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Autor: Catholic.net | Fuente: Catholic.net Peor que morirse
Tragedia eterna
Peor que morirse
Muchas personas te dirán que lo peor que te puede
pasar en esta vida es enfermarte o morirte, pero nosotros
podemos darnos cuenta que no es así. Lo peor que
nos puede pasar es que pequemos, pues perder la posibilidad
de ir al cielo, sería tragedia eterna. Como hemos visto:
esta vida es la oportunidad para llegar al cielo y
el pecado precisamente nos aleja de Dios y del cielo.
La enfermedad obviamente nos cuesta mucho, sí, pero no tanto
como perder nuestro destino eterno. Cristo, cuando hizo las curaciones
hizo referencia al perdón del pecado, por ejemplo con el
paralítico, "Cristo le dijo: ´tus pecados están perdonados´" y luego
le curo de su enfermedad, haciendo ver que lo peor
del mal en el mundo es el pecado. La enfermedad
es algo difícil, sí, pero que se acaba, ya sea
con la salud o con la muerte. El pecado es
algo terrible que debemos desarraigar de nuestra vida.
Muchos de
nosotros también pensamos que al que es bueno no debería
pasarle nada malo. Jesucristo, la inocencia misma, el más justo
y santo que haya vivido en esta tierra, sufrió por
nosotros. Su sufrimiento fue salvación nuestra. Las enfermedades nos pueden
llevar a la salvación.
Ese es el secreto que tiene nuestra
religión: Cristo con su sufrimiento inocente, nos enseñó que el
dolor, ofrecido por la salvación de las almas tiene
un sentido y un valor maravilloso. De ahí viene la
palabra "sacrificio", del verbo sacrum-facere, que significa "hacer sagrado". El
sufrimiento sin ofrecerlo es solamente dolor, en cambio, ofreciéndolo tiene
un valor de salvación. Convertir el sufrimiento en sacrificio para
alcanzar nuestra salvación y la de los demás. Unir nuestro
sufrimiento al de Cristo para que tenga un valor infinito.
Hacernos partícipes de los sufrimientos de Cristo para la salvación
del mundo.
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