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La fertilidad humana
La fertilidad humana depende de la pareja. Tanto el hombre como la mujer participan para que esta concepción se lleve a cabo.


Por: catholic.net | Fuente: catholic.net





La fertilidad humana depende de la pareja. Tanto el hombre como la mujer participan para que esta concepción se lleve a cabo. Para su explicación y estudio hablaremos de una anatomía y fisiología masculina y otra femenina, sin por ello olvidar la estrecha interrelación que debe darse.

Antes de hablar de cómo espaciar los hijos se deberán comprender los fundamentos científicos de la fertilidad humana.

Anatomía y fisiología masculina.

Las gónadas o glándulas sexuales masculinas son los testículos que se encuentran localizados en el escroto y cuya función es producir hormonas (testosterona) y células sexuales (espermatozoides).

Los órganos genitales internos son:

· Epidídimo: es un largo tubo que conecta el testículo con el conducto deferente; allí se almacenan los espermatozoides y continúan su maduración.

· Conducto deferente: es un tubo que conecta el epidídimo con la uretra.

· Uretra: es un estrecho canal que atraviesa el pene. Transporta la orina y el semen al exterior.

· Próstata: es una glándula cuya secreción contribuye a la formación del líquido seminal.

· Los órganos genitales externos son: el escroto, bolsa que envuelve y protege a los testículos, manteniéndolos a la temperatura adecuada, y el pene, órgano eréctil a través del cual se realiza la micción y las relaciones sexuales.

Durante la pubertad, el incremento en la producción de la testosterona, origina el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios: voz más grave, crecimiento de vello facial y corporal, crecimiento de genitales, distribución de masa muscular etc. Comienza el proceso de espermatogénesis. El semen está compuesto de líquido seminal, para transporte y nutrición de los espermatozoides, y de células sexuales. Se liberan aproximadamente 300 millones de espermatozoides en cada eyaculación. La sobrevida de los espermatozoides depositados en la vagina varía de minutos a cinco o seis días, dependiendo de la presencia de moco cervical estrogénico.

Anatomía y fisiología femenina.

Los ovarios son las glándulas sexuales femeninas, su función es producir estrógenos y progesterona (principales hormonas femeninas), y óvulos. Los ovarios de una bebita contienen unos 300,000 folículos inmaduros y sólo cerca de 400 óvulos serán liberados a lo largo de los años reproductores de una mujer.

Los genitales son:

Trompas de Falopio: son dos canales a través de los cuales viajan los espermatozoides y el óvulo; presentan contracciones y movimiento de cilios que facilitan el transporte de los gametos. La concepción tiene lugar en el tercio distal de la misma.

Útero: es un órgano muscular hueco que se encuentra en la cavidad abdominal. Tiene el tamaño y la forma de una pera, puede aumentar su tamaño varias veces durante la gestación. La parte baja que se proyecta en la vagina se conoce como cuello o cérvix; contiene glándulas que producen moco o flujo cervical que varía de aspecto y cantidad a lo largo de la fase fértil del ciclo menstrual.

Vagina: es un tubo muscular que se extiende desde el cervix hasta el exterior del cuerpo, es el órgano femenino para las relaciones sexuales, lugar donde son depositados los espermatozoides. Es el canal del parto.

Durante la pubertad, un incremento de los estrógenos origina la aparición de los caracteres sexuales secundarios: crecimiento de vello genital y axilar, desarrollo de los senos, distribución de grasa, etc. Se inicia la producción cíclica de hormonas que dan lugar al ciclo menstrual.

Ciclo menstrual.

Inicia con la menstruación: sangrado que se produce por el desprendimiento del endometrio. La hipófisis libera la hormona folículo estimulante (FSH) la cual actúa sobre el ovario estimulando la producción de estrógenos y la maduración de cinco o seis folículos de Graaf (hasta que se complete la meiosis). Los estrógenos actúan en el útero, provocando el crecimiento del endometrio (fase proliferativa), y la producción de una secreción o moco filante tipo estrogénico por las glándulas del cervix. Este moco tipo E tiene varias funciones respecto del espermatozoide: nutrición, capacitación, selección, formación de canales que lo guíen (microscopía electrónica). Aproximadamente a la mitad del ciclo, una vez que alguno de los folículos está ya maduro, la hipófisis produce la hormona luteinizante o liberadora (LH), la cual provoca la salida del óvulo ya maduro. Tanto la cicatriz que queda donde sucede la ovulación, así como el sitio donde otros folículos iniciaron el proceso de maduración, forman el cuerpo lúteo que produce progesterona. La progesterona actúa sobre el endometrio formando vasos sanguíneos y glándulas (fase secretora), y provocará que el moco producido por las glándulas cervicales cambie sus características macro y microscópicas, formando un tapón que impide el paso de los espermatozoides.

Para que la concepción se pueda dar se necesita que todo lo anterior funcione bien. Los espermatozoides depositados fuera de la fase fértil (moco tipo E) morirán, los que estén en presencia de moco tipo E podrán sobrevivir, debiendo afrontar otros obstáculos inmunológicos, anatómicos y físicos y así llegar al encuentro del óvulo en el tercio externo de la trompa en sus primeras 12 horas de haber sido ovulado para que sea fertilizable.

Al analizar los aspectos médicos de la fertilidad humana, comprendemos que depende de una pareja y la conjugación exacta de una serie de parámetros. Se estima que una pareja que está buscando el embarazo, tardará de seis a 12 meses en lograrlo.

 

 

 

 



 





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