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Al borde del tiempo
Aprende a Orar /Reflexiones para el cristiano de hoy

Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad

 

 

Estoy parado al borde del tiempo.

No adelante ni atrás.

Solo aquí…

donde el silencio y la espera se tocan.

 

He querido acelerar los días,

empujar puertas cerradas,

forzar respuestas.

Pero hoy comprendo:

no soy yo quien marca el compás.

 

Dios llega cuando el alma está lista,

no cuando el reloj lo ordena.

Y en este borde —frágil, incierto, luminoso—

descubro que esperar también es creer.

 

“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo.” (Eclesiastés 3,1)