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Madres de alquiler: ¿una subclase de mujeres?: El documental sobre el útero de alquiler
Jóvenes /Lo de hoy

Por: Benedetta Frigerio | Fuente: Tempi.it

Tras haber realizado un vídeo sobre el drama de las mujeres que venden sus óvulos y otro sobre el de los bebés probetas, Jennifer Lahl, fundadora y presidente del Center for Bioethics and Culture Network (www.cbc-network.org) , ha conseguido entrevistar a algunas mujeres que han alquilado el propio útero a parejas estériles.

El contenido del nuevo cortometraje está sintetizado en el título “Breeders: a subclass of women?” (“Madres de alquiler: ¿una subclase de mujeres?”).

Mujeres y niños son "una mercancía"

También en este trabajo emerge un cuadro de dolor análogo al de las dos películas anteriores:

- hijos entendidos como “derechos” de los padres;
- un mercado que las trata como mercancía;
- mujeres destruidas, convencidas de que hacían algo bueno;
- prácticas ilegales y descontroladas; una industria en expansión.

«No soy una subrogada – explica una mujer llorando – sino su madre, pensaba que habría podido permanecer vinculada a ellos pero…»

«Creía que era una cosa hermosa pero… estaban a punto de salir de la habitación y les dije: “¡Por favor, dejádmelo ver!”».

Una experiencia que desgasta

En el documental intervienen también expertos, médicos y juristas. Entre estos últimos hay quien explica la gravedad de episodios que suceden en claro contraste también con la ley. Una mujer explica cómo la práctica ya está tolerada: «Una de las voluntarias del hospital llegó y dijo: “Aquí tenemos un caso de maternidad subrogada”». Por último, una pareja desvela con tristeza que «intentar formar una familia fuera de la norma es algo que realmente desgasta…»

Explotando a las mujeres pobres

El equipo de rodaje, dirigido por Lahl, intentó también ir a la India para enseñar la explotación de las mujeres más pobres de los países del tercer mundo.

Pero durante el rodaje las entrevistas fueron interrumpidas bruscamente cuando la agencia que recluta a las muchachas entendió que la finalidad era mostrar la verdad: «Todo nuestro equipo fue dañado y la película fue secuestrada. Estamos ante un negocio poderoso y rico que no quiere desvelar toda la historia. Las mujeres son tratadas como animales de cría» ha explicado Lahl.

(Traducción de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)