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Cine

La sonrisa de Mona Lisa
Mientras se está viendo este film, viene en seguida a la memoria “El club de los poetas muertos” de Peter Weir. Las dos tratan el sistema educativo.


Por: Felipe Santos | Fuente: www.buzoncatolico.com




Dirección: Mike Newell. Guión:Mark Rosenthal, Konner. Fotografía: Anastas N. Micho. Música: Rachel Portaman. Intérpretes: Julia Roberts, Julia Stiles, Kirsten Dunst, Maggie Gyllenhaal, Dominic West, Juliet Stevenson, John Slattery, Topher Gracee, Ginnifer Goodwin y Gary Harden.


Mientras se está viendo este film, viene en seguida a la memoria “El club de los poetas muertos” de Peter Weir. Las dos tratan el sistema educativo.
Pero la nota distintiva mayor que se aprecia en esta obra, es, sin lugar a dudas la presencia de Julia Roberts alejada durante algún tiempo de papeles estelares. Se trata de una joven que ha terminado su carrera universitaria en una universidad americana muy prestigiosa por su progresismo educativo, Berkeley

Su destino será dar clase de arte en un centro femenino al que van sólo chicas y cuyo régimen disciplinario se parece más a un cuartel que a una escuela de formación en valores y en cultura.

El guión nos la presenta con su propia personalidad. Rompe moldes en la forma de enseñar el arte. Su forma de ser librepensadora choca en seguida con la conservadora escuela de Wellesley College. Pronto les transmite a sus alumnas su inquietud intelectual y su enfoque de la materia y de la vida. Esta reaccionan favorablemente.

La narración- siguiendo el buen guión- se desliza por los temas que afectan a todos los seres humanos, hombres y mujeres. Intenta hacer una reflexión- y la consigue- sobre la importancia de que cada cual se forme y opte en la vida por el trabajo en el cual se sienta feliz.

Tarea nada fácil en los años 50 y 60 en los que empezaba ya el movimiento de la liberación de la mujer. La sociedad masculina, en general, tenía reacciones contrarias a su inserción en la vida política, social y cultural de América y- por extensión- a otros lugares dela tierra.

Si ha vuelto al cine, ha sido porque el guión le encantó y, de hecho, ella misma ha puesto el dinero para hacer el film. Había pasado una etapa de su vida en la que trabajaba con guiones que no le gustaban. Además de esta razón se sabe también que a sus 36 años quiere dedicarse más a su familia que a lo profesional.

Los cinéfilos nos encontramos contentos porque, una vez más, ha mostrado ante las cámaras todo el poderío interpretativo que lleva en sus venas.

El guión, aunque esté centrado en ella, no descuida para nada el estudio de los demás personajes. La ambientación de la escuela, las actitudes de sus alumnas, la iluminación, la banda sonora y la atmósfera consiguen que el espectador goce de un film interesante y bueno en temática y en calidad.







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