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Cine

En América
Sheridam se ha caracterizado siempre por ser un director de cine que transmite temas que afectan a la familia, a los seres humanos que viven en familia, el mejor lugar para estudiar a cada uno de sus personajes, sobre todo al de las dos hijas...


Por: Felipe Santos |




Direcció: Jim Sheridam. Guión: El mismo. Fotografía: Declan Quinn. Intérpretes: Djimon Hounsou, Randall Carlton, Samantha Morton, Paddy Considine


Sheridam se ha caracterizado siempre por ser un director de cine que transmite temas que afectan a la familia, a los seres humanos que viven en familia, el mejor lugar para estudiar a cada uno de sus personajes, sobre todo al de las dos hijas que, jovencitas, tiene que adaptarse a la vida en Nueva York, muy lejanas de su ancestral y costumbrista Irlanda.

Una vez más, sin lugar a dudas, este realizador toca la vida, el canto a la dicha de vivir, aún en circunstancias adversas para él, lleno de pena por la pérdida de sus seres queridos.

Su guión y su relato no se detiene en el fácil modo de llorar lacrimógeno, sino que, luchando a brazo partido, hace frente a cualquier situación con gozo, humor y la felicidad que otorga la vida a aquellos que no se hunden ante los obstáculos que presenta la existencia , por más duros e infranqueables que parezcan a primera vista.

Lo que queda en la retina de los ojos del espectador, al final del film, es que ha asistido a una obra maravillosa. Una obra que cuenta una historia bien contada, en la que Sheridam ha volcado su pensamiento y su alma entera como ya lo hiciera antes en “Mi pie izquierdo o En el nombre del padre”.

El es consciente de que el cine es el arte de transmitir emociones al espectador. Y éste cuando ve que la obra tiene el sello de su personalidad, se siente a gusto ante cada plano y escena.

En realidad, se puede decir que la película es una autobiografía de su persona tanto por lo que reflejan admirablemente sus imágenes como por el lugar en el que se filman y tienen lugar, Nueva York.
Ha cuidado con esmero el guión que, de manera fascinante, estudia el papel de las dos hijas mayores, magníficas actrices y, juntamente con ellas, no deja el cabo suelto- tan querido para él- de la paternidad y su concepto en las líneas paradigmáticas de su cultura.


La historia, para que resulte atractiva, combina muy bien la tragedia, el humor, las ausencias físicas, el elegante papel de Mateo pintor, la recreación narrativa a base de primeros planos para, desde ellos, profundizar en el estudio del alma humana.

Las dos hijas mayores interpretan como ángeles sus respectivos papeles.

Y con su guión, diálogos y puesta en escena, nos da una visión excelente del mundo en el que prevalecen la claridad, la transparencia y quedan aparte los prejuicios tontos y absurdos.

Una película para ver y, sin duda, la mejor de esta semana de estrenos.











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