Menu


Al defender al embrión la Iglesia está actuando con la mayor objetividad científica posible
La Iglesia, cuando defiende la ética en las investigaciones biomédicas está defendiendo al embrión con la mayor objetividad científica posible


Por: Anónimo | Fuente: Anónimo



Se celebró en El Rincón, Tordesillas, la XIV Jornada del Aula sacerdotal Esgueva, de Valladolid, dedicada en esta edición a abordar el reto que supone para la Iglesia Católica la exposición de sus posturas éticas ante las nuevas posibilidades biotecnológicas

01 de diciembre de 2006

Participaron en la Jornada cerca de un centenar de asistentes e intervinieron como ponentes Iñigo Ortega, licenciado en Biología y Dr. en Teología, profesor de Teología Moral de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma); José María Eiros, profesor titular de Microbiología de la Universidad de Valladolid; y Laureano Trillo, Doctor en Medicina y Especialista en Bioética por la Universidad de Valladolid

Para Iñigo Ortega, la Iglesia ha hecho un esfuerzo muy grande para proclamar la defensa y dignidad de la vida humana, desde su concepción hasta la muerte, y en la última época han visto la luz documentos muy importantes. Sin embargo el mensaje no ha llegado a percibirse en su integridad, o frecuentemente se ha malentendido como una oposición al progreso científico y al bien común basada en prejuicios morales. Para Ortega, "el tópico de una Iglesia opuesta a la ciencia, además de falso, es injusto".

"Las células madre adultas dan esperanzas reales y no plantean ningún problema ético, mientras las investigaciones con embrionarias desafían la protección del embrión"
La intervención del Dr. Trillo se dirigió a explicar el actual estado de las investigaciones en células madre, tanto adultas como embrionarias, comparando sus posibilidades reales y teóricas. Trillo destacó que en la actualidad ya se están realizando en todo el mundo 544 ensayos clínicos con células madres adultas de posible aplicación en 72 enfermedades, mientras que no se ha conseguido todavía ninguna aplicación clínica directa con células embrionarias.

Entre otros centros internacionales destacó los casos de regeneración cardíaca con células madre adultas que se han llevado a cabo en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid. "Las células madre adultas dan esperanzas reales y no plantean ningún problema ético, mientras las investigaciones con embrionarias desafían la protección del embrión, convertido en objeto de consumo, e instrumentaliza la vida humana", concluyó Trillo. El conferenciante denunció las tergiversaciones que esconden intereses económicos e ideológicos y que están falseando la realidad científica al insistir en que el progreso es investigar con embriones: "La Iglesia, cuando defiende la ética en las investigaciones biomédicas está defendiendo al embrión con la mayor objetividad científica posible".

El Dr. Eiros Bouza expuso la historia y el momento actual de los tratamientos contra el SIDA y los notables avances en fármacos. Sin embargo insistió en que sólo el 12 % de la población mundial tiene acceso a los medicamentos y que por ello la educación sanitaria sigue siendo primordial. En este punto, discrepó de algunas de las políticas de comunicación llevadas a cabo en estas materias y denunció que España no tiene un sistema valiente que evalúe la eficacia de sus políticas de prevención.

La cara más optimista de la lucha contra el Sida la ofrece Uganda, país que elaboró una política global basada en conseguir cambios responsables en el comportamiento, y no se limitó a un falso sexo seguro, "porque la pregunta más dramática no es si el preservativo sirve o no, si no si alguien lo usaría aún sabiendo que la otra persona tiene Sida". Eiros criticó la ambivalencia de algunos discursos con intereses ocultos, que por otra parte no combaten el problema con eficacia. Además de la educación, el Sida plantea cada vez más problemas de ética al abordar la confidencialidad y los conflictos de intereses.





Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |