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El embarazo durante la adolescencia presenta normalmente
una crisis para la niña que está en estado y
para su familia. Las reacciones más comunes incluyen la ira,
la culpabilidad y el negarse a admitir el problema. Si
el padre es joven también, es posible que se den
las mismas reacciones en su familia.
El embarazo precoz aparece mencionado
entre los primeros comportamientos considerados de riesgo en la adolescencia.
Una de las causas se debe a que las adolescentes
llegan a ser fértiles aproximadamente 4 o 5 años antes
de ser emocionalmente maduras. Las posibles consecuencias adversas que se
mencionan, según las cuales las adolescentes embarazadas constituyen un grupo
de alta vulnerabilidad social son:
- separación de la familia -
interrupción de la escolaridad - presencia de problemas de salud
y emocionales - necesidad de asistencia pública - fallas en
el manejo del bebé - aparición de necesidades especiales para
los padres y los hijos
El embarazo en la adolescente
se asocia con el riesgo más alto de enfermedad y
muerte para ambos, la madre y el bebé, ya que
se presentan problemas de larga duración en muchos aspectos importantes
de la vida, incluyendo el fracaso en la escuela, la
pobreza y las enfermedades físicas o mentales. Además suelen privarse
de asistencia durante su embarazo, lo que resulta en un
riesgo mayor de tener complicaciones.
Complicaciones médicas:
Las adolescentes encintas
tienen un riesgo mucho más alto de complicaciones médicas serias
tales como la toxemia, hipertensión, anemia importante, parto prematuro, y/
o placenta previa. El riesgo de muerte para madres de
15 años o más jóvenes es 60% mayor que el
de madres de 20 años.
Los bebés de madres adolescentes
tienen de 2 a 6 veces más de probabilidades de
tener bajo peso de nacimiento que esos que nacen de
madres de 20 años o más. Esto es casi siempre
por ser bebés prematuros, pero el retraso del crecimiento intrauterino
(crecimiento inadecuado del feto durante el embarazo) es también un
factor. Las madres adolescentes son más dadas a demostrar comportamientos
tales como fumar, uso de alcohol o abuso de drogas;
alimentación inconsecuente y pobre; o parejas sexuales múltiples. Esto puede
poner al bebé en un riesgo alto de crecimiento inadecuado,
infecciones, o dependencia química. El riesgo de muerte del bebé
durante el primer año de vida se incrementa en relación
a la edad de la madre, cuanto menor de 20
años sea.
Consecuencias emocionales:
Las adolescentes embarazadas pueden tener diferentes tipos
de reacciones emocionales, algunas de estas pueden ser que no
quieran tener el bebé, o quererlo de manera confusa e
idealizada: puede ver la creación de otra vida como un
logro extraordinario, pero sin darse cuenta de las responsabilidades que
esto conlleva. Quizás quiere al bebé por tener alguien a
quien amar, pero no se da cuenta de la atención
que necesita la criatura. A menudo, las adolescentes no pueden
anticipar que ese bebé tan adorable puede hacer demandas constantes
o ser muy irritante. Algunas adolescentes se sienten abrumadas por
la culpabilidad, ansiedad y el miedo al futuro. La depresión
es muy común entre las adolescentes embarazadas.
Implicaciones sociales:
La adolescente
embarazada es un agudo problema para la familia y la
sociedad. Una serie de efectos negativos desde el punto de
vista social pueden afectar gravemente el futuro de la joven
embarazada.
1. Embarazo indeseado. El embarazo en la adolescencia la gran
mayoría de las veces es indeseado, al llegar en momentos
en que no existe la preparación psíquica, fisiológica ni socio
- económica para enfrentar las exigencias de la maternidad. El
embarazo indeseado es un laberinto del cual sólo puede salirse
por tres puertas, sin que ninguna de ellas sea ventajosa
para la adolescente, con todas las graves consecuencias que implica
cada una. La joven con un embarazo indeseado puede: (a)
Conservar su hijo (b) Tenerlo para darlo en adopción (c)
Recurrir al aborto provocado.
2. Madre solterismo. Al decidir tener su
embarazo, la adolescente puede tener la necesidad de desafiar y
enfrentar el rechazo de la familia, seguido en ocasiones extremas
de la expulsión del hogar o ser recluida y encerrada
para ocultarla por ser considerada la vergüenza de la familia.
Debe soportar la agresión física y psicológica de la familia
y la sociedad, siendo rechazada y discriminada, eventos que serán
generalmente extendidos al hijo.
3. Ceder al hijo en adopción. Es
una decisión que usualmente toman los adultos por la adolescente,
impidiéndole a la madre conocer su hijo, conducta que puede
ser tremendamente traumática para la joven y con repercusiones negativas
en su vida futura. La mayoría de las adolescentes embarazadas,
que tienen la oportunidad de decidir por sí mismas, escoge
continuar su embarazo y quedarse con su bebé.
4. Aborto
provocado. Acto que constituye una afrenta a la vida, realizado
en la clandestinidad por personal no idóneo o bajo condiciones
ínfimas de higiene y seguridad. Esta opción no sólo va
contra la fe y la moral cristianas, sino que va
en contra de la naturaleza misma y pone en riesgo
grave la vida de la adolescente.
5. Hijo indeseado. El
hijo recibido por la adolescente y/o la familia de ésta
como un inoportuno, estará expuesto a la agresión física y
psíquica, al abandono, al rechazo, al infanticidio, aunque a veces
se presenta una aceptación tardía.
6. Abandono escolar. El embarazo
de una adolescente escolar ha sido visto como una influencia
desfavorable para los demás alumnos y como una señal de
desprestigio para el centro educativo. El abandono escolar suele ser
definitivo en muchas adolescentes, lo cual conllevará una ausencia de
calificación que antecederá un porvenir oscuro dentro del campo laboral.
La ausencia de capacitación lleva a subempleo, a permanecer en
un bajo status social con pocas oportunidades al progreso. La
nula o baja remuneración empeorará el entorno familiar.
7. Matrimonio forzado.
El matrimonio forzado suele afectar negativamente a la adolescente y
a su pareja, usualmente otro adolescente inmaduro, sin el concepto
de la paternidad responsable y sin la capacidad adquisitiva para
el sustento de la nueva familia. A veces el matrimonio
suele ser producto de fantasías matrimoniales en la inexperta pareja.
Este tipo de matrimonios conlleva la dependencia económica a uno
de los padres, con la generación de conflictos, rechazo, recriminaciones
que suelen llevar a la separación y divorcio.
Riesgos potenciales
que corren las niñas adolescentes de llegar a quedarse embarazadas
* Los contactos sexuales tempranos (la edad 12 años se
asocia con un 91% de oportunidades de estar embarazadas antes
de los 19 años, y la edad de 13 años
se asocia con un 56% de embarazos durante la adolescencia)
*
El uso temprano del alcohol y/u otras drogas, incluyendo productos
como el tabaco
* La carencia de interés en la
escuela, familia, o actividades comunitarias
* Percibir pocas o ninguna oportunidad
para el éxito
* Vivir en comunidades o escuelas donde los
embarazos tempranos son comunes y considerarlo como algo "normal"
*
Crecer en condiciones empobrecidas
* Haber sido víctima de un
ataque o abuso sexual, o cuando sus madres a su
vez les han dado a luz antes de los 19
años
Modelos para la prevención del embarazo adolescente
La educación
en la abstinencia y la virginidad prematrimoniales, fomentan el aplazamiento
del inicio en los contactos sexuales hasta que la persona
es madura y suficientemente diestra para manejar la actividad sexual
en el contexto del amor y capaz de responsabilizarse ante
un embarazo y formar una familia dentro del marco sacramental.
También existen programas basados y enfocados en el conocimiento de
la adolescente sobre su cuerpo y funciones normales.
La atención,
formación y serena supervisión de los padres y el colegio
tienen una función importante en la prevención del embarazo en
las adolescentes.
Los padres deben dar bases morales y aconsejar
con el ejemplo y la palabra a sus hijas acerca
de la sexualidad y de los riesgos y las responsabilidades
que conllevan las relaciones sexuales y el embarazo.
Las clases
en la escuela sobre la vida en familia y la
educación sexual y el ambiente que se cree en ella
en torno al respeto al cuerpo, a la vida y
a la sexualidad, pueden también ayudar a prevenir el embarazo
durante la adolescencia.
Si la adolescente queda embarazada, es imperativo que
tanto ella como su familia reciban consejería honesta y sensitiva.
Todas las adolescentes embarazadas necesitan comprensión especial por parte de
por parte de la familia principalmente, sin olvidar que la
futura madre es también adolescente y que debe disfrutar de
momentos de juegos y actividades que correspondan a su edad
y en la medida de lo posible, proseguir su formación
académica, aunque sea en la modalidad de educación a distancia,
ya que un embarazo bien llevado no está contraindicado con
la escolaridad. También es importante que tenga a su alcance
sistemas de apoyo especiales, tanto espirituales y familiares, como gineco-obstétricos
y psicológicos, que ayuden a la joven durante el embarazo,
en el momento de dar a luz y en su
inminente misión de madre.
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