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El Sepulcro de Santa Teresa
Monasterio de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen, en Alba de Tormes


Por: www.albadetormes.com | Fuente: www.albadetormes.com



Este templo y monasterio de Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes son fundación piadosa de los Contadores de los Duques de Alba, D. Francisco Velázquez y Dª Teresa de Layz, su mujer.

Con la asistencia y colaboración de S. Juan de la Cruz, Sta. Teresa de Jesús inauguró esta octava fundación de su Reforma entre las religiosas el 25 de Enero de 1571, con el título de "La Anunciación de Ntra. Señora del Carmen".


VISTA EXTERIOR

Son notables la portada del Monastero, con el magnífico escudo de los fundadores entre las imágenes aconchadas de San José y San Pablo, y, la Iglesia, en la que interesan, como elementos principales, la artística Anunciación de Ntra. Señora, en el centro, el Padre Eterno en el cuerpo superior semicircular, presidiendo y confirmando el anuncio del Angel a María, y, en el ático coronado por la Cruz, una cartela de piedra, grabada con el siguiente texto: "A gloria de Dios Nuestro Señor y de Nuestra Madre la Virgen María el señor Francisco Velázquez y la señora Teresa de La...yz su muger hicieron esta iglesia dotaron este convento diéronle lo que posee".

Las dos portadas son obra del escultor Juan de Montejo, destacado entallador salmantino de finales del siglo XVI.


INTERIOR DE LA IGLESIA
 

  • Visión del Pozo de San Andrés (Título escrito en el muro frontal, debajo del coro).- Cuando los Contadores de los Duques, que residían en Salamanca, vinieron a establecerse en Alba de Tormes, vio asombrada Teresa de Layz en su propia casa, un patio con un pozo exactamente iguales a los que ella había visto en un sueño que tuvo en Salamanca, donde además, junto al pozo, se le había aparecido San Andrés, santo de su devoción. Ante este suceso, de acuerdo con su marido, cedieron su casa de Alba para monasterio de las Descalzas, con otras fincas colindantes, pues ya tenían acordado con Santa Teresa donarle la fundación.

    Un patio con un pozo, recuerdan el episodio del sueño en el interior del convento.

    (El convento no se visita por ser clausura)



  • Celdas de la enfermedad y la muerte.- En una celda de la planta baja del monasterio, que se ve a través de una ventanita, quedó instalada Santa Teresa cuando llegó a este convento de Alba de Tormes, gravemente enferma, el 20 de Septiembre de 1582, hacia las seis de la tarde.

    El sábado, 29 del mismo mes, a petición propia, le trasladaron a otra celda de la planta alta que da a la iglesia, detrás de la reja que se ve debajo del coro, en el centro superior del muro frontal. Desde esa celda oyó misa el domingo 30, y, consciente ya de su gravedad, en esa misma celda de la enfermería alta, se confesó el martes, 2 de octubre, por la mañana.

    Esa misma mañana, por orden de los médicos la llevaron de nuevo a la celda de la planta baja. En ella, el día 3, a las cinco de la tarde, recibió el Viático, en una intensa vivencia espiritual; y la Extremaunción, por la noche. En esa misma celda expiró Santa Teresa de Jesús, a las nueve de la noche del día 4 de octubre de 1582, con un crucifijo en las manos.

    Estas dos celdas han sido posteriormente reconvertidas en oratorio la de la planta baja, y, en pequeño coro la de la enfermería alta.



  • Sepulcro primitivo.- Está a la izquierda de la nave, próximo al crucero. El primer sepulcro de Santa Teresa se encuentra en la capilla mayor primitiva, que ocupaba el espacio comprendido entre los dos arcos que preceden al crucero. La bóveda de traza ojival que corona esta capilla fue tallada por Pedro de Barajas, que trabajó también en el primer sepulcro de la Santa.

    Este sepulcro es muy venerado, pues en este recinto y su entorno estuvo depositado el cuerpo de Santa Teresa durante ciento setenta y ocho años (desde 1582 a 1760).

    A esta capilla mayor daban los coros alto y bajo del monasterio. En lo alto, a la derecha, una ventanita dorada, con un Cordero Pascual en la puerta, recuerda el único comulgatorio que Santa Teresa conoció y usó en Alba de Tormes.

    Las obras de adecentamiento del sepulcro, con las extrañas adherencias que hoy presenta son muy posteriores; Juan de Montejo aparece trabajando en su decoración en el año 1600.

    A instancias del Obispo de Avila, D. Alvaro de Mendoza, el capítulo de los Carmelitas Descalzos convocado en Pastrana en octubre de 1585, dio la orden de trasladar el cuerpo de Santa Teresa de Alba de Tormes a Avila, y encomendó el cumplimiento de esta orden al P. Gregorio Nacianceno, Vicario Provincial de Castilla, que debía cortar y dejar en Alba, como reliquia, el brazo izquierdo.



  • (Sábado 24 de noviembre de 1585): Se vacía el ataúd para trasladar el cuerpo a Avila: "Con el fin de dejar algún consuelo a la Comunidad de Alba, por el tesoro que se llevaban, el dicho Padre Gregorio, en cumplimiento de lo ordenado por el Capítulo, cortó a la Madre el brazo izquierdo y se lo dejó a las religiosas". (P. Silverio)

    El cuerpo fue venerado en Avila sólo durante nueve meses, pues habiendo recibido numerosas reclamaciones, el Papa Sixto V, por conducto de su Nuncio en España, César Speciano, dio orden, bajo pena de excomunión de que fuera inhumado de nuevo el cuerpo en su sepulcro primitivo de Alba de Tormes: "El 23 de agosto (de 1586), como a las ocho de la mañana, ya estaba el santo cuerpo en las monjas de Alba" (P. Silverio).



  • (1591): "D. Jerónimo Manrique.. obispo que fue de Salamanca... trajo médicos muy famosos... los cuales viendo el dicho santo cuerpo incorrupto... quisieron hacer esperiencia de si el dicho santo cuerpo estaba enbalsamado... y entonces es cuando al dicho santo cuerpo le sacaron el corazón..." (Catalina de San Angelo, priora).

    El corazón fue colocado en 1671 en el actual relicario, regalo del Excmo. Sr. D. Juanetín Duria, Duque de Tarsis. Ambas reliquias se veneran en el altar mayor. El corazón al lado derecho y el brazo, al lado izquierdo.

    De 1670 a 1680 se amplió la iglesia con el actual crucero y la capilla Mayor de su cabecera. Dirigió estas obras el P. Juan de San José, uno de los mejores tracistas que había entonces entre los Descalzos...

    Se llamó "Obra real" por lo generosamente que colaboraron en su realización el rey Felipe IV y su esposa, Dª María de Autriz, con otros devotos y admiradores de Santa Teresa.



  • Sepulcro actual.- En el centro del nuevo retablo, Carlos III colocó el 13 de octubre de 1760 la urna de mármol negro jaspeado (labrada en 1759 por Jacques Marquet) que contiene a su vez otra de plata con el cuerpo de la SAnta. Espléndidas donaciones, una y otra, de su hermano Fernando VI, fallecido el año anterior, y de su esposa, Dª Bárbara de Braganza.



  • Los lienzos y pinturas de muros y retablos del crucero y altar mayor, se deben al los pinceles de Francisco Rizi y Diego González de la Vega. De José Flipart, son los de San Francisco de Paula y San Fernando que decoran el lienzo de la derecha de la nave de la iglesia.





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