La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net Decisiones acertadas
La felicidad profunda, la felicidad plena, arranca de opciones sopesadas seriamente
Decisiones acertadas
La voluntad busca el bien. Pero muchas veces no acertamos:
nos quedamos con barro entre las manos cuando estábamos seguro
de haber conseguido un poco de polvo aúreo...
Creemos, por ejemplo,
que una dieta dará buenos resultados, y acabamos con varios
kilos de más (o de menos, depende de los casos).
Pensamos que una compañía de autobuses será más rápida, y
llegamos con retraso a una importante cita. Revelamos un secreto
a un amigo que parecía de fiar, y a los
pocos días ya lo conocen tantas personas que no deberían
saber nada del asunto. Creemos que estos zapatos durarán varios
años, y al cabo de dos meses dan señales de
muerte inminente...
Nos gustaría, en las elecciones sencillas de cada día,
o en las decisiones profundas que marcan la propia existencia,
acertar.
Pero no es nada fácil. Porque muchas veces nos engañan
la vista o el gusto, la propaganda o la palabra
dulce de un adulador, las prisas o la ambición, la
excesiva prudencia o la confianza sin límites en la aparente
bondad humana.
No es fácil acertar, sobre todo, porque muchas veces
nos abrazamos a opiniones pasajeras, y dejamos de lado la
búsqueda de aquellas verdades que exigen tiempo, reflexión y trabajo.
Porque preferimos optar por lo inmediato y fácil en vez
de aquello que implica mayor esfuerzo pero garantías mayores de
resultados buenos.
Erasmo de Rotterdam decía que “las opiniones son fuente
de felicidad barata. Aprender la verdadera esencia de las cosas,
aunque se trate de cosas de mínima importancia, cuesta gran
esfuerzo” (Elogio de la locura XL, VII).
Por encima de las
opiniones, más allá de las prisas, incluso a veces en
contra de lo que la ambición o la pereza nos
pueda sugerir, hace falta reflexionar y tomar decisiones bien ponderadas.
En lo pequeño: para que unos calcetines no se agujereen
después de su primer paseo por la lavadora. Pero sobre
todo en lo grande: unos estudios, una profesión, un esposo
o esposa, una familia.
La felicidad profunda, la felicidad plena, arranca
de opciones sopesadas seriamente. Especialmente la opción más profunda y
radical, la que determina la existencia de cada hombre o
mujer: la opción por seguir la verdad del Evangelio. Un
Evangelio que nos dejó, con su Vida, Muerte y Resurrección,
el Dios que se hizo Hombre por los hombres.
Por eso
Jesús es el Amigo sincero. Por eso sabe exigir sin
engaños, sin adulaciones vanas. Nos muestra el camino de la
dicha verdadera, nos revela la vía para construir un mundo
más bueno, nos señala cuál es la puerta que permite
el ingreso al Reino de los cielos. Nos ofrece, en
cada momento, el consejo justo para tomar, en los mil
cruces de la vida, decisiones acertadas.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR