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Aspectos preocupantes sobre salud reproductiva en el Field Manual
El Field Manual no es el instrumento más adecuado para una educación a una responsabilidad sexual madura


Por: Pontificios Consejos para la Pastoral de la Salud, para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes y de la Familia | Fuente: La salud reproductiva de los refugiados



Antes de analizar específicamente los puntos más preocupantes del Field Manual, es necesario recordar que se trata de una diferencia de fondo entre la concepción utilitarista de la sexualidad humana, unida al concepto de la salud reproductiva, y la perspectiva que ofrece la Iglesia en su respeto por la dignidad del hombre y de su sexualidad.56 La antropología sexual, que se basa en la revelación divina, afirma que « el hombre y la mujer son creados, es decir, son queridos por Dios: por una parte, en una perfecta igualdad en tanto que personas humanas, y por otra, en su ser respectivo de hombre y de mujer ».57 Dios « los ha creado para una comunión de personas, en la que cada uno puede ser « ayuda » para el otro porque son a la vez iguales en cuanto personas (« hueso de mis huesos... ») y complementarios en cuanto masculino y femenino ».58 Su vida conyugal está destinada a ser fecunda y a realizarse en la obra común de la custodia de la creación,59 de conformidad con la justa generosidad de una paternidad-maternidad responsable, según los criterios objetivos de la moralidad.60 Por tanto, es necesario respetar el doble significado de la recíproca donación del hombre y de la mujer, abierta a la vida, en el matrimonio, que es contradicha por la anticoncepción promovida por la llamada « salud reproductiva ».

Los conocimientos científicos actuales permiten afirmar que la vida humana comienza en el momento de la fecundación. La razón está llamada, pues, a acoger bajo el aspecto filosófico y ético, el preeminente valor humano de la vida individual a partir de ese momento, y es una exigencia de la ley natural defenderla y tutelarla. Por esto la Iglesia, teniendo como fundamento la razón, además de la Revelación, confirma la obligación de respetar y tutelar el derecho a la vida de cada embrión humano y rechaza como inmoral toda acción que provoque el aborto o la manipulación.61

El Field Manual (en particular en el cap. IV) propone sin reservas, después de relaciones sexuales forzadas, el empleo de la llamada « anticoncepción de emergencia » –precedentemente llamada también « píldora del día después »– y la presenta como « anticonceptiva ». Pero la realidad es que no es sólo anticonceptiva, porque en caso de fecundación en acto se produciría un aborto químico procurado en los primeros días de embarazo. La OMS relativiza el estatuto biológico del embrión en los primeros días, llamándolo « pre-embrión », esto es, un cúmulo de células. Aquí tenemos un sofisma porque dicha denominación no corresponde a una base biológica precisa. La moral natural no puede aceptar el empleo de esta « anticoncepción de emergencia ».62

Asimismo, son inaceptables los medios de control de la natalidad promovidos por el Field Manual,63 por razones también de su conocido efecto abortivo (cap. VI); se trata de la píldora anticonceptiva con progestágenos (« mini-píldora »), de los contraceptivos inyectables (Depoprovera) o de implantaciones subcutáneas (Norplant) y de la espiral (DIU).
Hay que notar que el Field Manual presenta la esterilización como simple « contracepción ». En cambio, se trata de una supresión radical de la función procreadora que a menudo es procurada en los países pobres, sin que la víctima de este procedimiento haya sido informada correctamente.

Tampoco se puede aceptar la separación entre sexualidad y procreación, promovida por el Field manual, a través de la promoción de una « actitud no-prejudicial » (non-judgemental) hacia las relaciones extra-matrimoniales y homosexuales. Por esta razón, los Pastores deben estar muy atentos frente a los programas de información relacionados con la salud reproductiva propuestos por el Field Manual para los adolescentes refugiados (cap. VIII). En vez de ser educados hacia el verdadero amor, en la perspectiva del matrimonio y de una futura familia, estos jóvenes son introducidos en el mundo del placer sexual individualista e irresponsable, que aumenta el riesgo de la propagación de la epidemia del VIHSIDA. En vez de promover la educación de los jóvenes a una procreación responsable, verdadera prevención de esta epidemia, para el Field Manual es suficiente ofrecer el preservativo, como ha ocurrido en el pasado, en las escuelas o en los lugares de guerra con la difusión de propaganda y de material contraceptivo. El Field Manual prevé la omnipresencia de este preservativo en cantidad masiva, a pesar de que está suficientemente demostrado que el porcentaje de fallo o fracaso de esta « protección » no es indiferente. El Field Manual no es el instrumento más adecuado para una educación a una responsabilidad sexual madura.

Los métodos naturales son moralmente lícitos, cuando existen motivos justos, y por tanto son adecuados para la procreación responsable incluso en los campos de refugiados porque no cuestan nada, respetan el cuerpo y la relación de la pareja y favorecen el diálogo y la actitud responsable de los cónyuges.64
Existe un último punto, bastante preocupante, presentado por el Field Manual: la presencia en los ambientes para refugiados, bajo forma de tratamiento médico del post-aborto, de material que permite proceder a los abortos (aspiración a través MVAs o « manual vacuum aspirators »). Se trata de un material que será puesto en manos de agentes de la salud más o menos cualificados, cuando en verdad debería ser empleado sólo por los médicos. En estas condiciones será muy difícil controlar el empleo apropiado de este material y verificar si efectivamente se respetará la declaración incluída en la petición hecha por la Santa Sede, en el capítulo VI del Field Manual (“in no cases should abortion be promoted as a method of family planning”).

Si deseas consultar el documento completo:

La salud reproductiva de los refugiados

Aproximación pastoral hacia los refugiados

(56) Cf. Pontificio Consejo para la Familia, Sessualità umana: verità e significato. Orientamenti educativi in famiglia. 8 dicembre 1995; nn. 8-15.
(57) Catecismo de la Iglesia Católica, 369; ver Gn 1, 27.
(58) Ibid. 372.
(59) Cf. Ibid. 1604.
(60) Cf. Ibid. 2368.
(61) Cf. Juan Pablo II, Enc. Evangelium Vitae, 25 marzo 1995, n. 60: Enchiridion Vaticanum 14 (1994-1995), pp. 1339-1341.
(62) Pontificia Academia para la Vida, Sulla messa in vendita in Italia della cosiddetta « pillola del giorno dopo », en L´Osservatore Romano, 1o novembre 2000, p. 4.
(63) Cf. Pablo VI, Enc. Humanae vitae, 25 julio 1968, n. 14: Enchiridion Vaticanum 3 (1968-1970), p. 295.
 





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