La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: P. Clemente González | Fuente: es.catholic.net La flor del amor
El amor verdadero no es fácil: no valen unas palabras románticas y un puñado de promesas
Un período pasajero pero vital para todo joven. Años
en los que caen en el jardín de tu juventud
muchos entusiasmos, proyectos, anhelos y sueños. Y como fruto de
esas semillas surge la flor del amor. ¡Qué bonito!
Parece fácil
cultivar esa flor, pero si contemplas hoy el inmenso jardín
del mundo, de nuestra sociedad humana, encontrarás muchas flores marchitas,
truncadas, muertas. ¡Qué lástima! Hablo de matrimonios separados y, a
veces, rotos. Amores que han fracasado. ¿Por qué?
Aunque parezca extraño,
el amor verdadero no es fácil. No valen unas palabras
románticas y un puñado de promesas. Sé prudente, no construyas
sobre tierra movediza, sobre sentimientos y emociones. Hoy sí, mañana
no...
Durante el noviazgo te juegas tu propio futuro. No puedes
tomarte las cosas a la ligera. Si te falla el
amor, puedes arruinar tu vida. Y hay casos, desgraciadamente. Por
eso, deberías tomar el noviazgo y todo lo que le
concierne con cierta seriedad, como una escuela de amor -así
lo ha escrito alguno-. Durante este tiempo te aconsejo que
aprendas a amar, a dedicarte al otro u otra a
costa de los mil y un sacrificios que esto comporte.
No
te conformes con el amor barato. Ese amor es una
estafa y tarde o temprano, te llevarás un gran chasco.
Será difícil quitarte luego el mal sabor de boca y
de alma. Experimentarás el vacío y la insatisfacción. Por favor,
no cometas el error de reducir el amor al plano
meramente físico. El amor es mucho más rico. Comprende sentimientos,
emociones, inteligencia y voluntad. Un amor que abarca toda tu
persona, no sólo tu cuerpo.
Si te quedas sólo con los
sentimientos, te deseo una buena aventura, pues volarás como las
hojas a merced del viento desde la cima de una
preciosa montaña hasta el charco más sucio y frío.
Te doy
algunos consejillos. Trata de conocer a quien amas. Este paso
requiere tiempo. Si vas demasiado rápido te vas a estrellar.
Cuando menos te lo esperes te chocarás con un árbol,
con alguna sorpresa ingrata y a ver si sales ileso.
El
segundo paso es para gigantes del amor. Para auténticos enamorados.
Aceptarse y donarse al otro. No corras el riesgo de
fundar tu amor, por ello, en la arena de los
sentimientos y emociones. Pon en juego también tu inteligencia para
conocer al otro y tu voluntad para donarte a él,
pase lo que pase. Si construyes sobre arena, tu amor
no resistirá ni un minúsculo y raquítico vientecillo, ni mucho
menos, un huracán. )Y quién te dice que no vendrán?
No
olvides que en esto te juegas tu felicidad. Que tu
matrimonio no sea un sueño, una historia de amor entre
el príncipe y la doncella más guapa del mundo. Pon
los pies sobre la tierra no sea que te duela
mucho la caída. Hay que conocer a fondo al otro
para asegurar así la futura armonía, el éxito. Y un
medio eficacísimo es el diálogo maduro.
La clave es vivir
el noviazgo con los ojos puestos en el futuro, la
familia, los hijos...
Si tienes alguna consulta utiliza
este enlace para escribirle a P. Omar Oswaldo Guillén
Mendoza, Sacerdote salesiano de Don Bosco, de la diócesis de
Curacao. Especialista en la orientación de jóvenes
Si tienes alguna duda, conoces algún caso que quieras compartir,
o quieres darnos tu opinión, te esperamos en los FOROS DE CATHOLIC NET donde siempre encontrarás a alguien al
otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y
los enriquecerá con su propia experiencia.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR