Menu


Cinco peligros contra el amor de Dios
Dios y Personajes Biblia

Estos peligros que nos apartan de Dios, enferman y paralizan el buen funcionamiento de nuestro corazón.


Por: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net



San Francisco de Sales sabía que nuestro corazón, cuando funciona bien, late, vive, suspira, trabaja, para Dios. Pero también sabía que existen cinco peligros que nos apartan de Dios, que enferman y paralizan el buen funcionamiento de nuestro corazón.

¿Cuáles son esos peligros? He aquí la lista, según el santo obispo de Ginebra:

1. El pecado, que nos aleja de Dios;
2. El afecto a las riquezas;
3. Los placeres sensuales;
4. El orgullo y la vanidad;
5. El amor propio, con la multitud de las pasiones desordenadas que engendra, las cuales son en nosotros una pesada carga que nos aplasta” (San Francisco de Sales, “Tratado del amor de Dios”).

Si esos son los peligros, entonces ¿cómo reiniciar la marcha hacia Dios, hacia el amor de nuestra alma, hacia Aquel por quien empezamos a existir, hacia Aquel que nos busca y nos ama con cuerdas humanas y con lazos de amor (Oseas 11, 4)?

El camino es sencillo y arduo: hay que remover con decisión, desde la ayuda de Dios y desde una sana vigilancia, esos enemigos.

En primer lugar, hay que luchar contra el pecado en todas sus formas. Es el peor enemigo, el que nos aparta de Dios y del hermano, el que destruye el amor, el que apaga la gracia.

En segundo lugar, hay que romper con cualquier apego a las riquezas para empezar a vivir en una confianza plena, filial, en la providencia de nuestro Padre Dios (Mateo 6,19-34).

En tercer lugar, hay que renunciar a los placeres sensuales que nos atan al mundo, para revestirnos de Cristo y de su Evangelio (Romanos 13,13-14).

En cuarto lugar, hay que dejar de lado orgullos y vanidades que nos hacen buscar los primeros puestos y la autocomplacencia, para vivir con la sencillez del niño que confía plenamente en su Padre (Mateo 18,1-4; Lucas 14,7-11).

Por último, hay que acabar con el amor propio, con ese afán continuo de buscar lo que nos satisface y nos gusta, para aprender la ley de la fecundidad: el que renuncia a su propia vida la encuentra (Mateo 16,24-26), porque “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto” (Juan 12,24).

Sí, es un camino arduo, pero la meta es maravillosa: el encuentro con Dios como Padre misericordioso, la fecundidad gozosa, la vida plena, el amor hacia los hermanos. Así podremos empezar a vivir aquí en la tierra un poco como se vive, en plenitud, en el cielo.

Recomendamos:

Diez formas para profundizar nuestra relación con Dios: La oración es mucho más que solo esa parte del día en la que le recordamos a Dios lo que necesitamos y lo que debe hacer por nosotros.



¿Por qué los Cristianos Católicos rezamos el Rosario? ¿Cuál es su historia?: El rosario tiene raíces muy profundas en el alma del pueblo cristiano. Conoce aquí su historia.

10 medios para mejorar la comunicación con Dios: A partir de las dificultades que tiene el laico en su vida de oración, qué medios le convendría tener para mejorar su comunicación con Dios.

Preguntas o comentarios al autor   P. Fernando Pascual LC

Suscríbase aquí   para recibir el Evangelio meditado y otros servicios en su e-mail

Consulta la Biblia en Catholic.net

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





Compartir en Google+




Consultorios
Hospitalidad católica
Servicio fraterno de acompañamiento espiritual
P. Miguel Ángel Fuentes IVE
Orientación espiritual a matrimonios
P.Pedro Mereu SDB
Acompañamiento, escucha y dirección espiritual
Enrique Santiago Ellena
Especialidad en temas de familia, especialmente en la relación de las personas
P. Carlos Skertchly L.C.
Formaciòn y Espiritualidad del Sacerdote
Susana Barroilhet
Consejería en temas de la Familia y de la Vida
Rosa Gemma Ortiz S�¡nchez
Ayuda en momentos de crisis
[+] Ver más consultores
Reportar anuncio inapropiado |