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¿Donde nos quedamos con la Cumbre del Milenio?
Existen notables discrepancias sobre los derechos humanos y los deberes de los Estados al respecto, hay que asegurar que se defiendan los derechos que efectivamente son fundamentales y universales de acuerdo a la dignidad humana


Por: ORMAL | Fuente: ORMAL



El 13 de septiembre de 2005 se concluyeron las negociaciones sobre un documento que recogiera el renovado compromiso de los Estados miembros de las Naciones Unidas a cinco años de la Cumbre de 2005, así como un esbozo del futuro funcionamiento de la Organización a partir de éste año de su 60º aniversario de fundación. Este documento lo firmaron los jefes de Estado y de gobierno de 154 países participantes en la Cumbre del Milenio +5 del 14 al 16 de este mismo mes en Nueva York.

El documento final de la Cumbre expone posturas y propuestas de acción relacionados con cuatro temas: Desarrollo, Paz y seguridad colectiva, Derechos humanos y el Régimen de derecho y por último el Fortalecimiento de las Naciones Unidas.

Para la gente común las Naciones Unidas se presenta como una institución para la paz y el progreso de toda la humanidad. No debería ser un supergobierno, sino el resultado de la voluntad política de cada uno de los países miembros.

Cabe destacar aspectos positivos del documento. Algunas de sus propuestas van en apoyo al desarrollo integral de la humanidad, buscando el respeto de los principios fundamentales que deben regir la sociedad. Para ello, la consecución e incluso la superación de los «Millennium Development Goals» acordados en la Cumbre del 2000 sigue siendo un deber de justicia al servicio de la dignidad humana y, al mismo tiempo, una condición indispensable para la paz y para la seguridad colectiva, incluida la eliminación o reducción sustancial del peligro del terrorismo y de la criminalidad internacional.

Es conveniente tener cuidado al hablar de “salud reproductiva”, que ello no sea otro nombre del aborto. Los programas de salud deben respetar la dignidad humana y la integridad física, psicológica y moral de las mujeres. Así mismo, se debe asegurar el derecho a recibir una información completa y veraz sobre los tratamientos clínicos, ambulatorias y farmacéuticos disponibles y la decisión consciente de los pacientes, sin presiones, de aceptar o rechazar tales medidas. Insistimos en la necesidad de asegurar recursos a los cuidados obstétricos y neonatales.

Otro tema candente es la reestructuración de la ONU en donde los Estados deben ser valientes para debatir sobre los modos de aplicación y la consecuencias prácticas del principio de la «Responsabilidad de proteger», con el fin de poner remedio de manera oportuna, a través del Consejo de Seguridad y siguiendo las indicaciones del capítulo VII del Estatuto de la ONU, a aquellas situaciones en las cuales las autoridades nacionales no quieren o no pueden proteger a sus propias gentes, frente a las amenazas internas y externas. El Estatuto de las Naciones Unidas, en su proemio, dice precisamente que la Organización de las Naciones Unidas ha nacido «con el fin de salvar a las futuras generaciones del flagelo de la guerra».”

También merece atención el establecimiento de un Consejo de Derechos Humanos, que suplirá la desacreditada Comisión de Derechos Humanos. Tal Consejo, tendrá el mandato de “promover el respeto universal de la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales para todas las personas, sin distinciones de ningún tipo y de forma justa y equitativa” (#158 Doc. Final de la Cumbre del Milenio +5) En un mundo donde existen notables discrepancias sobre los derechos humanos y los deberes de los Estados al respecto, hay que asegurar que se defiendan los derechos que efectivamente son fundamentales y universales de acuerdo a la dignidad humana.

Concluido el evento de alto mandatarios, la Asamblea General de las Naciones Unidas, tanto por comisiones como en plenaria, seguirá trabajando hasta el 13 de diciembre del 2005 para perfilar más concretamente estos aspectos entre otros.





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