La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: . | Fuente: Zenit.org No es lo mismo muerte digna que eutanasia
Comunicado del episcopado colombiano sobre eutanasia y suicidio asistido
No es lo mismo muerte digna que eutanasia
El Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC),
monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, aseguró que pese al lenguaje
que se utilice en un proyecto de ley que se
presenta al Senado, la eutanasia «es un homicidio, que no
lo atenúa, ni la falsa piedad, ni la solicitud del
paciente, en el caso del suicidio asistido».
«Los argumentos planteados por
los Senadores que presentan dicho proyecto atentan contra los valores
propios de nuestra cultura, que desde siglos, siempre ha experimentado
el dolor y la muerte con un sagrado respeto y
un sentido trascendente», afirma Mons. Castro Quiroga en un comunicado
al respecto.
El Presidente de la CEC reitera que la
muerte es el «destino inevitable» de todo ser humano y
de los seres vivos, pero aclara que morir dignamente «no
puede entenderse como el derecho a terminar con la vida
de acuerdo a condiciones propicias creadas artificialmente por los servicios
médicos o por un equivocado sentimiento de misericordia con el
enfermo».
COMUNICADO DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL EN RELACIÓN
CON EL PROYECTO DE LEY ESTATUTARIA05 DE 2007 SENADO SOBRE
LA LEGALIZACIÓN DE LA EUTANASIA Y EL SUICIDIO ASISTIDO
No es lo
mismo muerte digna que eutanasia
1. VIVIR DIGNAMENTE Y MORIR DIGNAMENTE:
La vida humana es un bien superior y un derecho
inalienable que no puede estar al arbitrio de la decisión
de otros, ni de la de uno mismo. Todo ser
humano tiene derecho a una vida digna que le permita
realizarse como tal y buscar su propia felicidad. El sentido
de la dignidad humana implica la búsqueda y el desarrollo
de las condiciones físicas, psicológicas, espirituales y morales propias de
la persona humana.
La muerte es el destino inevitable de todo
ser humano, una etapa en la vida de todos los
seres vivos que -quiérase o no, guste o no- constituye
el horizonte natural del proceso vital. Morir dignamente no puede
entenderse como el derecho a terminar con la vida de
acuerdo a condiciones propicias creadas artificialmente por los servicios médicos
o por un equivocado sentimiento de misericordia con el enfermo.
El verdadero sentido de la muerte digna está en la
conclusión natural del proceso vital en condiciones humanas de asistencia
médica, familiar y espiritual.
2. VALOR HUMANO DEL SUFRIMIENTO Y DEL
DOLOR: Muchos creen que la dignidad humana se degrada por
el hecho del sufrimiento y del dolor. Esta es una
manera parcial de mirar a la persona que sabe que
el dolor y el sufrimiento son parte integrante de su
existencia, del cual no puede huir sino asumirlo y vivirlo
como un valor fundamental.
El dolor y el sufrimiento no son
obstáculos para la vida del ser humano, por el contrario,
la experiencia de todos los seres humanos nos dice que
esta realidad es parte integrante de la persona considerada en
su integridad y totalidad. Tener dolor no significa sin más
carecer de dignidad, es la gran oportunidad de reconocer la
fragilidad humana y el natural desafío a superarla. La dignidad
de un ser humano no entra en conflicto con la
propia naturaleza, de tal manera que, envejecer, padecer y morir
no son fenómenos que degraden la dignidad de un ser
humano.
3. EUTANASIA Y SUICIDIO ASISTIDO: El proyecto de ley que
se presenta al Senado pretende ofrecer la posibilidad de «terminar
con la vida de una forma digna y humana o
de la previsión de la asistencia al suicidio». No existe
forma digna y humana posible cuando se trata de terminar
con la vida de cualquier ser humano. Aunque el lenguaje
emplee términos, presumiblemente suaves, estamos hablando de eutanasia, que es
un homicidio, que no lo atenúa, ni la falsa piedad,
ni la solicitud del paciente, en el caso del suicidio
asistido.
Los argumentos planteados por los Senadores que presentan dicho proyecto
atentan contra los valores propios de nuestra cultura, que desde
siglos, siempre ha experimentado el dolor y la muerte con
un sagrado respeto y un sentido trascendente.
4. LA VIDA ES
INVIOLABLE, NO HABRÁ PENA DE MUERTE (Art. 11): Agrava la
situación del proyecto de ley el hecho de que haya
sido avalado por el Ministerio de la Protección Social. Esta
propuesta pone a unos seres humanos en situación de vulnerabilidad
y desprotección, por parte del Gobierno que está en la
obligación de respetar la vida como el primero y fundamental
de los derechos de los colombianos.
Hay graves problemas en el
campo de la salud, inasistencia, paseos de la muerte, pocas
oportunidades de una atención con calidad para los enfermos de
nuestro país y ahora sumamos otro elemento agravante, se aprueba
la legalización de la pena de muerte.
La Iglesia siempre ha
atendido al ser humano en todas sus circunstancias y ha
dedicado personas y esfuerzos a asistir espiritual y humanamente a
los enfermos, porque considera que todos merecemos una muerte digna,
con cuidados que atenúen el dolor y el sufrimiento, pero
permitiendo que el ritmo natural de la existencia termine sin
decisiones apresuradas y sin prolongar innecesariamente el dolor de los
enfermos.
EXHORTACIÓN FINAL: Invito a todos los colombianos, hombres y mujeres
de buena voluntad, para que nos expresemos y rechacemos enérgica
y valerosamente ante este proyecto que atenta contra la dignidad
y la vida de nuestro pueblo. A los legisladores un
llamado especial a la honestidad frente a los graves problemas
que sufre nuestro país y especialmente que busquen legislar en
bien de la vida y no se conviertan en los
verdugos de quienes un día les confiaron el favor mediante
el voto popular.
Invitación final a todo el pueblo católico para
orar por esta intención y para seguir trabajando desde la
atención pastoral a los ancianos y a los enfermos por
una dignificación de la ancianidad, del dolor y de la
muerte, que en Cristo Jesús ha recibido el don de
la salvación y la gracia de la redención.
Bogotá, D.C., 3
de octubre de 2007
+ Luis Augusto Castro Quiroga Arzobispo de Tunja Presidente
de la Conferencia Episcopal
Para recibir las noticias de Zenit
por correo electrónico puede suscribirse aquí
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Consultores
de la comunidad Consejo y asesoría a personas interesadas en los servicios, funciones, ministerios y formas de animación de la vida cristiana de las distintas asociaciones, movimientos y hermandades de la Iglesia católica
Ver todos los consultores