Aprende a rezar el Rosario

En este foro: Dogmas y lo que enseña la Iglesia, mariología, libros, escritos, frases, reflexiones, su vida, apariciones y mensajes, advocaciones, devociones, oraciones, arte mariano. «La toda santa, la abogada, auxiliadora, socorro y mediadora, quien ha realizado del modo más perfecto, durante toda su vida, la obediencia en la fe («Hágase en mí según tu palabra»), contemplándola, ya glorificada en cuerpo y alma, vemos en ella lo que la Iglesia está llamada a ser sobre la tierra y aquello que será en la patria celestial. La Madre de la Iglesia 'engendra' continuamente hijos para el Cuerpo místico del Hijo. Lo hace mediante su intercesión, implorando para nosotros la efusión inagotable del Espíritu. Seamos dóciles a su acción maternal para configurarnos con Cristo, en especial a través del santo Rosario cotidiano, su escuela mística, compendio de todo el Evangelio. »

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Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Mar Jun 29, 2010 6:10 pm

El rezo del Rosario es un acto de amor a la Madre de Dios y Madre Nuestra. En este epígrafe vamos a aprender paso a paso como rezarlo.

Para quien nunca lo rezó, o no recuerda cómo hacerlo, para quien quiera despejar alguna duda; para ellos abro este tema, están invitados a participar :)

Antes que nada, me gustaría ofrecerles unas pocas lecturas que van a enriquecer a esta devoción, estas son algunas de las que están al alcance de nuestras manos,

CARTA APOSTÓLICA ROSARIUM VIRGINIS MARIAE DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II SOBRE EL SANTO ROSARIO

El Secreto admirable del Santísimo Rosario de San Luis María Grignon de Montfort

Santo Rosario de San Josemaría Escrivá de Balaguer


Y por último, antes de comenzar a aprender cómo rezar el Rosario, unas palabras de Su Santidad en Pompeya a los pies de Nuestra Señora, sobre los "apóstoles del rosario" :)

Para ser apóstoles del Rosario, es necesario tener experiencia en primera persona de la belleza y profundidad de esta oración, sencilla y accesible a todos. Es necesario ante todo dejarse conducir de la mano de la Virgen María a contemplar el rostro de Cristo: rostro alegre, luminoso, doloroso y glorioso. Quien, como María y junto a Ella, custodia y medita asiduamente los misterios de Jesús, asimila cada vez más sus sentimientos, se conforma a Él.
S.S. Benedicto XVI

http://www.zenit.org/article-28883?l=spanish


Aprendamos a rezar el Rosario, aprendamos a contemplar la vida de Jesús de la mano de Nuestra Madre, para ser dignos apóstoles.



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MODO DE REZAR EL SANTO ROSARIO



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1. Hacer el Signo de la Cruz y rezar el Símbolo de los Apóstoles (Credo) sosteniendo la Cruz del Rosario en la mano y el Acto de Contrición

2. Rezar el Padrenuestro

3. Rezar 3 Avemarías y Gloria.

4. Anunciar el primer misterio. Rezar el Padrenuestro.

5. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.

6. Anunciar el segundo misterio. Rezar el Padrenuestro.

7. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.

8. Anunciar el tercer misterio. Rezar el Padrenuestro.

9. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.

10. Anunciar el cuarto misterio. Rezar el Padrenuestro.

11. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.

12. Anunciar el quinto misterio. Rezar el Padrenuestro.

13. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.

14. Rezar la Salve.


ORACIONES DEL ROSARIO

SEÑAL DE LA CRUZ


+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. +En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
[Volver]

SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí
y por el cielo que perdí; pero mucho mas me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como vos;
antes querría haber muerto que haberle ofendido, y propongo firmemente ayudado por tu divina gracia,
no pecar mas y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.


PADRENUESTRO

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.


AVEMARÍA

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


GLORIA

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.


JACULATORIAS
Puede usarse una de estas dos:

* María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

* Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al Cielo a todas las almas, especialmente aquellas más necesitadas de tu misericordia. (Oración de Fátima).


SALVE

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración al final.

Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
¿Señor, a quién iremos?. Sólo Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

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Re: Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Mar Jun 29, 2010 6:36 pm

Los Misterios del Rosario

Exposición de los misterios

El Rosario está compuesto por veinte "misterios" (acontecimientos, momentos significativos) de la vida de Jesús y de María, divididos desde la publicación de la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, en cuatro "rosarios".

El primer "rosario" comprende los misterios gozosos (lunes y sábado), el segundo los luminosos (jueves), el tercero los dolorosos (martes y viernes) y el cuarto los gloriosos (miércoles y domingo).

«Esta indicación no pretende limitar una conveniente libertad en la meditación personal y comunitaria, según las exigencias espirituales y pastorales y, sobre todo, las coincidencias litúrgicas que pueden sugerir oportunas adaptaciones» (Rosarium Virginis Mariae, n. 38).

Para favorecer el itinerario meditativo-contemplativo del Rosario, en cada "misterio" se citan dos textos de referencia: el primero de la Sagrada Escritura, el segundo del Catecismo de la Iglesia Católica.


Fuente http://www.vatican.va/special/rosary/do ... ri_sp.html


Misterios Gozosos


Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios

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«Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27).

«La anunciación de Maria inaugura la plenitud de "los tiempos" (Gál 4,4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos» (CIC, 484).


Segundo Misterio Gozoso: La Visitació de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel


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«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno"» (Lc 1, 39-42)

«La "visitación" de María a Isabel se convirtió así en visita de Dios a su pueblo» (CIC, 717)



Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

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«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.
Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento» (Lc 2,1-7).

«Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (cf. Lc 2, 6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo» (CIC, 525).


Cuarto Misterio Gozoso: La presentación de Jesús en el Templo

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«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 21-24).

«La circuncisión de Jesús, al octavo día de su nacimiento, es señal de su inserción en la descendencia de Abraham, en el pueblo de la Alianza, de su sometimiento a la Ley» (CIC, 527).



Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

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«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres...
Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas» (Lc 2, 41-47)

«El hallazgo de Jesús en el Templo es el único suceso que rompe el silencio de los Evangelios sobre los años ocultos de Jesús. Jesús deja entrever en ello el misterio de su consagración total a una misión derivada de su filiación divina: "¿No sabíais que me debo a los asuntos de mi Padre?" » (CIC, 534).



Misterios Dolorosos

Primer Misterio Doloroso: La oración en el Huerto

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«Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: "Sentaos aquí mientras voy a orar". Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: "Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo". Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: "Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú"» (Mt 26, 36-39).

«Este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio y en el último combate de su agonía» (CIC, 2.849)



Segundo Misterio Doloroso: La flagelación de Jesús atado a la columna

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«Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura; y, acercándose a él, le decían: "Salve, Rey de los judíos". Y le daban bofetadas» (Jn 19,1-3).

«Los padecimientos de Jesús han tomado un forma histórica concreta por el hecho de haber sido "reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas" (Mc 8, 31), que lo "entregaron a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle" (Mt, 20, 19)» (CIC, 572).



Tercer Misterio Doloroso: La coronación de espinas

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«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: "Salve, Rey de los judío"». (Mt 27, 27-29)

«El amor hasta el extremo es el que confiere su valor de redención y de reparación, de expiación y de satisfacción al sacrificio de Cristo. Nos ha conocido y amado a todos en la ofrenda de su vida» (CIC, 616).



Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas camino del Calvario

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«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar del Gólgota, que quiere decir de la "Calavera"» (Mc 15, 21-22).

«Al aceptar en su voluntad humana que se haga la voluntad del Padre, acepta su muerte como redentora para "llevar nuestras faltas en su cuerpo sobre el madero" (1P 2, 24)» (CIC, 612).



Quinto Misterio Doloroso: La crucifixión y muerte de Jesús

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«Llegados al lugar llamado "La Calavera", le crucificaron allí a él y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen"... Era ya eso de mediodía cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito dijo: "Padre, en tus manos pongo mis espíritu" y, dicho esto, expiró» (Lc 23, 33-46).

«"Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras" (1Cor 15, 3)» (CIC, 619).





Misterios Luminosos


Primer Misterio Luminoso: El Bautismo en el Jordán

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«Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco"». (Mt 3,16-17)

«El comienzo de la vida pública de Jesús es su bautismo por Juan en el Jordán. Juan proclamaba "un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (Lc 3, 3)» (CIC, 535).



Segundo Misterio Luminoso: Las bodas de Caná


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«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: "No tienen vino". Jesús le responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora". Dice su madre a los sirvientes: "Haced lo que él os diga"». (Jn 2, 1-5).

«En el umbral de su vida pública, Jesús realiza su primer signo -a petición de su Madre- con ocasión de un banquete de boda. La Iglesia concede una gran importancia a la presencia de Jesús en las bodas de Caná. Ve en ella la confirmación de la bondad del matrimonio y el anuncio de que en adelante el matrimonio será un signo eficaz de la presencia de Cristo» (CIC, 1.613).


Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios

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"El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el Evangelio". (Mc 1, 15)

"Todos los hombres están llamados a entrar en el Reino. Anunciado en primer lugar a los hijos de Israel, este reino mesiánico está destinado a acoger a los hombres de todas las naciones" (CIC, 543).



Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración

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«Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz» (Mt 17, 1-2).

«Por un instante, Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la confesión de Pedro. Muestra también que para "entrar en su gloria" (Lc 24, 26), es necesario pasar por la Cruz en Jerusalén» (CIC, 555).



Quinto Misterio Luminoso: La institución de la Eucaristía

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«Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: "Tomad, comed, éste es mi cuerpo"» (Mt 26, 26).

«Al celebrar la última Cena con sus apóstoles en el transcurso del banquete pascual, Jesús dio su sentido definitivo a la pascua judía. En efecto, el paso de Jesús a su Padre por su muerte y su resurrección, la Pascua nueva, es anticipada en la Cena y celebrada en la Eucaristía que da cumplimiento a la pascua judía y anticipa la pascua final de la Iglesia en la gloria del Reino» (CIC, 1.341).



Misteros Gloriosos


Primer Misterio Glorioso: La resurrección del Hijo de Dios

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«El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: "¿Por qué buscáis ente los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado"» (Lc 24, 1-6).

«"Si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe" (1Cor 15, 14). La Resurrección constituye ante todo la confirmación de todo lo que Cristo hizo y enseñó» (CIC, 651).



Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor al cielo

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«El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios» (Mc 16, 19).

«Esta última etapa permanece estrechamente unida a la primera, es decir, a la bajada desde el cielo realizada en la Encarnación. Sólo el que "salió del Padre" puede volver al Padre: Cristo» (CIC, 661).



Tercer Misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo

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«Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse» (Hch 2, 1-4).

«"Espíritu Santo", tal es el nombre propio de Aquél que adoramos y glorificamos con el Padre y el Hijo. La Iglesia ha recibido este nombre del Señor y lo profesa en el Bautismo de sus nuevos hijos» (CIC, 691).



Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al cielo

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«Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49).

«La Santísima Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, en donde ella participa ya en la gloria de la resurrección de su Hijo, anticipando la resurrección de todos los miembros de su Cuerpo» (CIC, 974).


Quinto Misterio Glorioso: La coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado

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«Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1).

«Finalmente, la Virgen inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del cielo y elevada al trono por el Señor como Reina del universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los Señores y vencedor del pecado y de la muerte» (CIC, 966).
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Re: Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Lun Jul 05, 2010 2:00 pm

Las promesas del Rosario:



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1. Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
2.Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
3. El Rosario es una arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
4. Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
5. El alma que se encomiende a mi en el Rosario no perecerá.
6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
8. Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
9. Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
10. Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
11. Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
13. Mi hijo me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mi al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la muerte.
14. Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único hijo, Jesucristo.
15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.


Bendiciones del Rosario:



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1. Los pecadores son perdonados.
2. Las almas sedientas son refrescadas.
3. Aquellos que son soberbios encuentran la sencillez.
4. Aquellos que sufren encontrarán consuelo.
5. Aquellos que están intranquilos encontrarán paz.
6. Los pobres encontrarán paz.
7. Los religiosos son reformados.
8. Los vivos aprenderán a sobrepasar el orgullo.
9. Los muertos (las almas santas) aliviarán sus dolores por privilegios.

Los beneficios del Rosario:



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1. Nos otorga gradualmente un conocimiento completo de Jesucristo.
2. Purifica nuestras almas, lavando nuestras culpas.
3. Nos da la victoria sobre nuestros enemigos.
4. Nos facilita practicar la virtud.
5. Nos enciende el amor a Nuestro Señor.
6. Nos enriquece con gracias y méritos.
7. Nos provee con lo necesario para pagar nuestras deudas a Dios y a nuestros familiares cercanos, y finalmente, se obtiene toda clase de gracia de nuestro Dios todopoderoso.

http://www.rosario.catholic.net/index.php?id=11
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Re: Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Vie Jul 09, 2010 10:26 pm

Letanías lauretanas a la Virgen María


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Entre las formas de oración a la Virgen, recomendadas por el Magisterio, están las Letanías. Consisten en una prolongada serie de invocaciones dirigidas a la Virgen, que, al sucederse una a otra de manera uniforme, crean un flujo de oración caracterizado por una insistente alabanza-súplica. Las invocaciones, generalmente muy breves, constan de dos partes: la primera de alabanza ("Virgo Clemens"), la segunda de súplica ("ora pro nobis").
Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, II, 5, 203

    Su historia.

    Es muy antiguo el origen de las invocaciones letánicas, y se remonta a los primeros siglos de la Iglesia.

    Eran una serie de oraciones dialogadas entre los ministros del culto y el pueblo fiel, destinadas a implorar la misericordia divina.
    Se rezaban durante la Santa misa y en las procesiones.

    Al principio las invocaciones se hacían únicamente a Dios, pero más tarde se fueron introduciendo invocaciones a los Santos y, sobre todo, a la Virgen. Más o menos en el siglo VIII.
    Estas letanías marianas se compusieron en 15000 en Loreto. Y la Iglesia las aprobó definitivamente en 1587.
    Fueron añadiendo algunas más, con el paso de los siglos.

    - León XIII añadió: “Reina del Santísimo Rosario” y “Madre del Buen Consejo”
    - Pío IX añadió: “Reina concebida sin pecado original”
    - Benedicto XV añadió: “Madre de la paz”
    - Pío XII añadió: “Reina asunta a los cielos”
    - Pablo VI añadió: “Madre de la Iglesia”
    - Juan Pablo II añadió: “Reina de la familia”


    Son excelsas las letanías. Giran en torno a la criatura más excelsa puesta por Dios en medio del mundo. Son como un diamante, que a cada giro desprende un nuevo rayo hermoso.
    Son como dardos de amor que lanzamos a María, nuestra madre celestial.
    El rezarlas pacifica el alma, enfervoriza el espíritu, deleita el corazón.

    ¿Cuál es su contenido?
    Comienzan con letanías dirigidas a Cristo y a la Santísima Trinidad. Así no deshacemos de un supuesto culto idolátrico a la Virgen.
    Solamente a Dios se le pide misericordia. A María se le invoca para que ruegue por nosotros. Hay un abismo entre ambas formulas.
    A Dios, misericordia, porque estamos llenos de miseria, materiales y espirituales.
    A María, una oración de súplica para que interceda por nosotros ante Dios.

    ¿Cómo podríamos agrupar la 51 piadosas invocaciones marianas?

    Las podemos agrupar en torno a los 6 títulos o grandezas más sublimes de María: Su santidad, su maternidad divina, y espiritual, su virginidad, su ejemplaridad, su mediación y su realeza.

    1° Su santidad: Esta santidad de María es invocada desde tres puntos de vista diferentes: en el orden individual, con relación a Dios y con relación a las demás mujeres.
    - Individualmente: Santa María.
    - Con relación a Dios: Santa Madre de Dios.
    - Con relación a las demás mujeres: Santa Virgen de las Vírgenes.

    2° Su maternidad divina y espiritual: Es el título supremo de María y el fundamento de todas sus demás grandezas y maravillas.
    - Madre de Cristo.
    - Madre de la Iglesia.
    - Madre de la divina gracia.
    - Madre Purísima.
    - Madre Castísima.
    - Madre virginal.
    - Madre Inmaculada.
    - Madre Amable.
    - Madre Admirable.
    - Madre del Buen Consejo.
    - Madre del Creador.
    - Madre del Salvador.

    3° Su virginidad: La maternidad divina no menoscabó en lo más mínimo su gloriosa y perpetua virginal, como nos enseña la fe católica.
    - Virgen prudentísima.
    - Virgen digna de veneración.
    - Virgen digna de alabanza.
    - Virgen poderosa.
    - Virgen clemente.
    - Virgen fiel.

    4° Su ejemplaridad: Después de Saludarla como ejemplo acabado de virtudes, se recogen algunos símbolos y figuras bellísimas de la ejemplaridad admirable de María.
    - Espejo de justicia (= santidad)
    - Trono de sabiduría.
    - Causa de nuestra alegría.
    - Vaso espiritual.
    - Vaso digno de honor.
    - Vaso insigne de devoción.
    - Rosa mística.
    - Torre de David (adornada de trofeos)
    - Torre de marfil (es uno de los objetos más bellos y duros de la naturaleza. Símbolo de hermosura y fortaleza)
    - Casa de oro.

    5° su mediación: predicadora entre Dios y los hombres. Aquí es presentada bajo tres bellísimos símbolos y en el ejercicio de cuatro emocionantes aspectos de su mediación:
    - Arca de la Alianza.
    - Puerta del Cielo.
    - Estrella de la mañana.
    - Salud de los enfermos.
    - Refugio de los pecadores.
    - Consuelo de los afligidos.
    - Auxilio de los cristianos.

    6° Su realeza universal: María es Reina y Señora de cielo y tierra.
    - Reina de los ángeles.
    - Reina de los patriarcas.
    - Reina de los profetas.
    - Reina de los apóstoles.
    - Reina de los mártires.
    - Reina de los confesores.
    - Reina de las Vírgenes.
    - Reina de todos los Santos.
    - Reina concebida sin pecado original.
    - Reina elevada al cielo.
    - Reina del Santísimo Rosario.
    - Reina de la familia.
    - Reina de la paz.
    En total 51. Letanías.

    ¿Cómo acaban las letanías? Invocando a Cristo, el Señor, Cordero de Dios que quita los pecados, pidiendo que nos perdone, que nos escuche, que nos dé su Santa paz.
    Y termina con el versículo: “Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
    Y la siguiente bellísima oración final:
    “Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de las tristezas presente, y disfrutemos de la eterna alegría.

    Por Cristo Nuestro Señor”
    Amén.

    Autor: P. Anotnio Rivero LC


...el Rosario es realmente un itinerario espiritual en el que María se hace madre, maestra, guía, y sostiene al fiel con su poderosa intercesión. ¿Cómo asombrarse, pues, si al final de esta oración en la cual se ha experimentado íntimamente la maternidad de María, el espíritu siente necesidad de dedicar una alabanza a la Santísima Virgen, bien con la espléndida oración de la Salve Regina, bien con las Letanías lauretanas? Es como coronar un camino interior, que ha llevado al fiel al contacto vivo con el misterio de Cristo y de su Madre Santísima.
Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae

Letanías lauretanas

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros. (se repite luego de cada después de cada invocación)

Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN.
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
¿Señor, a quién iremos?. Sólo Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

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Re: Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Mar Jul 13, 2010 10:03 pm

Indulgencias del Rosario


La palabra indulgencia significa perdón. En el lenguaje canónico, se trata de la remisión ante Dios de la pena temporal debidas por los pecados, lo que puede obtenerse por medio de la Iglesia, que tiene el poder de dispensar el tesoro de los méritos de Cristo y de los santos.

Para ganar indulgencias es necesario cumplir las condiciones que la Iglesia establece, entre las cuales está la de encontrarse en estado de gracia y tener la intención de ganarlas.


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+


"Se confiere una indulgencia plenaria si el rosario se reza en una iglesia o un oratorio público o en familia, en una comunidad religiosa o asociación pía; se otorga una indulgencia parcial en otras circunstancias" (Enchiridion de Indulgencias, p. 67)



Condiciones:

    1. Que se recen las cinco decenas del Rosario sin interrupción.

    2. Las oraciones sean recitadas y los misterios meditados.

    3. Se el Rosario es público, los Misterios deben ser anunciados.

Además debe cumplirse:


    1. Confesión Sacramental.

    2. Comunión Eucarística

    3. Oraciones por las intenciones del Papa.

Si no se cumplen las condiciones, puede aún ganarse indulgencia parcial.

La indulgencia puede ser aplicada a los difuntos. La indulgencia plenaria solo puede ganarse una vez al día (excepto en peligro de muerte).
¿Señor, a quién iremos?. Sólo Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

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Re: Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Lun Jul 19, 2010 3:41 pm

Ya nos encaminamos en esta devoción, vamos recorriendo de la mano de Nuestra Madre un camino de rosas, vamos juntando estas rosas para Ella con cada Avemaría...

... ya somos apóstoles del rosario, como todo apóstol, sentimos el llamado a dispersar la semilla del rosario en cada corazón que tenemos cerca, pero también tenemos que aprender a defender el rosario, traigo este escrito del padre Jordi Rivero que nos regala esta catequesis para la defensa del rosario:



    ¿Fomenta la Iglesia católica el rezo con "palabrería" prohibido por Jesucristo?.
    Padre Jordi Rivero


    Imagen



    En Mateo 6, 7 Jesús nos enseña: "Y al orar, no charleis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados."

    Algunos interpretan que este pasaje condena la oración repetitiva. Sin embargo no se percatan de que en el próximo versículo, Mt 6, 8, Jesús nos enseña a rezar el Padre Nuestro, oración que todo cristiano se memoriza para repetirla toda su vida.

    En este artículo deseamos demostrar que Jesús no prohíbe la oración repetitiva sino aquella que se hace sin poner el corazón. Los que utilizan a MT 6,7 para atacar el rezo del rosario caen en un error de interpretación, lo cual ocurre con frecuencia cuando se lee la Biblia fuera de la Iglesia católica. Ver Interpretación Bíblica.

    Enseñanza de Jesús en Mt 6
    Jesús nos enseña a orar y nos advierte de la vanagloria que obstaculiza la auténtica oración. Siempre hay la tentación en quien reza de creerse mejor que los demás por el hecho mismo de rezar. En el tiempo de Jesús los fariseos desarrollaron una elite religiosa con prácticas y rezos que eran inaccesibles al hombre común. Por eso se creían superiores. Repetían palabras en la oración poniendo más importancia en sus propios logros que en el don de Dios. Su pecado era la soberbia.

    "Algunos han fallado en esto y se han dado a vanas palabrerías; pretenden ser maestros de la ley, cuando no saben lo que dicen, ni entienden lo que dogmatizan" -1 Timoteo 1,6-7

    Podemos ver en este contexto por qué Jesús critica a los "que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados." Se trata de palabras que no surgen del corazón, a lo que hoy llamamos rezar "de la boca para afuera". Estos ponen su confianza en el poder de sus propias palabras más que en Dios.

    Un ejemplo de "palabrería" en la oración, del Antiguo Testamento:

    I Reyes 18, 26
    (Los baales) tomaron el novillo que les dieron, lo prepararon e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: «¡Baal, respóndenos!» Pero no hubo voz ni respuesta. Danzaban cojeando junto al altar que habían hecho.

    San Ambrosio, Padre de la Iglesia, hace la distinción entre la oración con intensidad y frecuencia y la oración repetitiva y mecánica: "el Señor Jesús en su enseñanza divina te mostró... la conveniencia de orar con intensidad y frecuencia, no para que tú repitas sin cesar y mecánicamente fórmulas de oración, sino para que adquieras el espíritu de orar asiduamente. Porque con frecuencia, las largas oraciones van acompañadas de vanagloria" (Libro 1,9).

    La Biblia exalta la oración insistente:

    Los judíos tenían oraciones conocidas por todo el pueblo. Las memorizaban para ayudar a la oración privada y la oración comunitaria. La Biblia tiene muchas otras oraciones diseñadas para la oración repetitiva. Al repetir, la mente se enfoca y profundiza en las verdades de la fe y se apropia de ellas.

    Ejemplos:

    · El salmo 136 repite la frase "porque es eterno su amor"

    · Los salmos 29, 46, 80, 107 y otros también tienen estrofas repetitivas.

    · En Daniel 3, 57-88, la frase "cantadle y exaltadle eternamente" se repite 32 veces.

    La Biblia además enseña la importancia de insistir en la oración:

    · Jairo el jefe de la sinagoga: "le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.» -Mc 5,23

    · Los ancianos pedían a Jesús la curación del siervo del centurión: "Estos, llegando donde Jesús, le suplicaban insistentemente diciendo: "Merece que se lo concedas" -Lucas 7,4.

    · "Así pues, Pedro estaba custodiado en la cárcel, mientras la Iglesia oraba insistentemente por él a Dios". -Hechos 12,5.

    · "Noche y día le pedimos insistentemente poder ver vuestro rostro y completar lo que falta a vuestra fe." -I Tesalonicenses 3,10.

    · "Elías era un hombre de igual condición que nosotros; oró insistentemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses." Santiago 5,17.

    ¡También en el cielo se repiten oraciones!: El Apocalipsis 4, 8-11: "Los cuatro vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, 'Aquel que era, que es y que va a venir' »

    Jesús nos enseña a insistir en la oración:

    · "y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar?" Lucas 18,7

    ... Jesús mismo ora con insistencia

    En Getsemaní Jesucristo repetía la misma oración durante su Agonía:

    · "Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra". -Lucas 22,44.

    · "Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú»" "Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tú voluntad». "Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras" -Mateo 26, 39; 42 y 44

    ¿Por qué insiste Jesús? ¿Acaso le falta la fe?. Claro que no. Insiste porque pone todo su ser en la petición, no se muda de ella. El no reza con "palabrería" pero si con insistencia.

    No sólo Jesús "insistía" en oración, "repitiendo las mismas palabras" sino que le pidió a sus discípulos en Getsemaní que lo acompañasen en Su oración. Ellos ya habían rezado en la Ultima Cena con El por mucho tiempo. Ahora tenían sueño. Tal vez pensaron que no había razón de seguir insistiendo en la oración. El hecho es que lo abandonaron en la oración. Muchos hoy día hacen igual. Les parece aburrido repetir los profundos misterios de nuestra fe y se quedan dormidos.

    En cuanto al rosario, lo que repetimos son oraciones bíblicas:
    -El Padre Nuestro (Mt 6,9-13);
    -Ave María en gran parte en la Biblia. Lc 1,28-55: Jn 2,1-11. La segunda parte es nuestra respuesta confiada, acogiéndonos a la Madre que Dios nos ha dado.
    -El Gloria (2 Cor 13,13-14)

    Conclusión

    No se debe confundir el rezar con "palabrería" con la "oración insistente" que nos enseña Jesús.

    Insistir es recaer sobre el mismo tema. La oración insistente es por ende repetitiva pero no necesariamente es "palabrería". Depende de la disposición del corazón.

    Jesús enseña a rezar de corazón, como El mismo reza, siendo todo amor y obediencia al Padre. Los que saben rezar son los humildes, los que de corazón claman al Señor porque reconocen que necesitan de El cada instante, los que son como niños.

    El problema no es la repetición sino la charlatanería. El Santo Rosario y otras oraciones repetitivas, si se rezan de corazón, meditando sus misterios, con humildad, no sólo son aceptables sino que constituyen una "oración insistente" tal como es recomendada en la Biblia.


    http://www.corazones.org/oraciones/sobr ... n_vana.htm
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Re: Aprende a rezar el Rosario

Notapor clauabru » Lun Ene 10, 2011 7:09 pm

La meditación no es algo complicado ni difícil. Sin embargo, como cualquier cosa en esta vida, requiere esfuerzo y disciplina.


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Métodos de la meditación:

No se puede hablar de métodos o técnicas de meditación. Solo son, en realidad, sugerencias para facilitar la mayor atención y concentración, y por eso deben ser sencillas y fáciles de practicar. Recuerda que son ayudas, y que es El Espíritu Santo quien nos enseña a meditar.

ORIENTACIÓN Y PREPARACIÓN

Para obtener la atención y concentración deseadas para meditar, la mente tiene que tranquilizarse. Se puede meditar el Rosario en cualquier momento o lugar, pero ayuda mucho estar en un lugar tranquilo. Sería mejor si se meditase frente al Santísimo Sacramento en una iglesia, capilla o en la tranquilidad de su hogar.

Muchas veces cuando uno reza el Santo Rosario necesita un espacio para tranquilizarse, calmarse y poder meditar. Empezando el Rosario, rezando el Credo, el Padre Nuestro y las primeras tres Ave Marías, como es costumbre, uno debe relajarse, calmar, soltar tensiones y distracciones.

Al mismo tiempo, rezando estas oraciones iniciales es muy importante que uno pida la intercesión de María, y que el Espíritu Santo guíe la meditación, para conocer a Cristo y la voluntad de Dios.


COMENZANDO LA MEDITACIÓN DE LOS MISTERIOS

Llegado el primer misterio, se anuncia . Por ejemplo: "El primer misterio gozoso: La Anunciación".

Luego es muy importante que se cree un espacio para enfocar el misterio:
Al menos, es recomendable, se tome un momento en silencio para fijar la escena y los acontecimientos del misterio en la mente.

Es muy beneficioso leer el texto bíblico que corresponde al misterio.

También ayuda mucho tener a la vista una imagen o dibujo que representa el misterio. De esta forma puedes mirarla mientras oras.

MEDITANDO EL MISTERIO

Comenzando la meditación: el Padre Nuestro y las 10 Ave María que sirven como "música de fondo" que nos ayudan a concentrar y entrar en la meditación. Hay varias maneras de acercarse a esta meditación. Presentamos tres:

Suavemente, uno va repasando los acontecimientos de la vida de Jesús y María que el misterio presenta.
Dejando que la mente se fije en alguna impresión o acontecimiento específico, uno lo va profundizando. Por ejemplo, en la Anunciación, uno se puede fijar en las palabras de María: "Hágase en mí, según tu palabra", y sigue meditando con ellas toda la decena.

Enfócate en una actitud que observas en Jesús o en María: cualquier actitud que sientas importante en ese momento. Por ejemplo, en la Anunciación: la Humildad de Dios que se rebaja para asumir la naturaleza humana.... Reza la decena pensando y contemplando esa actitud.

Este último método es muy recomendable para llegar directamente a una contemplación del rostro y la persona de Cristo por el Rosario, como nos exhorta el Papa Juan Pablo II. Sin embargo cualquier método puede ayudar a esta contemplación.

Se espera que, por la meditación diaria, la persona consiga acercarse a Cristo por María, unirse a Él, y configurarse a Él.

CONCENTRACION Y DISTRACCIONES

¿Qué debo pensar durante la meditación?

Muchas personas preguntan sobre las distracciones durante la oración y la meditación de los misterios. Para responder a sus preocupaciones, es importante recordar que deseamos que el Espíritu Santo nos guíe durante la meditación. No queremos un tipo de pensamiento rígido, frío, o muerto. Sin embargo, no se trata de pensar en cualquier cosa, sin disciplina ni atención. Es importante, cuando uno se encuentra pensando en cosas que no tienen que ver con la oración, traer la mente al tema del misterio. Al contemplar el misterio, debemos hacer una relación entre éste, nuestra vida diaria y la realidad . Es importante que la persona entienda el misterio y el mensaje de fe que nos deja (la doctrina y la práctica moral). También, en el contexto del misterio, el Espíritu puede ayudar a la persona orante a entender aspectos de su vida. Además, como dice el Santo Padre, esta meditación naturalmente nos conduce a la súplica por otras perso-nas y por las necesidades del mundo. Un buen signo de que el Espíritu Santo nos está guiando, es una experiencia de paz interior: que la persona encuentra conversando con Dios.

El Papa nos pide orar por la familia y por la paz. También por el amor que todos compartimos por el Santo Padre, no dejemos de orar por él y sus intenciones.

Fuente: Rosario en familia
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