Menu


Enfoque positivo de la sexualidad del adolescente
Con la preocupación y la prisa por resolver los problemas de embarazos entre adolescentes y el rápido aumento de las enfermedades venéreas, se está pasando por alto una alternativa


Por: Ursula H. Slaggert | Fuente: www.cenpafal.org



Argumentos en favor de la continencia prematrimonial

Susana estaba muy molesta. La cita con su médico (por un dolor de garganta) se había convertido en una conferencia sobre la necesidad de "protegerse". Ella le replicó que no necesitaba para nada de la anticoncepción porque no era sexualmente activa. Al final el médico le entregó dos fórmulas: una de antibiótico para su dolor de garganta y otra de píldoras para su "seguridad".

Desafortunadamente, no es éste un caso aislado. Con la preocupación y la prisa por resolver los problemas de embarazos entre adolescentes y el rápido aumento de las enfermedades venéreas, se está pasando por alto una alternativa. Y ésta alternativa es la del dominio de sí mismo en la forma de la continencia. No sólo se le pasa por alto, sino que se le desconoce deliberadamente y hasta llega a ridiculizársele. Simultáneamente, los medios de comunicación, el personal de salud, las agencias y hasta los mismos padres de familia promueven el control de natalidad.

Hoy, sin embargo, nos encontramos en el centro de un gran clamor que demanda una mejor ayuda, mejores modos para resolver estos problemas. La continencia no es nada nuevo. Lo que sí es nuevo es como una corriente submarina - que se está conviertiendo en marejada - en favor de la abstinencia. Lo que sí es nuevo es el creciente consenso para estimular la continencia sexual, consenso que se difunde de costa a costa y que llega a propagarse también en otros continentes.

Las afirmaciones de George F. Will (en Newsweek) expresan bien estas nuevas preocupaciones: "El problema del embarazo en adolescentes ha aumentado a medida que se han difundido la anticoncepción y la educación sexual. No estoy diciendo que la mayor disponibilidad de éstas sean la causa del incremento del embarazo en adolescentes, pero sí sería temerario decir que esta mayor disponibilidad es irrelevante". 1

Ann Melvin, del comité editorial del Dallas Morning News, afirma que la tasa de embarazo entre adolescentes se ha acelerado en lugar de disminuír, al ritmo de la aceleración de la educación sexual y la disponibilidad de la anticoncepción sin restricciones". Entre otros factores que contribuyen a este fenómeno la autora enfatiza las presiones de los medios de comunicación, el síndrome del "cerrojo" 2 y el cambiante rol de la mujer. "La fami­lia continúa siendo el influjo más estable en lo que se refiere a los valores", afirma.

De acuerdo con un artículo publicado en New York Times "En un programa lanzado hace año y medio, se introdujeron valores mora­les en quince diversas escuelas de Moscú y también en otras de diversos puntos del país". Este programa fue desarrollado por la psicóloga A.G. Khripkova, como respuesta a las preocupaciones relacionadas con la conducta sexual de los adolescentes en Rusia y los consecuentes dañinos resultados.

La continencia es buena, alcanzable y enfoca al tiempo tanto el embarazo como las enfermedades venéreas, y conlleva autoestima y libertad. Desafortunadamente la actitud de permisividad sexual ha sido y continúa siendo promovida en formas explícitas e implícitas. Y los adolescentes rápidamente captan los mensajes implícitos.

Presentar a los adolescentes la anticoncepción y la continencia como opciones implica que ambas son igualmente aceptables. Pero ellas no son iguales moral ni física, ni socialmente, ni tampoco desde el punto de vista educativo. Hay aspectos muy positivos de la continencia sexual en la adolescencia. Me referiré específicamente a los aspectos sociales y educativos. Es importante anotar que éstos se aplican tanto a los varones como a las mujeres.

Beneficios sociales de la continencia sexual.

1. Las amistades que no involucran actividad sexual permiten que las personas se conozcan mejor el uno al otro, en sus personalidades, intereses, ideas y planes.

2. Se examinan mejor, se guardan y fortalecen los valores.

3. En esta etapa de desarrollo en que están los adolescentes el hecho de poner cuidado en la toma de decisiones conduce a adquirir buenas capacidades para tomar decisiones en la edad adulta.

4. El mantener con esmero una opción correcta, aún en situaciones apremiantes, permite oportunidades para desarrollar fuerzas interiores.

5. Decir NO a la actividad sexual prematrimonial puede conducir a una mayor fidelidad dentro del matrimonio. Hay ocasiones en la vida matrimonial en las que se necesita energías para contenerse (v.g. enfermedades, ausencia de uno de los cónyuges, etc.). Estas energías ya habrán venido construyéndose sobre sólidos cimientos en aquellos que optan por reservar las relaciones sexuales para el matrimonio.

La continencia libera

La liberación tanto física como emocional es subproducto de la continencia en la adolescencia. La liberación más evidente es el sentirse libres del embarazo y de las enfermedades venéreas y de todo lo que esto conlleva. Repitamos otra vez que estas libertades y responsabilidades se aplican tanto a los varones como a las mujeres. Además, los jóvenes se sienten libres de presiones para tomar decisiones difíciles que son propias de los adultos y que se refieren al matrimonio, a los hijos, al empleo y a cambios en el plano educativo.

Liberarse de ser explotados. Las personas deberían sentirse libres de una preocupación como ésta: "Será que él (ella) realmente me quiere, ¿o es sólo mi cuerpo lo que busca?". Con las recientes tendencias femeninas a conseguir un mayor poderío también el joven puede convertirse en frecuente víctima de explotación como ya lo son las mujeres.

Liberarse de sentimientos de culpabilidad. Cuando la continencia es la norma de conducta los adolescentes experimentan esta libertad. En muchos casos la actividad sexual en el adolescente trae consigo una carga de culpabilidad. Y esta culpabilidad se acrecienta cuando esta conducta produce decepciones en los padres.

Liberarse de desilusiones. La actividad sexual puede conducir a desilusionarse de sí mismo por haber optado por esa conducta y también ocurre que esa desilusión se extienda hacia la otra persona. Las promesas hechas pero no cumplidas hacen aún más compleja esta desilusión.

Liberarse de la preocupación por la reputación. Para los adoles­centes es muy importante que tanto sus coetáneos, como también los profesores, los otros adultos y en especial los padres, los miren con respeto. El optar por una determinada conducta sexual ejerce notable influencia sobre la opinión que otros se forman de ellos y puede cambiar la reputación que el joven ha venido construyendo con su esfuerzo.

Liberarse de los riesgos de la anticoncepción.El empleo de medios anticonceptivos siempre puede conllevar efectos colaterales y complicaciones. Varios métodos anticonceptivos están especialmente desaconsejados en esta etapa del desarrollo físico. En el grupo de los adolescentes es donde la tasa de falla es más alta. Además, la píldora y el dispositivo intrauterino pueden clasificarse entre como abortivos.

Medidas positivas en los adultos. No basta con decir: "La abstinencia es buena para los adolescentes". Hay que hacer algo positivo. Y estas medidas positivas reposan tanto en los adolescentes como en los adultos. Los adultos deben establecer altas pautas tanto de palabra como de ejemplo. Además, los adultos deben apoyar efectivamente estas pautas altas que los adolescentes están tratando de ponerse ellos mismos.

Los adultos deben ayudar a los jóvenes para que puedan alcanzar ese ideal. La ayuda disponible para las personas sexualmente activas, pero dónde está la ayuda que requieren quienes tienen como ideal la continencia sexual? A medida que aparecen más programas de formación que incluyen los aspectos morales, patrocinados por las iglesias y las familias, estos programas deberían ser mejor conocidos.

Los adolescentes ansían más controles y pautas. Es responsabilidad de los adultos, en particular de los padres, construír sobre este deseo estableciendo pautas firmes pero al mismo tiempo razonables y mantener estos controles. La firmeza y la consistencia frecuentemente ofrecen a los adolescentes la "excusa" que necesitan para salirse de una situación difícil y comprometedora.

No se deben favorecer las oportunidades riesgosas. Cuando ambos padres trabajan fuera de casa, se presentan muchas ocasiones en las que, inevitablemente, los adolescentes permanecerán solos en el hogar. Sin embargo, debe evitarse períodos sean prolongados e innecesarios.

En lo que se refiere a remitir a los adolescentes a servicios de anticoncepción, es importante que el adulto se percate de que hacerlo suscita en los adolescentes preguntas como: "¿Es que no confías en mí? ¿No sabes que yo puedo decir NO?".

Referirlos a los servicios de anticoncepción confirma una decisión que tal vez no ha hecho todavía la persona. La actividad sexual hasta este punto tal vez no ha ocurrido todavía o se ha limitado a experimentar una vez. El hecho de remitirlos a la anticoncepción puede hacer que esta conducta experimental y/o la decisión ambigua se conviertan en una actividad sexual regular. La decisión firme de emplear los métodos anticonceptivos involucra un cambio de identidad. En lugar de ser una joven a quien se le ocurrió ensayar una vez la actividad sexual es ahora una mujer plenamente activa en lo sexual. Además, el hecho de enviarla a los servicios de anticoncepción puede implicar para ella que la actividad sexual es una opción correcta mientras pueda evitar el embarazo. Esta actitud puede desencadenar más conflictos entre su patrón de conducta anterior (valores culturales, familiares y religiosos) y este patrón diferente que ahora le propone un "profesional".

Medidas positivas por parte de los adolescentes

Los adolescentes no sólo es posible sino también necesario asumir medidas que les permitan mantener la continencia sexual. Y también se comienza proponiéndose pautas altas y convencidos de que estas pautas son posibles de alcanzar. Además, ellos tienen el derecho de esperar y recibir el apoyo de los adultos. Su sexualidad debe ser valorada como un gran regalo, tanto respecto de sí mismo como de su futuro compañero.

Las amistades deben escogerse con cuidado. También es importante saber que es correcto cambiar los grupos de amigos.

En lo que se refiere a las citas, las actividades deben ser planeadas. Deben tenerse en cuenta tiempos y lugares. El salir habitualmente con una sola persona no es recomendable. Igualmente es importante de tener en cuenta el trato frecuente con un determinado grupo, deben saber bien qué clase de grupo es ése con el cual pasan tanto tiempo.

Es indispensable la firmeza para permanecer en la decisión de continencia. Cuando se es coherente con eso demuestra uno que tiene confianza y que se siente orgulloso de la decisión tomada. Los demás llegarán a respetar tanto la decisión como la actitud de coherencia y, por consiguiente, serán menos propensos a querer influír para se cambie la decisión.

La presión de los coetáneos existe, es poderosa y se la debe tener en cuenta. Y precisamente esta influencia puede presionar tanto hacia la actividad sexual como también hacia la continencia.

Las convicciones religiosas pueden constituír un fuerte apoyo e influjo en favor de la continencia.

Cambio de mentalidad respecto de la actividad sexual

Al considerar la situación del joven que ya ha experimentado la actividad sexual, se destacan varios hechos importantes:

1. La experimentación no tiene que conducir necesariamente a la actividad sexual regular, y de hecho con frecuencia no ocurre así. Adviertan que el hecho de remitir a los servicios de anticoncepción puede empujar esta experimentación a una actividad sexual regular y posiblemente frecuente.

2. La actividad sexual puede constituírse en una decisión deliberada, particularmente por parte de la joven que desea un embarazo. Este deseo puede ser consciente o inconsciente. Entre las razones que puede haber para tener este deseo están: la soledad, el anhelo de casarse o por lo menos de conservar ese "amigo"; un acto de rebeldía, especialmente contra sus padres; o la sensación de tener algo propio. Estas situaciones son bien conocidas y generalmente requieren de una consejería amplia.

3. El cambio de mentalidad es posible y con frecuencia se logra. Y ocurre tan a menudo que con razón se le denomina "virginidad secundaria".

Algunos consejeros y agencias sociales están animando que se asuma esta "virginidad secundaria". Una de ellas es la Abortion Alternatives Information Pregnancy Aid (en Saginaw, Michigan), establecida desde 1973, para ayudar a las mujeres embarazadas y también a aquellas que sospechan que lo están. Durante este tiempo la prueba de embarazo mostró una tasa consistente de cerca del 50% de resultados negativos. Estadísticas similares fueron halladas por el Departamento local de Salud y los servicios de embarazo a través del país.

Como una lógica extensión del servicio, se inició la ayuda a las usuarias cuya prueba de embarazo resultó negativa. En este servicio ampliado se encontró que varias de ellas tenían ya un patrón establecido de actividad sexual. Sin embargo, para muchas de ellas, especialmente las adolescentes, se trataba sólo de la primera vez o de una experiencia sexual que apenas comenzaba.

En el diálogo abierto puede aflorar el deseo de la usuaria de parar la actividad sexual, siendo el catalizador de este cambio el "susto del embarazo". Es posible que se encuentre en una encrucijada con respecto a su conducta futura. Es esencial que edifique su confianza en su capacidad para lograr la continencia secual.

Aunque remitirla a los servicios de anticoncepción aparece como la solución más rápida y más fácil, sin embargo no lo es.

Hechos interesantes

Los siguientes son hechos que aprendimos en estos diálogos:

1. Con mucha frecuencia el sexo no era una experiencia agradable.

2. Se involucraron en el sexo con la expectativa de que fuera muy agradable.

3. Con frecuencia se encontraron usuarias que estaban abiertas al cambio, y también algunas que buscaban un camino distinto del patrón de comportamiento hacia el cual se habían deslizado.

4. Fue sorprendente que hasta ahora a niguna le habían dicho: "Es correcto decir NO", O "Sí, es posible cambiar".

Ciertamente que es el momento de mirar más profundamente a la ayuda de que disponen los jóvenes en el área de la sexualidad y promover, enseñar y apoyar la continencia.

Recuerden: la continencia de los adolescentes es posible. La mejor prueba de ello es el gran número de jóvenes que la practican en medio de una sociedad que no sólo no los apoya sino que los hostiliza y los ridiculiza. A esos muchos jóvenes los seguirán otros.

Ursula Slaggart, exalumna de la Universidad Marquette de Milwakee, Wisconsin. Graduada en Enfermería, trabajó en el Hospital San José de Milwakee. Con otras personas fundó la agencia Abor­tion Alternatives Information y fue su directora ejecutiva por varios años.

[1] La autora se refiere a ese tipo de mal llamada "educación" sexual, carente de principios y normas morales, que se reduce a informar sobre métodos para evitar el embarazo pero no busca un cambio del comportamiento sexual regresar

[2] Síndrome del "cerrojo" (Latch key syndrome). La autora se refiere aquí a la mentalidad del "sexo fácil y seguro". Los anticonceptivos ofrecerían la fácil seguridad de una llave que libera de la amenaza de un incómodo embarazo que se busca pero cuando ocurre ya no se acepta. regresar

 





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |