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Gobiernos ¿contra la vida?
Circula ya en la red un análisis elaborado por quienes están a favor de la vida, en el cual se enumeran los cambios registrados en las leyes y políticas públicas. El voto a favor de la vida no implica, necesariamente, ser un voto a favor del PAN


Por: José de Jesús Castellanos | Fuente: Yo Influyo



Circula ya en la red un análisis elaborado por quienes están a favor de la vida, en el cual se enumeran los cambios registrados en las leyes y políticas públicas sobre el tema en el lapso de los gobiernos panistas en México.

La insatisfacción por lo ocurrido en torno a la píldora del día siguiente, la "salud reproductiva" regulada por las Normas Oficiales Mexicanas, el contenido de los libros de texto que dan a niños y jóvenes lecciones sexuales, alentando su inicio en estas prácticas y promoviendo tanto la homosexualidad como el lesbianismo, así como la cartilla de salud donde se da toda una introducción a las prácticas sexuales, es evidente.

Quienes hacen ese análisis, afirman, hoy, que el voto a favor de la vida no implica, necesariamente, ser un voto a favor del Partido Acción Nacional (PAN). Y quienes esto afirman y quienes así piensan, son parte de lo que otrora fuera el "voto duro" de Acción Nacional. Tal parece que quienes así piensan se aprestan a votar en blanco, si no es que encuentran una nueva opción.

Si a esto se añade que a muchos no les gustan las alianzas —aunque han resultado ganadoras, pero está pendiente el resultado operativo de las mismas— y que desde el presidente Felipe Calderón se pone en duda la capacidad para encontrar en el seno del propio partido al mejor candidato, no faltan las voces que empiezan a dudar por la suerte del partido en 2011.

Reforma a la Constitución

Forma parte de este tema la aprobación, de una reforma a la Constitución que mientras parece promover los derechos humanos, deja una serie de dudas acerca de las consecuencias que tendría la nueva redacción. En temas tan delicados como las "preferencias sexuales".

Por una parte, se ha declarado que los derechos humanos son de las personas. Desde el punto de vista filosófico la afirmación es correcta. Desde el punto de vista jurídico, cabe recordar que la legislación tiene un concepto diferente de lo que es ser persona. Para muchos juristas es el ente que es capaz de adquirir derechos y contraer obligaciones. Esto se aplica a las personas físicas y a las personas morales. ¿Estas últimas son sujetos de los derechos humanos? ¡Por supuesto que no!

Pero una consecuencia inmediata de ello es el reconocimiento de la "personalidad jurídica". Desde el punto de vista de los derechos humanos, el ser humano es persona desde el momento en que es concebido.

Sin embargo, hemos visto con tristeza que esa personalidad jurídica se le ha negado al "nasciturus" al permitírsele que sea asesinado en el vientre materno mediante el aborto. Lo que fue una controversia a propósito de las reformas penales en el DF, ahora tiene abierta una puerta constitucional. Eso parece no haberles preocupado mucho a todos los panistas.

Un segundo elemento ha sido la aceptación del concepto "familias", de acuerdo con la exposición de motivos de los diputados.

Un tercer punto discutible es la forma en que se incorporan, sin más, los tratados internacionales como parte de las definiciones de derechos humanos, en momentos en que resultan evidentes las contradicciones existentes al respecto.

Por último, y no de menor grado, es la parte referente a lo que originalmente se había definido como "libertad religiosa" y que en el texto aprobado queda reducido a "libertad de creencias". La libertad religiosa es, por definición, una libertad de tipo social, con efectos externos que implican el derecho de manifestar las creencias religiosas en público o en privado, solo o acompañado.

En cambio, la libertad de creencias se refiere a un derecho íntimo, privado. Como si el creer o no creer pudiera ser concedido, regulado, limitado o negado. ¿Hay acaso forma de penetrar en la conciencia de las personas para regular el derecho a creer en Dios o no hacerlo? No, no la hay, aunque muchos han intentado en el pasado y en el presente, en México y en muchos lugares del mundo, impedirlo.

El nuevo texto aprobado por el Congreso y que tiene pendiente su ratificación en las legislaturas de los estados, lejos de ser el deseado avance que protegiera en plenitud los derechos humanos, todos, no sólo los "reconocidos" en la Constitución. Hacemos como que avanzamos, pero no.

 





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