Curso para aclarar las ideas sobre cuál es, esencialmente, el feminismo cristiano y la misión insustituible que la mujer tiene que desempeñar en el mundo de hoy.
Nuevo Feminismo
CURSO DE ACTUALIZACIÓN
“NUEVO FEMINISMO”
Objetivos:
1. Aclarar a las participantes las
ideas sobre cuál es, esencialmente, el feminismo cristiano y la
misión insustituible que la mujer tiene que desempeñar en el
mundo de hoy.
2. Motivar al auditorio a difundir, por todos
los medios posibles, estos conceptos, de forma que cada participante
se convierta en difusora espontáneo de estas ideas.
Temática:
1.Introducción a. Una mirada
a nuestro mundo. b. ¿Cómo es la mujer que el siglo
XX nos dejó en herencia?
2.Ideología de género a. Cómo surge b. Feminismo
de género c. Interpretación del término “Género” por la Sta. Sede Ejercicio:
Memorizar la definición dada por la Sta. Sede sobre el
término “Género”.
3.Peligros y amenazas de la perspectiva de género a. A
favor o en contra de la Naturaleza b. Primer blanco: la
familia c. Mujer: pérdida de identidad, pérdida de lo esencial d. Salud
y derechos reproductivos e. Orientación sexual d. “Cultura contra la discriminación”, “Cultura
de Tolerancia”
4.El verdadero feminismo cristiano a. Dar un sí a la
naturaleza b. El genio femenino según Juan Pablo II c. Mulieris dignitatem Ejercicio.
Leer por equipos diferentes textos del Papa sobre la mujer
y exponer idea principal.
5.Conclusión a.Cambiando de rumbo b.Una mirada al mundo del
mañana Ejercicio: Hacerles un breve examen o cuestionario sobre lo expuesto
del tema.
DIA 1
1. INTRODUCCIÓN
a.Una mirada a nuestro mundo
Iniciar presentando
a modo de flash algunos acontecimientos del siglo XX, el
siglo de los mayores logros y avances de toda la
historia de la humanidad. Hacer notar que también en este
siglo, se han sufrido las tragedias más grandes de la
historia: las guerras mundiales, los índices más altos de drogadicción,
de alcoholismo, de suicidios y de depresiones de toda la
historia. En el siglo XX destaca de manera especial la figura
de la mujer. Hacer ver que cuando se afecta o
cambia cualquier aspecto de la vida y la sociedad, se
afecta y cambia a la mujer; y en sentido opuesto,
cuando se cambia o afecta a la mujer, se ve
a afectada la sociedad. Quizá antes no se reconocía la
importante participación de la mujer en todos los campos de
la sociedad. Hoy reconocemos que siempre ha estado insertada en
todos los ámbitos y, por eso, cuando el siglo XX
sufre tantas mutaciones, los sufre también ella. En algunos aspectos
ha sido para bien; en otros, no. El siglo XX
ha sido el siglo de los avances tecnológicos, el siglo
de las guerras, el siglo de la droga y el
siglo de la mujer. Como una prueba de ello, podemos
ver las palabras o los temas más manejados en las
conferencias internacionales, y la mayoría tienen una relación directa con
la mujer: libertad, derechos, salud reproductiva, aborto, familia... Kofi Annan
(Secretario General de las Naciones Unidas) afirmó hace poco: “No
puedo imaginarme una sola cuestión de las Naciones Unidas que
no guarde relación con la mujer”.
Planteamiento de los logros de
la mujer hasta hoy
Durante buena parte de la historia del
mundo y de las sociedades, la mujer fue considerada como
inferior al hombre, con menor inteligencia y dignidad. En el
mundo antiguo, la discriminación de la mujer llegó hasta límites
que ahora nos resultan difíciles de imaginar. Lo vemos en
algunos ejemplos:
Las religiones orientales llegaban a negarle la naturaleza humana,
atribuyéndole la animal. El culto de Mithra, que señoreó en
todo el imperio romano en los comienzos de la difusión
del cristianismo, excluía radicalmente a las mujeres. Sócrates las ignoraba
completamente. Platón no encuentra sitio para ellas en la organización
social e, incluso, la considera inferior a los hombres en
el aspecto sexual. Aristóteles considera que es “defectuosa e incompleta
por naturaleza”. Según Eurípides, es el “peor de los males”.
Pitágoras también tiene algo que decir: “La mujer fue creada
del principio negativo que generó también el caos y las
tinieblas, mientras que el varón surge del principio bueno que
generó la luz y el orden”. “Si no fuera por
las mujeres –escribe Cicerón- los hombres conversarían con los dioses…”
Se la consideraba necesaria para la procreación y las tareas
domésticas, pero no se contaba con ella para el gobierno,
la organización de la sociedad, etc. Hubo sus excepciones en
algunos momentos y en algunas culturas, como lo fueron Cleopatra,
la Reina Isabel de Castilla, Juana de Arco... pero excepciones,
al fin y al cabo.
Cada siglo de la historia
se ha ido caracterizando por una corriente que, significa que
todas las realidades que se acerquen a esa corriente tienen
valor y todas las acciones que vayan contra ella, se
verán como algo negativo. Así, por ejemplo, podríamos decir que
el siglo XVI fue el siglo de “la fe”: todo
lo que se alejara del contexto religioso era mal visto.
El famoso siglo XVIII fue el siglo de “la razón”,
en el que sólo tenía valor lo racional, lo comprobable
científicamente. Y podríamos decir que el siglo XX ha sido
el siglo de “la libertad”. Todos hemos constatado que cualquier
concepto que suene a límites y censura es considerado como
negativo y, en cambio, todo lo que nos hable de
libertad, derechos, independencia, autosuficiencia... nos parece atractivo.
Es en este
escenario del s. XX en el que la mujer ha
alcanzado sus más grandes logros: -cuenta con el derecho a la
educación -al trabajo -a elegir a sus propios gobernantes -en muchos casos, los
puestos de gobierno son ocupados por mujeres -ha ganado el derecho
a expresarse y ser escuchada por la sociedad -el derecho a
gobernar sobre su sexualidad, aunque implique ir en contra de
su propia naturaleza.
¿Por qué, entonces, si se ha liberado
de tantas opresiones, sigue aún insatisfecha reclamando su libertad? Es
verdad que ha alcanzado grandes victorias; sin embargo, muchos de
los pasos dados para esta supuesta liberación la han llevado,
en ocasiones, a una mayor esclavitud.
¿De qué tiene que
liberarse la mujer? ¿Tiene nuevos opresores en el siglo de
la libertad? Además de liberarse de la discriminación en el campo
del trabajo, de la educación, de la cultura, de la
técnica... se le plantea el reto de liberarse de su
propia naturaleza y de la estructura de la familia en
la que siempre ha estado insertada. Pero, ¿puede liberarse de
su naturaleza sin sufrir las consecuencias fatales que eso conlleva?
¿Es la familia una jaula para la mujer o es,
más bien, uno de los marcos de realización más plenos
en su vida privada? Al destruir uno de los ladrillos,
muchas veces se rompe también con el edificio que, durante
siglos, se había conseguido edificar.
Constatamos que para muchas
mujeres, la familia se ha convertido en una opresión, porque
no permite la “libertad” en el mundo del trabajo. Pero
para otras, la presión social que ejerce el eslogan “sólo
en el trabajo te realizas” es la verdadera causa de
su opresión, ¿no es así?
Para otras mujeres el opresor es
el varón que, dentro de la familia, la domina sexualmente;
y para liberarse, han optado por el divorcio, las uniones
de hecho, la homosexualidad, las medidas antinatalistas y la promoción
del sexo a todos los niveles. Pero, ¿no convierte esto
a la mujer en una esclava al servicio de más
de un varón, quien tendrá cada vez menor responsabilidad delante
de ella?
Estamos delante de una mujer insertada en todas
las esferas de la vida de nuestra sociedad, pero aún
no se siente satisfecha y realmente libre. Una mujer que
aún no sabe quién es y hacia dónde debe dirigirse
en el nuevo milenio.
¿Hacia dónde se proyecta la mujer
en el nuevo milenio? Es necesario definir quién es la
mujer y cuál es su esencia, de la que no
puede liberarse sin sufrir ella misma las consecuencias.
En este
curso se busca dar respuesta a estos interrogantes de la
mujer.
b.¿Cómo es la mujer que el siglo XX nos dejó
en herencia?
Se nos presenta una gama tan variada de mujeres
que va desde la totalmente liberada hasta la totalmente esclavizada.
¿Cuáles
son las ideas que causan mayor confusión y por qué?
Expongo sólo algunas de ellas, quizás las más difundidas: - La
maternidad como opuesta a la verdadera y plena realización de
la mujer. - Eliminar las ataduras de las responsabilidades con
otros para ser realmente libres y felices. - La realización
la encontrará la mujer en la imitación absoluta del varón
y liberándose de jerarquías autoritarias... - La felicidad la podemos
encontrar en el uso de la sexualidad “libre de todo
riesgo y de toda norma”.
¿Por qué estas ideas confunden?
Porque
parten de una necesidad real que todos los seres humanos
tenemos (necesidad de realización, de alcanzar la felicidad), pero dan
un solo medio para lograrlo, como si fuera imprescindible, y
la realidad demuestra que no siempre es así. Se tiende
a absolutizar. Vamos a explicarlo un poco más despacio.
¿CÓMO SE
HAN EXTENDIDO ESTAS IDEAS?
- Oposición de términos:
maternidad versus realización; libertad versus hijos; trabajo versus familia; opresión
versus anticoncepción.
- Manipulación del lenguaje: “la familia” esclaviza a la
mujer; la “sexualidad” es igual a derecho de ejercerla libre
de toda restricción; “feto” es un producto del cual se
puede disponer; “paternidad responsable” igual a anticoncepción. Van transformando palabras,
para todos conocidas, en conceptos que comprenden realidades fuera de
lo que el público general maneja. Un ejemplo claro: GÉNERO.
- Radicalización de opositores: quienes se oponen a estas ideas
son considerados extremistas, opresores de la mujer, intolerantes, etc. Lo
“único razonable” es la aceptación total de todo lo que
ellos dicen y afirman como cierto. Así, han iniciado campañas
de desprestigio de organizaciones, personas e instituciones que se oponen
a ellos sin permitirles siquiera demostrar sus argumentos.
- Divinización de
conceptos que a ellos les sirven: “cada quien tiene su
verdad”, “los jóvenes y la sexualidad”, “libertad sin límites”, etc.
Las palabras claves son libertad y tolerancia. Y han modificado
estos conceptos. Libertad es capacidad de elegir, optando por el
bien (una persona que opta por el mal, o está
equivocada y cree optar por un bien, o está loca).
Han reducido el término libertad a “capacidad de elegir”. Tolerancia
es la aceptación y el respeto por las diferencias, mientras
no signifique daño a otros o al bien común. Para
ellos, es aceptación y respeto de todo, pero ellos no
se consideran “intolerantes” cuando atacan e insultan a un político
o a una madre de familia que piden eliminar la
pornografía de la TV en los horarios en que la
ven los niños.
- Atacar y debilitar por otras vías a
instituciones y grupos que se les opongan.
- Este desprestigio se
ha extendido gravemente a una institución milenaria: La familia y
la autoridad paterna. Con la idea de que son retrógrados,
que no comprenden a las nuevas generaciones, que no tienen
“derecho” a inmiscuirse en la vida de los hijos, los
padres hoy no pueden estar junto a sus hijos, velar
por lo que aprenden y reciben, ser ellos quienes los
formen en los valores, en el uso de su sexualidad,
en la afectividad, etc. La autoridad paterna está claramente desprestigiada
y el resultado son generaciones perdidas, sin una guía ni
un camino delimitado y seguro que seguir hasta completar su
proceso de maduración.
- “Dialogar” para obtener concesiones.
- Presentación de modelos:
todos los modelos que se les presentan hoy a los
jóvenes y a la sociedad, en general, difunden y defienden
estos conceptos e ideas, y hacen que parezcan absolutamente normales.
¿POR QUÉ MEDIOS NOS HAN HECHO CREER QUE ESTO ES
LA VERDADERA MUJER?
·Algunos organismos internacionales.
·Leyes nacionales e internacionales:
·Medios de comunicación.
·Modelos presentados
·Publicidad.
·Material educativo.
CONCLUSIÓN
DESPUÉS DE ANALIZAR,
DISCUTIR, COMENTAR: ¿PODEMOS DECIR QUE ESTAMOS DE ACUERDO CON ESTAS
IDEAS SOBRE LA MUJER QUE NOS DEJÓ EN HERENCIA EL
SIGLO XX? SI NO ESTAMOS DE ACUERDO CON ESTO, ENTONCES,
¿CUÁL ES LA VERDADERA IMAGEN DE LA MUJER? ¿QUIÉN ES
LA MUJER?
DIA 2
2.IDEOLOGÍA DE GÉNERO
a. Cómo surge Se ha escuchado durante
estos últimos años la expresión "género" y muchos se imaginan
que es solo otra manera de referirse a la división
de la humanidad en dos sexos, pero detrás del uso
de esta palabra se esconde toda una ideología que busca
precisamente hacer salir el pensamiento de los seres humanos de
esta estructura bipolar. Los proponentes de esta ideología quieren afirmar
que las diferencias entre el varón y la mujer, fuera
de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a una naturaleza
fija que haga a unos seres humanos varones y a
otros mujeres. Piensan más bien que las diferencias de manera
de pensar, obrar y valorarse a sí mismos son el
producto de la cultura de un país y de una
época determinados, que les asigna a cada grupo de personas
una serie de características que se explican por las conveniencias
de las estructuras sociales de dicha sociedad. Quieren rebelarse contra esto
y dejar a la libertad de cada cual el tipo
de "género" al que quieren pertenecer, todos igualmente válidos. Esto
hace que hombres y mujeres heterosexuales, los homosexuales y las
lesbianas, y los bisexuales sean simplemente modos de comportamiento sexual
producto de la elección de cada persona, libertad que todos
los demás deben respetar. No se necesita mucha reflexión para darse
cuenta de lo revolucionaria que es esta posición, y de
las consecuencias que tiene la negación de que haya una
naturaleza dada a cada uno de los seres humanos por
su capital genético. Se diluye la diferencia entre los sexos
como algo convencionalmente atribuido por la sociedad, y cada uno
puede "inventarse" a sí mismo. Toda la moral queda librada
a la decisión del individuo y desaparece la diferencia entre
lo permitido y lo prohibido en esta materia. Las consecuencias
religiosas son también obvias. Es conveniente que el público en
general se dé clara cuenta de lo que todo esto
significa, pues los proponentes de esta ideología usan sistemáticamente un
lenguaje equívoco para poder infiltrarse más fácilmente en el ambiente,
mientras habitúan a las personas a pensar como ellos. "El
género es una construcción cultural; por consiguiente no es ni
resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el
sexo… Al teorizar que el género es una construcción radicalmente
independiente del sexo, el género mismo viene a ser un
artificio libre de ataduras; en consecuencia hombre y masculino podrían
significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y
femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino". La IV Conferencia
Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, realizada en
septiembre de 1995 en Pekín, fue el escenario elegido por
los promotores de la nueva perspectiva para lanzar una fuerte
campaña de persuasión y difusión. Es por ello que desde
dicha cumbre la "perspectiva de género" ha venido filtrándose en
diferentes ámbitos no sólo de los países industrializados, sino además
de los países en vías de desarrollo.
b. Feminismo de género
Pero
en qué consiste el "feminismo de género" y cuál es
la diferencia con el comúnmente conocido feminismo. Para comprender más
a profundidad el debate en torno al "término género", vale
la pena responder a esta pregunta. El término "feministas de
género" fue acuñado en primer lugar por Christina Hoff Sommers
en su libro "Who Stole Feminism?" ("¿Quién se robó el
Feminismo?"), con el fin de distinguir el feminismo de ideología
radical surgido hacia fines de los 60’s, del anterior movimiento
feminista de equidad. Aquí las palabras de Hoff Sommers: "El feminismo
de equidad es sencillamente la creencia en la igualdad legal
y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere
para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo,
ausencia de discriminación. Por el contrario, el feminismo del ‘género’
es una ideología que pretende abarcarlo todo, según la cual
la mujer norteamericana está presa en un sistema patriarcal opresivo.
La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado
mucho para la mujer; la feminista del ‘género’ a menudo
piensa que han empeorado. Ven señales de patriarcado por dondequiera
y piensan que la situación se pondrá peor. Pero esto
carece de base en la realidad norteamericana. Las cosas nunca
han estado mejores para la mujer que hoy conforma 55%
del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial continúa cerrándose"
. Al parecer, este "feminismo de género" tuvo una fuerte presencia
en la Cumbre de Pekín. Durante todas las jornadas de
trabajo, aquellas mujeres que se identificaron como feministas abogaron persistentemente
por incluir la "perspectiva del género" en el texto, por
la definición de "género" como ‘roles socialmente construidos’ y por
el uso de "género" en sustitución de ‘mujer’ o de
masculino y femenino. De hecho todas las personas familiarizadas con
los objetivos del "feminismo de género", reconocieron inmediatamente la conexión
entre la mencionada ideología y el borrador del "Programa de
Acción" del 27 de febrero que incluía propuestas aparentemente inocentes
y términos particularmente ambiguos.
c.Interpretación del término “Género” por la
Sta. Sede
DECLARACIÓN DE LA INTERPRETACIÓN DEL TÉRMINO “GÉNERO” SEGÚN LA DELEGACIÓN
DE LA SANTA SEDE
Aceptando que la palabra “género” en este
documento se deberá entender de acuerdo al uso ordinario dentro
del contexto de las Naciones Unidas, la Santa Sede se
asocia con el significado común de la palabra en los
lenguajes en los que exista.
El término “género” es entendido por
la Santa Sede como fundado en la identidad biológica sexual,
masculino o femenino. Incluso la “Plataforma para la Acción”
misma (cf. N. 193.c) claramente utiliza el término “ambos géneros”.
La Santa Sede, por lo tanto excluye interpretaciones dudosas
basadas en visiones mundiales que insinúan que la identidad sexual
puede adaptarse indefinidamente para adecuarse a propósitos nuevos y diferentes.
También
se disocia de la noción biológico determinista que dice que
todos los roles y relaciones de los dos sexos están
fijas en un patrón único y estático.
El Papa Juan Pablo
insiste en la diferencia y complementariedad de hombres y mujeres.
Al mismo tiempo, él ha aplaudido el hecho de que
las mujeres asuman nuevos roles, ha enfatizado el grado en
el cual el condicionamiento cultural ha sido un obstáculo para
el progreso femenino y ha exhortado a los hombres para
que ayuden en “el gran proceso de la liberación femenina”
(Carta a la Mujer , 6)
En su reciente Carta a
la Mujer , el Papa explica la anuente visión de
la Iglesia de la siguiente manera: “Uno puede también apreciar
que la presencia de una cierta diversidad en los roles
es en ninguna manera perjudicial para las mujeres, siempre y
cuando esta diversidad no sea el resultado de una imposición
arbitraria, sino más bien una expresión de lo que es
específico a ser hombre o mujer”.
Beijing, Septiembre 15, 1995.
Ejercicio:
Memorizar la definición dada por la Sta. Sede sobre el
término “Género”.
DIA 3
3.PELIGROS Y AMENAZAS DE LA PERSPECTIVA DE
GÉNERO
a. A favor o en contra de la Naturaleza
El sol
irradia luz y calor y, gracias a ello, puede darse
la vida en nuestro planeta. Si el sol dejara de
cumplir su función de irradiar luz y calor, ya no
sería una estrella, sería un asteroide o simplemente un trozo
de materia inerte; al carecer de la esencia de una
estrella (irradiar luz y calor), no es estrella.
Cada cosa se
realiza en la medida en que cumple el fin de
su naturaleza
El sol se realiza como estrella en cuanto que
cumple su fin. Si, por ejemplo, supusiéramos que tiene voluntad
propia y él decidiera irradiar menos luz, diríamos que sigue
siendo estrella, pero que es más pequeña. No se realiza
tan plenamente, ya que cumple en menos escala su función.
Sigamos
fijando la atención en la naturaleza que nos rodea. Es
increíble el orden que reina en ella. Todo está en
su sitio y tiene un lugar específico, desde el movimiento
de los planetas hasta la maravilla microscópica de la fotosíntesis.
Se trata de un cosmos ordenado. Todo movimiento se realiza
en orden a un fin, no es un mero movimiento
azaroso. Cuanto sucede, sucede por algo, tiene una causa. Las
sales minerales alimentan el castaño, las flores del castaño producen
su fruto, el fruto alimenta a los roedores, los roedores
alimentan a los depredadores, los depredadores… Seguramente esto les recuerda
a una de sus lecciones del colegio.
Repetimos, pues, que
todo tiene un fin. Ese fin orienta y determina la
naturaleza de cada cosa. Volvamos a los animales: si la
misión de la abeja es llevar el polen de una
flor a otra, la naturaleza la ha dotado de los
órganos y características necesarias para hacerlo. El fin es, entonces,
la causa de estas características específicas.
Traslademos estas ideas primeras
al campo del ser humano. Él también tiene una naturaleza.
Por tanto, nos interesa mucho reflexionar en la naturaleza del
ser humano. Si descubrimos qué nos dice y actuamos conforme
a ella, estaremos acertando con el camino de la realización
y de la plenitud humana. Es como cuando un médico
lee la composición de un medicamento: enseguida sabe decir para
qué sirve y cómo utilizarlo. Hoy vamos a “leer la
composición” del hombre y de la mujer, y sacaremos las
consecuencias necesarias. ¿Son iguales?, ¿son idénticos?, ¿sus diferencias son accidentales
o sustanciales, cuantitativas o cualitativas?
b. Primer blanco: LA FAMILIA "El
final de la familia biológica eliminará también la necesidad de
la represión sexual. La homosexualidad masculina, el lesbianismo y las
relaciones sexuales extramaritales ya no se verán en la forma
liberal como opciones alternas, fuera del alcance de la regulación
estatal… en vez de esto, hasta las categorías de homosexualidad
y heterosexualidad serán abandonadas: la misma ‘institución de las relaciones
sexuales’, en que hombre y mujer desempeñan un rol bien
definido, desaparecerá.
La humanidad podría revertir finalmente a su sexualidad
polimorfamente perversa natural" . Estas palabras revelan claramente la hostilidad
de las "feministas del género" frente a la familia. "La
igualdad feminista radical significa, no simplemente igualdad bajo la ley
y ni siquiera igual satisfacción de necesidades básicas, sino más
bien que las mujeres -al igual que los hombres- no
tengan que dar a luz… La destrucción de la familia
biológica que Freud jamas visualizó, permitirá la emergencia de mujeres
y hombres nuevos, diferentes de cuantos han existido anteriormente"
Al
parecer, la principal razón del rechazo feminista a la familia
es que para ellas esta institución básica de la sociedad
"crea y apoya el sistema de clases sexo/género". Así lo
explica Christine Riddiough, colaboradora de la revista publicada por la
institución internacional anti-vida Catholics for a Free Choice" ("Católicas por
el derecho a elegir"): "La familia nos da las primeras lecciones
de ideología de clase dominante y también le imparte legitimidad
a otras instituciones de la sociedad civil.
Nuestras familias son
las que nos enseñan primero la religión, a ser buenos
ciudadanos… tan completa es la hegemonía de la clase dominante
en la familia, que se nos enseña que ésta encarna
el orden natural de las cosas. Se basa en particular
en una relación entre el hombre y la mujer que
reprime la sexualidad, especialmente la sexualidad de la mujer"
Para
quienes tienen una visión marxista de las diferencias de clases
como causa de los problemas, ‘diferente’ es siempre ‘desigual’ y
‘desigual ‘ siempre es ‘opresor’. En este sentido, las "feministas
de género" consideran que cuando la mujer cuida a sus
hijos en el hogar y el esposo trabaja fuera de
casa, las responsabilidades son diferentes y por tanto no igualitarias.
Entonces ven esta ‘desigualdad’ en el hogar como causa de
‘desigualdad’ en la vida pública, ya que la mujer, cuyo
interés primario es el hogar, no siempre tiene el tiempo
y la energía para dedicarse a la vida pública. Por
ello afirman: "Pensamos que ninguna mujer debería tener esta opción.
No debería autorizarse a ninguna mujer a quedarse en casa
para cuidar a sus hijos. La sociedad debe ser totalmente
diferente. Las mujeres no deben tener esa opción, porque si
esa opción existe, demasiadas mujeres decidirán por ella"
Este ataque
declarado contra la familia, sin embargo, contrasta notablemente con la
Declaración Universal de los Derechos Humanos promulgada, como es sabido,
por la ONU en 1948.
En el artículo 16 de
la misma, las Naciones Unidas defienden enfáticamente a la familia
y al matrimonio: 1. Los hombres y las mujeres, a partir
de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por
motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar
una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al
matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del
matrimonio. 2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros
esposos podrá contraerse el matrimonio. 3. La familia es el elemento
natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a
la protección de la sociedad y del Estado.
El Papa Juan
Pablo II, por su parte, tiempo antes de la Conferencia
de Pekín, ya había insistido en señalar la estrecha relación
entre la mujer y la familia.
Durante el encuentro que
sostuvo con Gertrude Mongella, Secretaria General de la Conferencia de
la Mujer, previo a la cumbre mundial, dijo: "No hay respuesta
a los temas sobre la mujer, que pueda pasar por
alto la función de la mujer en la familia…. Para
respetar este orden natural, es necesario hacer frente a la
concepción errada de que la función de la maternidad es
opresiva para la mujer". Lamentablemente, la propuesta del Consejo Europeo para
la Plataforma de Acción de Pekín fue completamente ajena a
las orientaciones del Santo Padre. "Ya es hora de dejar
en claro que los estereotipos de géneros son anticuados: los
hombres ya no son únicamente los machos que sostienen la
familia ni las mujeres sólo esposas y madres. No debe
subestimarse la influencia psicológica negativa de mostrar estereotipos femeninos"
c.
Mujer: pérdida de identidad, pérdida de lo esencial
d. Salud y
derechos reproductivos En la misma línea, las "feministas de género" incluyen
como parte esencial de su agenda la promoción de la
"libre elección" en asuntos de reproducción y de estilo de
vida. Para ellas "libre elección de reproducción" es la expresión
clave para referirse al aborto a solicitud; mientras que "estilo
de vida" apunta a promover la homosexualidad, el lesbianismo y
toda otra forma de sexualidad fuera del matrimonio.
Así, por
ejemplo, los representantes del Consejo Europeo en Pekín lanzaron la
siguiente propuesta: "Deben escucharse las voces de mujeres jóvenes, ya que
la vida sexual no gira sólo alrededor del matrimonio. Esto
lleva al aspecto del derecho a ser diferente, ya sea
en términos de estilo de vida -la elección de vivir
en familia o sola, con o sin hijos- o de
preferencias sexuales. Deben reconocerse los derechos reproductivos de la mujer
lesbiana" Estos "derechos" de las lesbianas, incluirían también el "derecho"
de las parejas lesbianas a concebir hijos a través de
la inseminación artificial, y de adoptar legalmente a los hijos
de sus compañeras.
Pero los defensores del "género" no sólo proponen
este tipo de aberraciones sino que además defienden el "derecho
a la salud" que, en honor a la verdad, se
aleja por completo de la verdadera salud del ser humano.
En efecto, ignorando el derecho de todo ser humano a
la vida, estos proponen el derecho a la salud, que
incluye el derecho a la salud sexual y reproductiva. Paradójicamente,
esta "salud reproductiva" incluye el aborto y por tanto, la
"muerte" de seres humanos no nacidos. Así, los "nuevos derechos"
propuestos por las "feministas de género", no se reducen simplemente
a los derechos de "salud reproductiva" que como hemos mencionado
ya, promueven el aborto de un ser humano no nacido,
sino que además exigen el "derecho" a determinar la propia
identidad sexual.
En un volante que circuló durante la Conferencia
de Pekín, la ONG International Gay and Lesbian Human Rights
Commission (Comisión Internacional de los Derechos Humanos de Homosexuales y
Lesbianas) exigió este derecho en los siguientes términos: "Nosotros, los abajo
firmantes, hacemos un llamado a los Estados Miembros a reconocer
el derecho a determinar la propia identidad sexual; el derecho
a controlar el propio cuerpo, particularmente al establecer relaciones de
intimidad; y el derecho a escoger, dado el caso, cuándo
y con quién engendrar y criar hijos, como elementos fundamentales
de todos los derechos humanos de toda mujer, sin distinción
de orientación sexual".
Esto es más preocupante aún si se
toma en cuenta que para las "feministas de género" existen
cinco sexos. Rebecca J. Cook, docente de Leyes en la
Universidad de Toronto y redactora del aporte oficial de la
ONU en Pekín, señala en la misma línea de sus
compañeros de batalla, que los géneros masculino y femenino, serían
una "construcción de la realidad social" que deberían ser abolidos.
Increíblemente, el documento elaborado por la feminista canadiense afirma que
"los sexos ya no son dos sino cinco", y por
tanto no se debería hablar de hombre y mujer, sino
de "mujeres heterosexuales, mujeres homosexuales, hombres heterosexuales, hombres homosexuales y
bisexuales". La "libertad" de los propulsores del "género" para afirmar la
existencia de 5 sexos, contrasta con todas las pruebas científicas
existentes según las cuales, sólo hay dos opciones desde el
punto de vista genético: o se es hombre o se
es mujer, no hay absolutamente nada, científicamente hablando, que esté
en el medio.
d. “Cultura contra la discriminación”, “Cultura de
Tolerancia”
DIA 4
4.EL VERDADERO FEMINISMO
a. Dar un sí a
la naturaleza
¿Qué es un ser humano?
Persona: una sustancia individual de
naturaleza racional (Boecio) Dicho de otra manera: el ser humano
es un ser compuesto de espíritu y cuerpo. El espíritu
se manifiesta en una inteligencia y en una voluntad que
le capacita para poder amar. Y en el amor se
realiza.
Aunque el objetivo de esta conferencia no es dar una
clase de antropología, recordamos muy brevemente que el hombre es
un ser dotado de inteligencia y voluntad. Estas facultades, que
se llaman “facultades espirituales”, le hacen superior al resto de
los animales.
Los animales tienen un conocimiento sensible: saben que
la comida es buena para ellos, que el hombre es
amigo o enemigo (según el animal), etc. También tienen instintos,
que les hacen buscar una u otra cosa según sus
necesidades (instinto de protección, de defensa, instinto sexual…). Estos instintos
también nos revelan que cada animal tiene un fin: es
como una especie de libro de instrucciones que está dentro
de ellos mismos, y lo siguen sin darse cuenta.
La razón y la voluntad humanas, sin embargo, superan
cualitativamente a las tendencias del resto de los animales. El
ser humano es el único ser libre (sólo los
seres inteligentes pueden ser libres), y por tanto con capacidad
de amar. Esto le da una dignidad especial, común a
hombres y mujeres.
Es la afirmación básica de la que
debemos partir, lo primero que nos dice nuestra receta farmacéutica.
Recordarán que la revolución de la mujer empezó buscando afirmar
que mujer y hombre eran iguales, que las mujeres debían
ejercer el derecho a elegir el gobierno de su país;
que las jóvenes debían ser admitidas a las universidades como
sus coetáneos masculinos; que la violencia contra las mujeres no
debía seguir silenciándose o consintiéndose.
En eso, todos estamos de
acuerdo. Hombre y mujer son iguales porque ambos comparten una
misma naturaleza humana.
Si, por un fenómeno extraño, el mundo
quedara sólo poblado de hombres, sin ninguna mujer, diríamos que
el género humano ha sido mutilado, ¿no es cierto? Faltaría
un elemento esencial para hablar de humanidad. Lo mismo dígase
si sólo quedaran mujeres. No hay hombre sin mujer, ni
mujer sin hombre. Si esto es así, ha de haber
algún rasgo fundamental que los diferencie. ¿Cuál es?
Volvamos de
nuevo a nuestra observación: ¿hay algo que sea exclusivo del
hombre o de la mujer? La mujer tiende a ser
más afectiva, pero esto no es una norma infalible. El
hombre es más objetivo, pero tampoco es algo fijo.
¿Sucede lo mismo con todos los rasgos típicamente femeninos o
masculinos?… (Esto es lo que afirman las feministas del género:
que las diferencias entre hombre y mujer son secundarias, fruto
de estereotipos aprendidos).
Si reflexionamos un poco, encontramos una dimensión
a la que hombre y mujer no pueden renunciar. Es
un aspecto sin el cuál no sólo dejarían de ser
lo que son, sino que desaparecería la especie humana: se
trata de la maternidad y la paternidad .
Si
hombre y mujer no colaboran en esto, el género humano
desaparece. Por tanto, ha de tratarse de algo fundamental que
marca toda su naturaleza. Del mismo modo que el sol
deja de ser estrella si no da luz y calor,
la especie humana desaparece si hombre y mujer no colaboran
en su tarea común como padres y madres.
¿Qué significa
esto? NO significa que todo hombre y todo mujer necesariamente
deba ser padre o madre (hay otros caminos en la
vida como la soltería, la vida religiosa, etc), pero SÍ
significa que la naturaleza humana, en general, está impregnada de
esta orientación básica. Y, al igual que la abeja recibe
sus características de su fin específico, hombre y mujer tienen
unas características propias de acuerdo con el fin común de
dar y acoger la vida por amor. ¿Qué quiere decir?
Las cualidades específicas del hombre tienen sentido desde su orientación
natural como padre, y lo mismo las de la mujer.
Aunque no tengan hijos físicamente, ambos están orientados a la
paternidad o a la maternidad como un rasgo esencial de
su propia naturaleza; y, en función de este fin, reciben
sus características específicas . Por eso, siendo iguales en dignidad,
afirmamos que son diversos.
No se trata, por tanto, de
estereotipos. Hay muchos rasgos que pueden educarse, pero la orientación
esencial y sus características propias permanecen siempre. Permean el físico,
la psicología y las facultades superiores de la persona humana:
inteligencia y voluntad. El ser humano, por tanto, existe como
hombre o como mujer. Es el primer dato que nos
ofrece nuestra naturaleza.
b. El genio femenino según Juan Pablo
II -Nn. 57 y 58 de Vita Consecrata. Comentarlo -N. 46 de
Redemptoris Mater -Comentar carta del Papa a las mujeres.
c. Mulieris dignitatem Exponer
la vocación de la mujer como el icono de tres
caras: Toda mujer llamada a ser Virgen, Esposa y Madre
en el amor (VI, VII y VIII).
Ejercicio. Leer por equipos
diferentes textos del Papa sobre la mujer y exponer idea
principal.
DIA 5
5.CONCLUSIÓN
·Cambiando de rumbo
La Historia demuestra que los acontecimientos que
la jalonan se debieron a unas ideas previas: las ideas
de la ilustración de igualdad, libertad y fraternidad ocasionaron la
Revolución Francesa; las ideas de Marx ocasionaron la revolución soviética
y la dominación comunista en más de 60 países durante
casi 70 años. Las ideas pueden resultar peligrosas porque pueden
convertirse en realidad. “Las ideas mueven el mundo”
Vemos, pues, la
conexión entre las ideas y los hechos, entre los pensamientos
y sus consecuencias. Está también claro que a mayor
promoción de las ideas, mayor será el alcance de los
efectos y la rapidez con la cual aparecen. Idea-acción-efecto.
Desgraciadamente, ha funcionado así en el caso de las ideas
que confunden a la mujer. Ahora bien, ¿no se
podría llegar al efecto contrario siguiendo los mismos pasos? ¿No
sería posible introducir otra fase de la sociedad a través
de una difusión de las ideas positivas del verdadero feminismo?
La
pregunta que ahora les puede surgir es: ¿qué podemos hacer
nosotros? Las ideas en el aire, en el aire se
quedan si no se bajan a acciones concretas.
Una forma
de traducir las ideas en realidades sociales y culturales es
simplemente transmitirlas a otras personas de modo convincente. Aquí les
presento unas sugerencias.
Reacción en cadena
Unir fuerzas
Convencer a quienes puedan
influir
Otro modo de hacer que el feminismo positivo llegue a
ser parte de la opinión pública puede ser a través
de personas que por su carrera tengan amplios radios de
influencia.
·Podemos mencionar a los que influyen en los
medios de comunicación social (periodistas, reporteros, comentadores, cinematógrafos, escritores de
guiones de televisión o de películas, personas que trabajan en
el área de la publicidad, entre otras profesiones).
·Líderes de
opinión y modelos públicos: políticos, abogados, periodistas, cantantes, artistas, deportistas.
Comunicadores cotidianos
Al hablar de las personas que pueden transmitir
efectivamente las ideas positivas que queremos promover, no podemos dejar
de mencionar a quienes se entregan a la tarea de
guiar y educar a niños, jóvenes.
·Una mirada al mundo
del mañana
La mujer se sitúa en el centro de todas
las polémicas, en el eje mismo de la revolución cultural
que quiere transformar a Occidente. La mujer no es el
fin de esta revolución, es su excusa; no es la
causa, es la herramienta.
La mujer es el corazón de
una guerra ideológica sin parangón en nuestra historia. Recordemos someramente
algunas características de esta revolución:
·Es una revolución universal: toca
todas las zonas geográficas y todos los valores que han
conformado nuestra cultura. Nada ni nadie se salva. Lo que
está en juego no es una evolución de la familia,
es la desaparición total de este concepto y la creación
de uno totalmente nuevo. No se debate la forma en
que hombres y mujeres deben relacionarse: el punto está en
si debe seguir considerándose que son realmente distintos el uno
del otro.
·Es una revolución radical: no se plantea un
cambio de lo que existe, sino una abolición absoluta de
las estructuras fundamentales de la cultura tradicional.
Ante esta realidad,
concluimos que promover un nuevo feminismo nos atañe a todos.
Hoy no cabe una postura neutral ante el tema de
la mujer: esto significaría una postura neutral ante el mundo
y ante su evolución.
¿Qué hacer? ¿Cómo empezar? Quisiera simplemente
repasar algunas actitudes fundamentales.
·Lucha contra las “tentaciones cuantitativas”. Muchas
veces, leer las noticias o escuchar conferencias como la de
la herencia del siglo XX, nos deja en un estado
de shock que raya la desesperación. Sin embargo, no debemos
dejarnos avasallar por las apariencias. La batalla no está perdida.
Al contrario: es el momento de una nueva primavera.
A la mujer Dios le da el don de ser
ESPERANZA de VIDA, de la Cultura de la vida a
la que hace referencia tantas veces el Sto. Padre. La
dinámica de la historia es siempre igual: crisis, más crisis,
recuperación, esplendor, vuelta a la crisis… Hoy estamos tocando fondo.
No cedamos ante la desesperanza. El bien es mucho, pero
silencioso. Es preciso encontrarlo y hacer que se vea.
·Confianza
en la verdad. En esta lucha parece que el enemigo
tiene todo el dinero, todos los medios, todos los periódicos,
todos los puestos…; pero nosotros tenemos algo que nos pone
en una situación de ventaja: la verdad. Lo que defendemos
no es un interés ni una idea, ni buscamos un
beneficio económico: simplemente proponemos una antropología correcta y sacamos sus
consecuencias. Recordemos lo que decíamos antes de que “la naturaleza
no perdona nunca”. Tarde o temprano, ir contra ella pasa
factura. Y, entonces, la verdad del hombre brilla y atrae
con renovada fuerza. Es cuestión de tiempo.
·Valorar lo pequeño.
A veces creemos que si no nos nombran secretario general
de las Naciones Unidas o editor en jefe de toda
la prensa mundial, no podremos hacer nada productivo por la
mujer. Pero no es cierto. Lo que estamos librando es
una batalla cultural, y la cultura no está en la
sede de la ONU. La cultura es cosa de la
calle, de todos los días. Se gesta y transforma en
los periódicos locales, en las peluquerías, en las asociaciones de
padres. Nuestra estrategia será la de siempre: la unión hace
la fuerza. Toda acción, por pequeña que sea, tiene su
fruto. Todo es cuestión de ponerles el micrófono adecuado para
que se oigan lo suficiente.
Lo que nos proponemos no
es fácil ni se logrará en un periodo corto de
tiempo. Que en la lucha, nos anime mirar lo trascendente
de esta batalla y la conciencia de que nada hay
imposible para una mujer que realmente se compromete.
Ejercicio: Hacerles
un breve examen o cuestionario sobre lo expuesto del tema.
Material
y bibliografía:
1)Presentación power point 2)Temario 3)Declaración de la Sta. Sede sobre “Género”. 4)Tener
mesa con textos de consulta.
Bibliografía y textos de apoyo:
1. Carta
del papa a las Mujeres (29 de junio, 1995) “Genio
de la mujer” #9 2. Carta Encíclica Redemptoris Mater (25 de
marzo, 1987) 3. Declaración sobre la interpretación del término “Género”, por
la Delegación de la Santa Sede (15 de septiembre, 1995) 4.
Carta Apostólica Mulieris Dignitatem (15 de agosto, 1988) 5. Vita Consecrata
(nn. 57 y 58) 6. Declaración Universal de Derechos Humanos 7. Mensaje
por la Jornada Mundial por la Paz (1 de enero,
1995) 8. Ángelus del 25 de junio, 1995 9. Ángelus del 21
de julio, 1995 (Vocación materna de la mujer) 10. Ángelus del
4 de agosto, 1995 (Importancia de la misión de la
mujer en la Educación) 11. Ángelus del 11 de agosto, 1995
(Las mujeres, protagonistas de la cultura) 12. Ángelus del 1 de
septiembre, 1995 (Contribución de las mujeres a la paz del
mundo) 13. Ángelus del 1 de diciembre, 1995 ( María y
el valor de la mujer) 14. Mensaje de S.S. Juan Pablo
II a Gertrudis Mongella, 26 de mayo, 1995 15. Carta de
S.S.Juan Pablo II a Gertrudis Mongella, Secretaria General de la
Conferencia de Pekín, 2 de junio, 1995. 16. Un gran servicio
a la mujer (Mary Ann Glendon, 8 de septiembre, 1995) 17.
Mensaje de Sor Teresa de Calcuta a la Conferencia
mundial sobre la mujer, en Pekín (septiembre, 1995) 18. Curso de
UN SI A LA MUJER. 19. Género, Dale O´Leary 20. La ideología
de Género, sus peligros y avances (Conferencia Episcopal Peruana) 21. Ángelus
del 8 de marzo, 1998 (El papel de la mujer
en la sociedad y el plan de Dios) 22. Discurso del
6 de diciembre, 1998 a las participantes del XXIV congreso
del Centro italiano femenino (La riqueza de la sensibilidad femenina)
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