, sino como renovación y adaptación de la auténtica y genuina tradición.
La liturgia exige además un gran equilibrio porque, como dice la Constitución Sacrosanctum Concilium, ella “contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida y manifiesten a los demás el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. Es característico de la Iglesia ser, a la vez, humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entrega. da a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina, y todo esto de suerte que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación, y lo presente a la ciudad futura que buscamos” (39). Sin este equilibrio se desvirtúa el verdadero rostro de la liturgia cristiana.
Para lograr más fácilmente estos ideales será necesario fomentar la formación litúrgica en los seminarios y en las facultades (40), y la participación de los sacerdotes en cursos, reuniones, encuentros o semanas litúrgicas, en los que el estudio y la reflexión sean válidamente completados con celebraciones ejemplares. Así los sacerdotes podrán comprometerse en una acción pastoral cada vez más eficaz, en la catequesis litúrgica de los fieles, en la organización de grupos de lectores, en la formación tanto espiritual como práctica de quienes sirven al altar en la preparación de los animadores de la asamblea, en el progresivo enriquecimiento del repertorio de los cantos; en una palabra en todas las iniciativas que puedan favorecer un conocimiento cada vez más profundo de la liturgia. En la actuación de la reforma litúrgica grande es la responsabilidad de las comisiones nacionales y diocesanas de liturgia, de los Institutos y de los centros litúrgicos, sobre todo en el trabajo de traducción de los libros litúrgicos y en la formación del clero y de los fieles en el espíritu de la reforma deseada por el Concilio.
La obra de estos organismos debe estar al servicio de la autoridad eclesiástica, que debe poder contar con la observancia fiel de las normas y directrices de la Iglesia, evitando iniciativas arbitrarias y particularismos que podrían comprometer los frutos de la renovación litúrgica.
Este documento llegará a las manos de los ministros sagrados a finales del primer decenio del Misal Romano, promulgado por el Papa Pablo VI, siguiendo las indicaciones del Concilio Vaticano II. Parece oportuno volver a recordar algunas palabras que aquel Pontífice pronunció a propósito de la fidelidad a las normas de la celebración: “Es un hecho muy grave, cuando se introduce la división precisamente donde „congregavit nos in unum Christi amor‟, es decir, en la liturgia y en el Sacrificio Eucarístico, negando el respeto debido a las normas establecidas en materia litúrgica. En nombre de la Tradición pedimos a todos nuestros hijos, a todas las comunidades católicas, que celebren la liturgia renovada con dignidad y fervor” (41).
Los obispos, “moderadores, promotores y custodios de toda la vida litúrgica en la Iglesia que les ha sido confiada” (42), sabrán encontrar las vías más idoneas para una solícita y firme aplicación de estas normas para la gloria de Dios y el bien de la Iglesia.
Roma, 3 de abril de 1980, día de Jueves Santo.
Esta Instrucción, preparada por la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, ha sido aprobada el 17 de abril de 1980 por el Santo Padre Juan Pablo II, el cual, confirmándola con su autoridad, ha ordenado que sea publicada y observada por todos los interesados.
Cardenal James Robert KNOX, Prefecto
Virgilio NOE, secretario adjunto
NOTAS 1) Segunda edición típica, Roma 1975.
2) E. típica, Roma 1973.
3) S. Congr. de Ritos, 25 de mayo de 1967: AAS 59 (1967), 539-573.
4) S. Congr. para el Culto Divino, 29 de mayo de 1969: AAS 61 (1969) 541-545.
5) S. Congr. para la Disciplina de los Sacramentos, 29 de enero de 1973: AAS 65 (1973) 264-271.
6) S. Congr. para el Culto Divino, 5 de septiembre de 1970: AAS 62 (1970) 692-704.
7) S. Tomás, S. Th., 2-2, q. 93, a. 1.
8) Conc. Vat. II, Const. sobre la S. Liturgia, Sacrosanctum Concllium, 22, par. 3.
9) Pablo VI, Alocución del 22 de agosto de 1973: L’Osservatore Romano, 23 de agosto de 1973.
10) Conc. Vat. II, Const. sobre la S. Liturgia, Sacrosanctum Concilium, 56.
11) Cf. ib., 56; cf. también Conc. Vat. II, Const. dogm. sobre la Divina Revelación, Dei Verbum, 21.
12) Conc. Vat. II, Const. sobre la S. Liturgia, Sacrosanctum Concilium, 35, par. 1.
13) Cf. S. Congr. para el Culto Divino, Instr. Llturgicae instaurationes, 2, a.
14) Cf. Institutio generalis Missalis Romani, 36.
15) Cf. S. Congr. para el Culto Divino, Instr. Liturgicae instaurationes, 2, a.
16) Cf. S. Congr. para el Culto Divino, Carta circular Eucharistiae participationem, 27 de abril de 1973: AAS 65 (1973) 340-347, 8;
Instr. Liturgicae lnstaurationes, 4.
17) Cf. Institutio generalis Missalis Romani 1218) Cf. ib., 156, 161-163.
19) Cf. ib., 281-284; S. Congr. para el Culto Divino, Instr. Liturgicae instaurationes, 5; Notitiae 6 (1970) 37.
20) Cf. S. Congr. para la Disciplina de los Sacramentos, Instr. Immensae caritatis, 1.
21) S. Congr. de Ritos, Instr. Eucharisticum mysterium, 34. Cf. Institutio generalis Missalis Romani, 244, e; 246, d; 247 b.
22) Cf. Institutio generalis Missalis Romani, 241-242.
23) Cf. ib., 242 al final.
24) Cf. ib., 238.
25) Cf. Instituto Generalis Missalis Romani, 288, 289, 292, 295; S. Congr. para el Culto Divino, Instr. Liturgicae instaurationes, 8;
Pontificale Romanum, Ordo dedicationis ecclesiae et altaris, pág. 125, núm. 3.
dicho lo anterios quedo sin palabras mas que una plegaria a dios para que s nos habran los corazones y acatemos primero sus leyes que son amor antes que el parecer del hombre.
ya viene la claridad despues de este trance de tinieblas mas negro no podria estar y cuando este llego fue su fin empieza a resplandecer la luz del todo poderoso. amen.
dios les vendiga y que la inteligencia d e cada uno d elos lectores no sea tropiezo para que recibamos de nuestro sr sus enseñanzas. amen.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor osmanaranguren » Lun Jul 12, 2010 10:45 am

Yo soy Ministro extraordinario de la eucaristia, y voy a renunciar al mismo, llevo dos años ejerciendo esta labor, y me di cuenta que este ministerio le compete directamente al sacerdote, mi caso aunque es un poco distinto, no quiero decir esto con el animo de excusarme, pero yo estaba estudiando para diacono permanente y se dio la oportunuidad para trabajar en la pastoral de la salud, nos cerraron el centro donde estabamos estudiando por tres valiosos años y nos quedamos sin una estructura para sustentar este Ministerio. Nosotros los Laicos no somos idoneos para llevar el cuerpo, sangre de Nuestro Señor, todo esto se esta dando con la comunion en la mano que es otro tema que entistece a todos los catolicos. El unico que puede llevar al Señor es el Sacerdote, Diacono o Obispo. Yo me he dado cuenta que en algunos casos este Ministerio se esta ejerciendo mal, he visto en otras parroquias diferentes a donde yo presto mis servicios que estando el sacerdote, concelebrante y diacono tiene que tambien haber ministro de la eucaristia distribuyendola, me parece terrible y por eso mismo no quiero ser mas participe de la desacralizacion de la iglesia

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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor pepa » Lun Jul 12, 2010 10:01 pm

He ahí una reflexión sensata.
Y como dice Julián:
No entiendo qué pasa si el tiempo de distribuír la Comunión se alarga.
Mejor, asi se puede estar más rato hablando con Jesús Sacramentado.
Lo he dicho muchas veces: si hay amor, hay tiempo.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor miles_dei » Mar Jul 13, 2010 7:56 am

Algunos no comprenden a los Neocatecumenales cuando sus eucaristías duran lo que tengan que durar, que a veces son horas y horas. Pero en eso si están siendo proféticos. El domingo es para santificarlo y la Santa Misa no es una mera devoción en cuanto que es el centro de toda la vida cristiana.

La Eucaristía, por lo menos la dominical mayor, debería ser bien cuidada. Luego porque la comunión dure 10 o 15 minutos en lugar de cinco no implica mucho cara a la pastoral de las misas una detrás de otra. Una misa bien dicha y celebrada con todos los silencios y solemnidad, con una homilía substanciosa de cinco minutos y la comunión dada por el sacerdote no dura más de una hora.

Por eso no es necesario usar de ministros por la afluencia. Un sacerdote obrando con lentitud y solemnidad y con los fieles haciendo una genuflexión ante la sagrada hostia, que es lo que más tiempo se lleva, tardaría diez minutos en dar la comunión a 200 personas, que es mucho más de lo que hay un domingo en cualquier templo. Como quiera que la gente no guarda la solemnidad y la comunión se reparte a mayor velocidad no hay obstáculo de tiempo alguno para dar de comulgar a grandes afluencias.

De esto no se habla ni nadie hace las mediciones, pero háganlas ustedes en su Iglesia. Cuenten las personas y verán que poco considerados somos con los tiempos y lo sacro.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor CRISTIAN2022 » Vie Jul 16, 2010 7:41 am

osmanaranguren escribió:Yo soy Ministro extraordinario de la eucaristia, y voy a renunciar al mismo, llevo dos años ejerciendo esta labor, y me di cuenta que este ministerio le compete directamente al sacerdote, mi caso aunque es un poco distinto, no quiero decir esto con el animo de excusarme, pero yo estaba estudiando para diacono permanente y se dio la oportunuidad para trabajar en la pastoral de la salud, nos cerraron el centro donde estabamos estudiando por tres valiosos años y nos quedamos sin una estructura para sustentar este Ministerio. Nosotros los Laicos no somos idoneos para llevar el cuerpo, sangre de Nuestro Señor, todo esto se esta dando con la comunion en la mano que es otro tema que entistece a todos los catolicos. El unico que puede llevar al Señor es el Sacerdote, Diacono o Obispo. Yo me he dado cuenta que en algunos casos este Ministerio se esta ejerciendo mal, he visto en otras parroquias diferentes a donde yo presto mis servicios que estando el sacerdote, concelebrante y diacono tiene que tambien haber ministro de la eucaristia distribuyendola, me parece terrible y por eso mismo no quiero ser mas participe de la desacralizacion de la iglesia

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que pasa en la iglesia cuando hay 1500 personas ? como hace un solo sacerdote para darla Eucaristia ?
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor miles_dei » Vie Jul 16, 2010 7:50 am

Pues una a una y con tiento. Pero tales afluencias no son propias de las Eucaristías ordinarias o de los templos parroquiales, sino de las grandes concelebraciones donde siempre hay varios sacerdotes.

Cuatro sacerdotes tardan 15 minutos o menos en dar la eucaristía a esa cantidad.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor manuel adrian » Dom Jul 18, 2010 12:44 am

HERMANOS,EN CRISTO JESUS. De nuevo me comunico con ustedes y les suplico que nos amemos y no tratemos de jusgar
ni menos de imponer nuestros criterios, antepongamos lo que jesus quiere para su iglesia y la razones que tubo
para hacer u ordenar que se hicieran las cosas de tal o cual manera y en esa base nos apoyemos mutuamente y
clarifiquemos nuestros pensamientos por mas atrofiados por el tiempo,o la comodiidad. y sin imponernos a nadie
sino que sea jesus quien hable nos unamos en correjirnos como hermanos, y aunque tenga muchos años los malos habitos, estos se vayan corrigiendo con paciencia y mucha tolerancia y amor.
las cosas buenas y sanas cuestan mucho hacerlas. y mas si ya han pasado muchos años, algunas decadas haciendolas
como el libre albeldrio nos dio a entender.
pongamonos en manos de jesus y amandonos en nuestras diferiencias nos unamos en su designio de el, solo por el y para el.
No quiero ser causa de escandalo ni de diviciones entre nosotros, eso no es de catolicos cristianos.
donde hay amor y correccion con amor aunque duela ahi esta jesus nuestro señor
confortemonos cuando seamos correjidos en los sentimientos que conmovieron a los primeros apostoles cuando jesus
les corregia con infinito amor.
quiero imaginar lo que sintio San Pedro cuando jesus le dijo que lo negaria 3 veces.
cuando le dijo que se apartara d e el porque sus pensamientos eran de satanas, cuando le decia pedro a jesus
que nunca permitiria que sufriera la muerte d ela cruz y las humillaciones previas ante los judios.
y lo mas dificil para San Pedro devio haber sido cuando ya siendo la cabeza visible de la iglesia fue reprendido
por San Pablo cuando su conducta confundia a los cristianos no judios y a los mismos judios cristianos de jerusalem.
por su doble comportamiento.
entre hermanos es mas dificil correjirnos, al padre todos obedecemos a la primera pero entre hermanos
regateamos la autoridad y hasta la ponemos en duda.
como cuando el israelita puso entre dicho la autoridad de Moises al pedirle que no peleara con su hermano
cuando el dias antes habia matado un ejipcio por ayudar a un hermano.
seamos amorosos al correjirnos pero no complacientes con nuestros errores.
oremos mucho por nuestros sacerdotes para que sus labores mas primordiales les sigan siendo tan atractivas como la primera vez que realizaron el milagro mas sublime y eterno que cada dia y en todo el mundo se repite sin
interrumcion, con esas manos consagradas del sacerdocio.
LA TRANSUBTANCIACION DEL PAN Y VINO EN CUERPO Y SANGRE DE NUESTRO SR. JESUCRISTO.
Tenemos en nuestro haber el milagro mas sublime y repetible diariamente y simuntaneamente en el mundo
no lo desvaloremos con nuestro mediocre actuar.
la paz de nuestro sr reine entre nosotros y para su iglesia entera. les amo en jesus su hermano Manuel Adrian.
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor pepa » Dom Jul 25, 2010 12:13 pm

que pasa en la iglesia cuando hay 1500 personas ? como hace un solo sacerdote para darla Eucaristia ?

Hoy fui a Misa a una Parroquia donde hay creo que siete sacerdotes (a 40 km. hay iglesias donde no se reza Misa porque no hay sacerdote ese domingo...).
La iglesia estaba llena, no rebalsando; es decir, debía haber ¿500? personas. Al momento de la distribución de la Comunión se presentaron... ¡siete! Ministros extraordinarios de la Eucaristía. La distribución tardó ¡¡4 MInutos!! (ni llegó a cuatro en realidad). La Misa en total duró 50 minutos.
¿Hacía falta ese despliegue de Ministros de la Eucaristía? Yo creo que no.
Y en los dos minutos de Acción de Gracias, en los que el comulgante puede estar en silenciosa oración con Dios que acaba de entrar en su corazón... un cantito, para distraernos bien. Pero ese "es otro cantar".
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Re: Ministros extraordinarios de la comunion

Notapor robertote » Sab Ago 07, 2010 1:40 pm

Seré muy breve...
Después de leer todos los mensajes me pregunto: ¿Dónde está la caridad, la humildad y la obediencia que Jesucristo nos enseñó?
¿Es posible llamarse católico y desconocer la autoridad de la Santa Iglesia?
Porque debemos recordar que los MEC únicamente realizan su servicio siguiendo las prescripciones del Magisterio, es decir, cumplen ordenes de nuestro Santo Papa.
Recordemos las palabras del Señor: "Quien no está conmigo, está contra mí."
¿Con quien estamos mis hermanos?
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