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Cine

Lo más cercano del cielo
Esta realizadora llevaba ya tiempo que quería rodar una película con la estrella del cinema francés. Catherine, que tan bien se mantiene a pesar de su edad, aceptó la invitación con la condición de que el papel se ajustara a su forma de interpretar...


Por: Felipe Santos | Fuente: www.buzoncatolico.com





Tonie Marshall. Guión: Tonie Marshall y Anne- Louise Trividic. Fotografía: Agnès Godard. Música: François Dompierre. Intérpretes: Catherine Deneuve, William Hurt, Bernard Lecoq, Hélène Fillières, Patrice Chéreau, Gilbert Melki, Emmanuelle Devos, Nathalie Richard.


Esta realizadora llevaba ya tiempo que quería rodar una película con la estrella del cinema francés. Catherine, que tan bien se mantiene a pesar de su edad, aceptó la invitación con la condición de que el papel se ajustara a su forma de interpretar y a su misma belleza física, visible todavía.

El guión la presenta como una mujer que alberga en su corazón misterio, secretos, amante de la soledad y con deseos de que salga el libro que ha escrito sobre la pintura abstracta de François Arnal.

Al mismo tiempo, su vida rejuvenece en su mundo interior al recordar el sueño feliz de su juventud.

Con decisión y con premura, se marcha a Nueva York en búsqueda de su pasado y de una felicidad soñada. Sin embargo, en este viaje al tiempo transcurrido, no solamente va a encontrar lo que pensaba, sino que- sin esperarlo- se va encontrar con W. Hurt que le va a devolver las ganas de vivir el futuro.

Un cuento de hadas

Aunque la película tiene muchas alusiones a la misma historia del cine y a films memorables de buenos actores y actrices, la directora ha derivado su obra por la vía de un bello cuento a lo moderno.

Tiene sus fallos y sus aciertos, aunque son los segundos los que priman en el film. Con suma habilidad y delicadeza, Tonie ha abordado el tema del amor con una puesta en escena, digna de admiración y de pulcritud ante tanta bazofia como se ve en el cine de baja calidad.

El relato avanza paulatinamente entre las dudas de la mujer, lo que oculta y el malestar que siente en mirar de frente a los demás.

En estas coordenadas, Catherine Deneuve se encuentra a gusto y flotando en un ambiente de felicidad porque puede expresar lo que experimenta una mujer y su amigo quien, a pesar de su papel breve, demuestra sus dotes de actor de calidad.

El guión quizá se haya excedido un poco en tratar con tanta finura el tema que, aun siendo hermoso, termina por convertirse en algo opaco y que se vea a la protagonista como alguien lejano e inaccesible. Pero los cuentos son así.

Los personajes secundarios- muy bien tratados, por cierto-, muestran con eficacia lo que interpretan y viven junto a la fragilidad de la protagonista que se encuentra en la encrucijada de su vida personal.

Conviene tener presente que el rodaje de este film en Nueva York se llevó a cabo durante la destrucción de las Torres Gemelas. Esto se palpa en la atmósfera sombría que planea sobre los personajes en la segunda parte del film.

Este tipo de cine, sencillo, diáfano y con el tema de la persona y del amor al fondo, constituye una delicia para todos. Los seguidores de la actriz francesa van a encontrarla tan bella como siempre y tan buena actriz como siempre.



 





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