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Exposición con documentos originales del Concilio Vaticano II
La muestra se titula Sanctus Paulus extra moenia et Concilium Oecumenicum Vaticanum II


Por: Cope | Fuente: www.cope.es



El 11 de octubre de 2012 marca el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. La basílica de San Pablo Extramuros ha programado esta muestra partiendo del día de la celebración litúrgica de la Conversión de San Pablo, el 25 de enero.

Precisamente el 25 de enero de 1959 el papa Juan XXIII, tras la solemne celebración en la basílica, mientras visitaba el monasterio benedictino, quiso anunciar a los cardenales y a las personalidades presentes, y por tanto a todo el mundo, su voluntad de convocar un nuevo concilio en la Iglesia.

La basílica papal y la abadía se proponen celebrar, con diversas iniciativas, los dos momentos eclesiales: el anuncio y la apertura del Concilio Vaticano II.


El próximo 25 de enero, Benedicto XVI presidirá en la basílica papal las segundas vísperas de la festividad paulina, cerrando al mismo tiempo la XLV Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Desde el 26 de enero, el público podrá visitar la exposición en la Pinacoteca de la basílica. En la misma, se muestran objetos y documentos ligados a la figura de Juan XXIII y al Concilio Ecuménico Vaticano II.

El programa de iniciativas, impulsadas por el cardenal Francesco Monterisi, arcipreste de la basílica y por el padre Edmund Power OSB, abad de San Pablo, prevé además encuentros y congresos hasta el 24 de noviembre de 2013, con motivo de la cierre del Año de la Fe convocado por el papa para recordar precisamente el histórico concilio.

La muestra, titulada Sanctus Paulus extra moenia et Concilium Oecumenicum Vaticanum II, se extiende en un área de trescientos metros cuadrados.

La exposición contará con documentos como los textos autógrafos de los discursos de Juan XXIII para el anuncio del Concilio y para la apertura del mismo del 11 de octubre de 1962, en la basílica vaticana.

También se expondrá el pasaporte diplomático que permitió al entonces arzobispo Karol Wojtyła asistir al concilio, con la firma del sustituto de la Secretaría de Estado, cardenal Angelo dell’Acqua. Es un documento de mucho valor porque en aquellos años el gobierno polaco negó el pasaporte al cardenal primado Stefan Wyszyński.

A la exposición han contribuido todas las instituciones vaticanas. Serán expuestas también las primeras páginas y fotografías del periódico vaticano L’Osservatore Romano, junto a monedas, medallas y estampillas de aquel período, prestadas por la Biblioteca Apostólica Vaticana y la Oficina Filatélico y Numismática. También se expondrá el nuevo sello postal vaticano, emitido precisamente por los cincuenta años del Concilio.

Radio Vaticano ha prestado el soporte audio para realizar un vídeo de casi quince minutos. Al respecto, declara a la emisora el cardenal Monterisi: “Causa su efecto volver a escuchar la voz del papa Roncalli y volver a ver las imágenes de aquella época”.

(...) "La fe es un don que se nos ha dado para que lo compartamos. (...) Es el don más importante que nos ha sido entregado en nuestra vida, y no podemos guardarlo sólo para nosotros".


El anuncio se hace caridad

"Numerosos sacerdotes, religiosos y religiosas, de todo el mundo, muchos laicos e incluso familias enteras abandonan sus propios países, sus propias comunidades locales, y se dirigen a otras Iglesias para dar testimonio y anunciar el Nombre de Cristo (...). Se trata de una expresión de profunda comunión, compartición y caridad entre las Iglesias". (...)

"Junto a este alto signo de la fe que se transforma en caridad, recuerdo y agradezco el trabajo de las Obras Misioneras Pontificias, instrumento para la cooperación en la misión universal de la Iglesia en el mundo. A través de su acción, el anuncio del Evangelio se transforma también en intervenciones para ayudar al prójimo, justicia hacia los más pobres, posibilidad de instrucción en las aldeas más lejanas, asistencia médica en lugares remotos, emancipación de la miseria, rehabilitación de los marginados, ayuda al desarrollo de los pueblos, superación de las divisiones étnicas, respeto por la vida en todas sus fases".

"Invoco sobre la obra de evangelización ´ad gentes´, y especialmente sobre sus agentes, la efusión del Espíritu Santo, para que la gracia de Dios la haga avanzar decididamente en la historia del mundo".
 





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