La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Laicos en la Iglesia | comunidad
Acción pastoral de los laicos | categoría
Pastoral de los ancianos | tema
Autor: Elizabeth G. Zúñiga de Hernández/ José Antonio Hernández Ugalde
El consejo diocesano en el área de adultos mayores
El Consejo Diocesano del Área de Adultos Mayores es el encargado permanente de organizar la Pastoral de los Adultos Mayores
 
El consejo diocesano en el área de adultos mayores
El consejo diocesano en el área de adultos mayores
El Consejo Diocesano del Área de Adultos Mayores es el encargado permanente de organizar la Pastoral de los Adultos Mayores. Esta Pastoral está formada por un grupo de laicos y sus asesores eclesiásticos, con carisma de servicio hacia las personas jubiladas y de la tercera edad, además de contar con experiencia y una adecuada formación en este campo.

· Su misión es promover a la persona Adulto Mayor de forma integral en la Iglesia, en la Familia y en la Sociedad, destacando la defensa de su dignidad como persona humana y de la vida hasta su último aliento.

· Organizar al adulto mayor, cumplir sus objetivos como persona y como grupo, en el desempeño de sus carismas con un mismo criterio de pensamiento y acción.

· Educar para la salud y mejorar su calidad de vida.

· Propiciar sean sujetos de evangelización y ser evangelizadores. Ser puente de reconciliación entre generaciones, misioneros de la paz y de la esperanza.

· Promover un envejecimiento humano y cristiano.

EL CONSEJO DIOCESANO DE PASTORAL EN LA ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LA PASTORAL DEL ADULTO MAYOR.

El Consejo de Pastoral tiene como objetivo principal dentro de la Pastoral de los Mayores, la formación de cristianos laicos con una vivencia cristiana y eclesial profunda, capaces de insertarse en las realidades temporales y ser partícipes en la vida de la Iglesia y establecer mecanismos que de alguna manera, faciliten y promuevan el conocimiento de sí mismo, la autoestima, la amistad, espiritualidad y apostolado, como base para el funcionamiento de una Pastoral de los Adultos Mayores, con el propósito de dar respuesta eclesial a la problemática de los ancianos y cumplimiento a la Doctrina Cristiana.

Los miembros de este Consejo, proponemos sean los encargados de capacitar a laicos representativos de las diversas parroquias de la Diócesis, para que se organicen en comunidades de Adultos Mayores y posteriormente formen parte de la Pastoral del Adulto Mayor de la parroquia.


El Consejo podrá ubicarse en el orden temporal porque es ahí donde se encuentra su campo específico de acción. Por el testimonio de su vida, por su palabra oportuna y por su acción concreta, el designado para una Comisión tiene la responsabilidad de ordenar las realidades temporales para ponerlas al servicio de la instauración del Reino de Dios. Elaborar planes, programas y acciones tendientes a buscar y promover el bien común, en la defensa de la dignidad del hombre y de sus derechos inalienables, en la protección de los más débiles y necesitados, en la construcción de la paz, de la libertad y la justicia, en la creación de estructuras más justas y fraternas.

Es necesario desterrar todos aquellos ejemplos, aunque esporádicos, de egoísmo, descalificación, de competencia y rivalidad, capillismo, envidia y desconfianza; circunstancias que nos obligan a construir la Comunión viviendo en una actitud de oración, frecuentar los sacramentos, coadyuvar en la formación de valores y en las virtudes fundamentales particularmente la caridad activa, concreta y organizada.

PLANEACIÓN.

La designación de los responsables de Comisiones, permitirá fortalecer la organización y unidad de los laicos mayores en la coordinación del Consejo con los Consejos Parroquiales para lograr su integración en las diferentes vertientes de la Pastoral, con las Asociaciones, Grupos y Movimientos, teniendo como eje de sus acciones las necesidades de la comunidad e incrementar progresivamente su capacidad resolutiva en comunión con la jerarquía eclesiástica.
Impulsar la participación de los laicos, Movimientos, Organizaciones y Grupos en la Pastoral de Conjunto en la vida y misión de las Parroquias, de las Iglesias particulares y en el ámbito Nacional.
Esto llegará a la realidad, cuando se adopte por parte de los sacerdotes, religiosos y seglares, una real y sincera apertura a la participación de los laicos mayores en la vida de la Iglesia.

OBJETIVOS.

Consolidar la organización y unidad de los laicos mayores por parte del Consejo entre los miembros de Movimientos, Organizaciones y Grupos de Pastoral Parroquial.
Que las acciones de los laicos mayores comprometidos estén en función de las necesidades de la comunidad que vive la tercera etapa de su vida e incrementar progresivamente su capacidad resolutiva en comunión con la jerarquía eclesiástica.

PERFIL DEL LAICO ADULTO MAYOR MIEMBRO DEL CONSEJO DIOCESANO DE ADULTOS MAYORES.

Para que este proyecto se lleve a cabo es indispensable plantear el perfil del responsable de las Comisiones para que los diferentes sectores involucrados estén en sintonía con la actividad coordinadora del Consejo de Laicos en el área de adultos mayores:

· Debe estar consciente de cumplir su vocación cristiana principalmente en las tareas seculares. Su colaboración en el ámbito intraeclesial, si bien es relevante, no debe suprimir aquello que constituye su misión propia y especifica dentro de la sociedad y la Iglesia.

· Considerar omisión grave el abstenerse de ser presencia cristiana efectiva en el ambiente en que se desenvuelve. Afirmar en todo momento con coherencia y responsabilidad los valores que se desprenden de la fe.

· Por su testimonio, no puede traicionar De dicho o de hecho, tácita o explícitamente, los valores del Evangelio en la vida social y más si se posee una responsabilidad dentro del Consejo.

· Los responsables de comisiones en su calidad de coordinadores, verán en su participación en el Consejo, un camino arduo pero privilegiado para su propia santificación y si bien esta actividad no es el único modo de cumplir con su vocación, si es parte constitutiva e irrenunciable de sus responsabilidades ante Dios y ante la Iglesia particular.

· Respetar y defender el derecho de los demás de decir su propia verdad, aunque no se esté de acuerdo, proponiendo principios, criterios y directrices que permitan que la solidaridad y el compromiso auténtico den frutos en su tarea de coordinación.

· Capacidad para ampliar el marco de convivencia entre diferentes grupos, Movimientos y Asociaciones, a través de mayores espacios de diálogo, participación y representación que favorezcan la solidaridad y subsidiariedad para que todos podamos colaborar en el bien común de nuestra Iglesia particular.

· El ser responsable de una comisión obliga a que después de nuestro encuentro con Jesucristo, pasemos a la conversión y de la conversión al testimonio, para unir fe y vida como medio para lograr la solidaridad con todos. Debemos aprender a amarnos hasta construir la unidad.

· Necesitamos superar el deseo de realizar actividades de promoción entre aquellos que de alguna manera estamos convencidos, para asumir una actitud y una conducta misionera. Mientras los católicos sigamos reuniéndonos sólo con los católicos y trabajando sólo en nuestros pequeños espacios, la nueva evangelización no será completa.

Con estas ideas, deseamos que motiven y entusiasmen a otros a buscar soluciones en esta línea, que nos permita ayudarnos mutuamente en una colaboración mucho más proactiva entre los diferentes Movimientos de apostolado, para dar testimonio al mundo de que queremos ser sacramento universal de salvación por medio de la promoción del diálogo fe-cultura dentro de la Pastoral de los Mayores.

· Los encargados de comisiones, tienen la oportunidad de formar líderes para continuar con la tarea del Consejo, no únicamente dirigentes y crear conciencia de la necesidad de crecer como laicos para crear un ambiente de confianza, lealtad y convicción de servicio, recíproca con la Jerarquía, que nos dé una legítima autonomía.

Es común que los católicos esperemos de nuestros pastores únicamente consignas y directrices, lo que nos pone en calidad de niños en relación con la trascendencia de nuestra vocación de laicos. En este momento la Jerarquía y nuestra Iglesia, nos están pidiendo que asumamos nuestra capacidad de adultos, maduros en la fe.

· Como miembros activos y permanentes del Consejo Diocesano del área de Adultos Mayores, lleva implícito el participar con todos los Movimientos, Grupos o Asociaciones, para integrar en forma permanente a nuestra formación, no solamente temas espirituales y teológicos, sino también en todos aquellos que tienen que ver con estas agrupaciones, como son: Derechos Humanos, Ecología, el Papel de la Mujer, Educación, etc. Siempre estaremos necesitados de formación, orientación, criterios y directrices.

· El encargado de comisiones tiene como rol fundamental la coordinación de los diferentes Grupos, Movimientos o Asociaciones con los distintos niveles eclesiales en la Diócesis en la línea que le corresponde, a través del Vicario de Pastoral respectivo.

Esto nace del hecho de haberse emprendido acciones comunes frente a problemas sociales que, por su magnitud, desbordan las posibilidades de cada Movimiento, Grupo o Asociación, constatándose que es posible hacer un frente común ante lo que, separadamente nos sobrepasa y asusta.
Sólo la conversión entre personas, Movimientos etc., dedicados al apostolado laical nos permitirá encontrar razones más hondas para una coordinación efectiva sin prejuicios, sin rutinas, sin caminos trillados, sino abiertos, disponibles, sencillos, colaboradores y fieles.

· Son necesarias personas decididas a trabajar desde y para los laicos, que no sean partidarios cerrados del grupo al que pertenecen, para evitar la dualidad de trabajar para los laicos de la gran comunidad o de su propia institución o grupo y que esté dispuesto a que “ellos crezcan y nosotros disminuyamos”.

Que sean capaces de convencer, persuadir o motivar a los laicos para que tomen la iniciativa de su propio camino y desarrollo y no que nuestras instituciones crezcan a su costa.

Estas acciones nos permitirán evitar una progresiva dispersión al nivel de las diferentes actividades que nos ocupan principalmente en el ámbito de pensamiento, referido a las visiones teológico pastorales o a las metodologías de intervención social.
Estaremos en condiciones de promover la interacción de todos como grupo y lograr la unidad en la diversidad de diversidades, así como de poder elaborar un Plan General de Formación y Seguimiento, considerando que la acción evangelizadora en la vida de la Iglesia obliga a la creación y fomento de escuelas diocesanas y centros de formación en teología, espiritualidad, catequesis, Biblia, pedagogía, filosofía, Doctrina Social de la Iglesia, etc.

· Consideramos indispensable la presencia de laicos, que con miembros de la Jerarquía establezcan las bases de operación en conjunto con todos los Movimientos, Asociaciones o Grupos, cuyo carisma sea los adultos mayores, con criterio uniforme y definido.

· El Consejo Diocesano del Área de Adultos Mayores, a través de sus comisiones permitirá suscitar en la Iglesia particular y en la parroquia, espacios para los mayores para el diálogo, el encuentro, la participación y la corresponsabilidad con las Asociaciones, Movimientos o Grupos laicales, integrados en el pueblo de Dios con espiritualidad de comunión, a fin de fortalecer la pastoral de conjunto y facilitar la coordinación de acciones que permitan la participación de todos para fomentar la comunión entre las estructuras eclesiales en sus diferentes niveles: universal, regional, local e Iglesias particulares, haciendo explícita la pertenencia a la Iglesia, una y única de Jesucristo para desarrollar la capacidad de crear y mantener desde la fe la unidad en la pluralidad.

Con estos criterios estar en condiciones de reconocer, orientar y valorar la vocación y misión específica de los laicos adultos mayores, promover su formación permanente, su participación y corresponsabilidad, apoyar a sus organizaciones para que actúen, conscientes de su dignidad de bautizados y desde el carácter secular que les es propio, crezcan en su identidad de hombres de Iglesia en el corazón del mundo y de hombres del mundo en el corazón de la Iglesia.

El laico a este nivel, comprometido en su quehacer en la Pastoral de Adultos Mayores, buscará fortalecer la organización y unidad de la coordinación del Consejo Diocesano, con los Consejos Parroquiales para lograr su integración, teniendo como eje de sus acciones las necesidades de la comunidad e incrementar progresivamente su capacidad resolutiva en comunión con la Jerarquía eclesiástica.

Impulsar la participación de los mayores en los Movimientos, Asociaciones o Grupos en la Pastoral de Conjunto, en la vida y misión de las parroquias y de las Iglesias particulares y en el ámbito nacional.

El responsable de una comisión determinada deberá tener la capacidad operativa para que exista presencia del consejo en la Iglesia en materia de educación.

Los signos de los tiempos nos demuestran la necesidad de fortalecer la presencia de la Iglesia en los campos de la educación y la cultura, para promover y difundir una cultura Cristiana. Favorecer el diálogo entre fe y cultura y entre fe y ciencia, teniendo presente que las instituciones educativas son un medio privilegiado para la Evangelización.

Para esto, apoyar a Movimientos, Asociaciones y Grupos que tengan capacidad de decisión sobre ley de libertad educativa, en vicarias diocesanas de educación en la formación y capacitación de profesores para la enseñanza religiosa y orientadores familiares, en asociaciones de padres de familia, en la educación de valores y Evangelización, organización de profesores en establecimientos Católicos, proyectos educativos, académicos y pastorales.

En México se presenta como una necesidad urgente la Evangelización y atención desde y para los adultos mayores a fin de preparar un contexto humano, social y espiritual en el que toda persona pueda vivir con dignidad y plenitud esta etapa de la vida, por lo tanto, el responsable de una Comisión será capaz de situar a la vejez en el marco de un designio preciso de Dios, que es amor, para que el adulto mayor dentro de la familia, la Iglesia y sociedad viva a plenitud esta etapa del camino por el cual Cristo nos lleva a la casa del Padre.

Estará en condiciones de animar, interesar e involucrar a la comunidad eclesial sobre el tema del adulto mayor. Promocionar desde las diversas pastorales, Grupos y Movimientos, un voluntariado que trabaje por y para el adulto mayor y que aproveche su experiencia.

Estos enunciados los deben trabajar desde la perspectiva de la familia, la Iglesia, la sociedad y del mismo adulto mayor.

Es esencial que el responsable de una Comisión del Consejo Diocesano del Área del Adulto Mayor, tenga una fuerte espiritualidad, con el objeto de hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la Comunión. Debe ser activo, activo protagonista y sujeto co-responsable en su papel coordinador con los diferentes Grupos, Movimientos o Asociaciones y con los responsables de Comisiones Diocesanas de Pastoral.

El laico dentro de la Comisión del Consejo Diocesano del área del adulto mayor debe estar en condiciones de poder elaborar un programa de iniciativas, tareas y acciones para promover una espiritualidad de comunión entre todos los laicos, influir sobre los demás para aceptar nuestra responsabilidad como seglares, unos de otros y abrazar a toda persona y a toda la realidad con la mirada de Cristo siempre en comunión con nuestros pastores.

Desterrar de nosotros y de nuestros grupos el egoísmo, la descalificación, la competencia, la rivalidad, el capillismo, la envidia y la desconfianza.
Construir la comunión viviendo en una actitud de oración, frecuentar los sacramentos, particularmente la Eucaristía, la lectura de la Palabra de Dios y el silencio. Proponerse coadyuvar en las virtudes fundamentales, particularmente la caridad activa, concreta y organizada, colocándonos en el regazo de María.
Motivar, persuadir y convencer a los laicos que sin Cristo nada se puede hacer, que si la tarea es mucha y los obreros pocos, todo lo podemos en aquel que es nuestra fuerza, nuestro maestro y nuestro modelo y que todo esfuerzo será poco para insistir en la primacía de la vida interior y de la santidad con la confianza de que Cristo también hoy realiza su obra a través de todos nosotros.

ORGANIZACIÓN.

Los responsables de las diversas Comisiones estarán en estrecha comunicación con los Vicarios de la Pastoral correspondiente, con el objeto de hacer programas únicos y garantizar los resultados.

Principales funciones y actividades de los responsables de las diversas comisiones, como base para que con su experiencia agreguen las que consideren convenientes.

· Descubrir a los demás la necesidad de reflexionar sobre los desafíos que presenta la sociedad a la espiritualidad Cristiana, para lograr una vivencia encarnada, inculturada y relevante del Mensaje Evangélico en el hombre y la mujer del tercer milenio.
Para esto estará convencido de promover el conocimiento de la fenomenología de la sociedad y el mundo.

· Reconocer el perfil de una espiritualidad para los tiempos actuales que sea propio y de acuerdo a la etapa que vive el adulto mayor, que nazca del Evangelio del pueblo de Dios y de un espíritu de servicio.

· De acuerdo a la Pastoral en la que se pretenda colaborar debemos estar en condiciones de analizar con sus agentes y grupos para instruir a los adultos mayores los fundamentos de su Teología para abordar los desafíos pastorales con particular atención a fenómenos de inculturación. Tratar de conocer algo de su historia.

Es de actualidad por ser el Año Internacional Eucarístico que los adultos mayores conozcan los antecedentes de nuestra celebración litúrgica, sus elementos constitutivos, qué, quiénes, cómo y porqué celebramos y la Teología Litúrgica de la Eucaristía. Como un elemento imprescindible los sacramentos de iniciación cristiana: Bautismo, confirmación, etc.

Por sus antecedentes de experiencia y filosofía de la vida los miembros del Consejo Diocesano de Pastoral de Adultos Mayores, están en condiciones de dar criterios concretos para una Pastoral de los Mayores con una formación actualizada que lleve a la reflexión sobre temas catequéticos para que el adulto mayor en la etapa que vive responda adecuadamente a los desafíos del tiempo presente.

La catequesis de los adultos mayores debe determinar criterios sobre la cultura actual en esta etapa de la vida y la catequesis que le es propia sin perder de vista las tendencias culturales de la catequesis en nuestra cultura contemporánea, el proceso de inculturación y haciendo énfasis en la dimensión ecuménica de la catequesis.

Reforzar todo aquello que se refiera a los sacramentos en el contexto eclesial como signos y expresión celebrativa de la fe y como expresión de la vida comunitaria. El adulto mayor, insistimos; como puente entre generaciones como puede incidir en la preparación de cada uno de los sacramentos.

· El adulto mayor debe recibir el beneficio de la participación de los miembros del Consejo o de sus asesores en el conocimiento de la realidad familiar para ubicarlo como miembro importante de este núcleo de familia pero con un papel preponderante y único y poder valorar como puede dar respuesta a las nuevas exigencias y a las necesidades de conversión de su propia familia y de otras que estén a su alcance en su ámbito de acción.

Los participantes activos de la Pastoral de los Mayores es conveniente que se interesen por el perfil de las familias y las características de la legislación familiar en México, analizar el impacto de las familias en su propia comunidad, observar el desarrollo familiar, su ciclo vital y en este contexto tener una visión más humana del envejecimiento, tanto ellos como los diferentes miembros de las familias a su alcance, para apoyar sus valores éticos y espirituales.

No debe quedar al margen del conocimiento y promoción de la Teología del Matrimonio y de la Familia y su reflexión moral en diferentes campos, exponer y defender principios y criterios morales generales, incluso sexualidad humana y planificación familiar; es necesario proclamar el significado antropológico del ser sexuado y evaluar la necesidad de la comprensión cristiana de la sexualidad y su relación con la bioética.

· A través de los responsables de las Comisiones del Consejo Diocesano de la Pastoral de Adultos Mayores es conveniente proporcionar a la comunidad a través de los Movimientos, Grupos y Asociaciones y de los miembros de los grupos de Pastoral Parroquial, por los adultos mayores los elementos básicos de la realidad Pastoral y planear los temas clave por área de acuerdo a necesidades. Ser consciente de cuales son los desafíos y las grandes tareas como Derechos Humanos, ya que todos y en especial el adulto mayor tiene derecho a la cultura, a su participación activa en la inculturación del Evangelio y a tener una formación sociopolítica y también la obligación de trasmitirlo a todas las generaciones; no es posible que guarde para sí todo el tesoro de su experiencia.

Los mayores como miembros de la Pastoral no podemos dejar solamente al gobierno y sus instituciones tomando una actitud de espectador de la película de la vida de México, la solución de problemas tan importantes como la Ecología, el derecho laboral, los derechos de los adultos mayores, la solidaridad e integración de todos como Pueblo de Dios, protección a la salud, a la mujer, etc.

· El responsable de cada comisión en su actividad para enriquecer al adulto mayor como un ser bio-psicosocial, tiene la libertad de establecer las estrategias para coordinar intereses entre los Vicarios de Pastoral y el Consejo. Éste tiene razón de ser en cuanto esté inmerso en la comunidad, en su totalidad. Si desea trabajar para un sector solamente pierde vigencia.

De sus planes y resultados informará al resto de los miembros del consejo que incluye al asesor eclesiástico para que se lleven acabo en el ámbito operativo las acciones que sean convenientes, con la voluntad absoluta de las partes y hacer factible el seguimiento de resultados. Esto evitará que se haga prioritaria una decisión unilateral de persona o grupo

· Todos los miembros permanentes del Consejo, incluyendo su Asesor Eclesiástico tienen la misma jerarquía, por lo que las decisiones se darán por consenso.

Con el objeto de agilizar la solución a las diferencias que pudieran surgir o a la ejecución de las actividades para la solución de necesidades de la población se hace indispensable el compromiso de hacer que se respeten a todos los niveles, las decisiones, conciliando los intereses personales que por lo pronto, probablemente existan, a los intereses de los laicos en el ámbito de influencia de las parroquias. Es por demás, insistir que necesitamos aprovecharnos de las diferencias y semejanzas en el pensamiento de los laicos y la jerarquía para forzar a encontrar soluciones.

CONTROL

Con el objeto de establecer el seguimiento y control de todo este proceso, consideramos conveniente definir las siguientes normas:

1. Los responsables de las Comisiones establecerán sus programas de trabajo siguiendo el patrón del presente documento poniendo énfasis en los objetivos, en el seguimiento y control, poniéndolo a la consideración del Consejo, antes de su ejecución.

2. Serán los responsables de que se logren los resultados esperados.

3. En caso de existir desviaciones, establecerá las correcciones que sean necesarias para llevarlas a la práctica, comunicando a los miembros del Consejo los nuevos resultados.

4. Todas las decisiones emanadas de todos los puntos anteriormente referidos serán informadas por parte del asesor eclesiástico al Sr. Obispo de la Arquidiócesis. Los responsables de las Comisiones harán lo equivalente con los vicarios de pastoral, con el objeto de tenerlos informados sin mayor dilación.

Utiliza el siguiente enlace para descargar el documento completo La Pastoral del Adulto Mayor

Comentarios al autor:
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro de Líderes católicos (laicos comprometidos)
Mapas Mapa de Laicos en la Iglesia
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Laicos en la Iglesia
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Ministerios laicales
Acción pastoral de los laicos
Pastoral de los enfermos
Pastoral penitenciaria
Pastoral de los ancianos
Pastoral del alcoholismo y drogadición
Pastoral de migrantes
Adoración Eucarística
Apostolado del Mar
Voluntariado
Documentos para el apostolado de los laicos
Grandes Movimientos Católicos
Grupos y Asociaciones laicales
Laicos ejemplares
Hermandades y Cofradías
Instituciones de caridad y promoción humana
Música, coros y marchas
Misión Aparecida, Manos a la Obra!
Lista de correo
Porque la Iglesia es una sola, y lo que le pase a uno de sus miembros nos importa a todos, infórmate con las acciones de los laicos dentro de la Iglesia y de las distintas asociaciones, movimientos y hermandades que los congregan.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Consejo y asesoría a personas interesadas en los servicios, funciones, ministerios y formas de animación de la vida cristiana de las distintas asociaciones, movimientos y hermandades de la Iglesia católica
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
Betsaida, grupo musical chileno
Músicos Católicos
Ministerio Coral San Marcos
Comunidad Nazareth
Parroquial Ntra. Sra. de Fátima, Pastoral Juvenil

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad
Encuesta
Noviembre es el mes de la Esjatología. ¿Has aprovechado para pensar en el más allá?
Sí, creo que es importante pensar en el "después de la muerte" para vivir mejor.
No, no me gusta pensar en la muerte ni en lo que vendrá después
Suelo meditar acerca del Cielo, pero no en el Purgatorio ni el Infierno
No creo en la vida eterna, así que no medito en nada de eso
No sabía que Noviembre es el mes de la Esjatología
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro de Líderes católicos (laicos comprometidos)
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red