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Declaración de Amsterdam En representación de las familias y organizaciones
provenientes de más de 60 naciones, nosotros, los delegados del
V Congreso Mundial de Familias celebrado en Ámsterdam, Países Bajos,
del 10 al 12 de agosto de 2009, afirmamos de
acuerdo con el Artículo 16, párrafo 3, de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, que "la familia es el
elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho
a la protección de la sociedad y del Estado."
En solidaridad
con las Declaraciones de los Congresos Mundiales de Familias anteriores,
definimos a la familia natural como la unión matrimonial entre
un hombre y una mujer para toda la vida,
con el fin de acoger y cuidar de la vida
humana nueva, de proporcionar amor, compañía y apoyo mutuo en
la construcción de un hogar rico en funciones, y de
fortalecer los vínculos entre las generaciones.
Nos definimos como pro-niños. Reafirmamos
las estructuras sociales, culturales y legales que fomentan el desarrollo
óptimo de los niños, en términos de salud, educación y
posteriormente, responsabilidad cívica. Favorecemos los acuerdos laborales que permitan
que los padres pasen más tiempo con sus hijos. Reconocemos
lo que las ciencias biológicas y sociales enseñan: que
las expectativas para los hijos son mejores cuando son criados
por sus padres naturales dentro del hogar, formado por el
matrimonio de sus padres.
Afirmamos que el futuro de las naciones
se apoya en las familias que tienen una base espiritual.
Las organizaciones religiosas deberán ser libres para defender su propia
doctrina sobre el matrimonio y la familia en la
esfera pública.
Afirmamos que la familia natural es anterior al Estado.
Las políticas públicas deben respetar la autonomía de la familia.
Exigimos leyes y políticas sólidas que:
-
apoyen la institución
natural del matrimonio; -
desalienten el divorcio, especialmente cuando haya niños involucrados; -
fomenten
matrimonios que se comprometan a tener y a educar a
sus hijos de acuerdo con sus convicciones; -
protejan el derecho primordial
de los padres de educar a sus hijos; -
protejan el desarrollo
físico, mental, social y espiritual de los niños; -
y custodien la
vida humana especialmente vulnerable, al principio y al final del
ciclo vital. Este Congreso prestó especial atención al estatus de
la familia natural en los países en vías de desarrollo.
De manera que:
-
Afirmamos la solidaridad entre las generaciones. Más
allá del círculo inmediato conformado por la madre, el padre
y sus hijos, se encuentra la riqueza ancestral de los
abuelos, tías, tíos y primos. La urbanización, la industrialización, la
migración, las guerras, las epidemias y un individualismo egoísta han
debilitado los vínculos de la familia extensa. Apoyamos las acciones
que revigoricen este círculo más amplio de la familia extensa
como el lugar donde las personas puedan encontrar ayuda en
tiempos de crisis, de desempleo, enfermedad, pobreza, vejez y el
duelo por la pérdida de seres queridos.
-
Proponemos a la
familia natural como nuestra solución a la pobreza. El apoyo
a las personas que viven en extrema pobreza debe
ser proporcionado dentro del entorno familiar, cuando sea posible. Apoyamos
las estrategias que fomenten que la familia sea dueña de
su propio hogar y del desarrollo de microempresas, que
promuevan la orientación vocacional para jóvenes de ambos sexos y
la renovación de las economías rurales como una mejor alternativa
a la migración hacia las ciudades. Vemos el nacimiento de
cada bebe como un activo para el mundo, una nueva
inteligencia y un nuevo par de manos.
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Identificamos las tasas de
natalidad decrecientes como el principal problema demográfico del siglo
21. Apoyamos las medidas que desalientan el aborto (incluyendo
el aborto por elección del sexo), las que favorezcan familias
más numerosas y saludables y las que apoyen el crecimiento
económico.
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Respondemos a la pandemia del VIH y del SIDA con
un programa de abstinencia, fidelidad y formación de carácter a
través de una educación para la vida basada en los
valores. Creemos que este enfoque inspirará y reforzará la vida
familiar en las sociedades, romperá con el ciclo de la
infección y beneficiará a los niños. También exhortamos la introducción
de iniciativas especiales para mejorar el cuidado de las
víctimas del SIDA, la atención a los huérfanos y
a los familiares de edad avanzada que cuidan de ellos
para la reconstrucción de hogares funcionales.
-
Por último, solicitamos un enfoque
familiar en temas de salud: La educación sexual deberá ser
impartida por los padres de familia y debe basarse en
el desarrollo de la fuerza de voluntad, la fidelidad en
las relaciones conyugales y la toma responsable de decisiones. Los
servicios de salud antes y después del parto deberán extenderse
a la orientación sobre alternativas diferentes al aborto, incluyendo
la adopción. El amamantamiento deberá promoverse como una estrategia de
supervivencia infantil.
Adoptada el presente 12 de agosto de 2009, en
la ciudad de Amsterdam, Países Bajos.
Sitio oficial http://www.congresomundialdefamilias.tk/ |