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Cap. 1. Antecedentes históricos y culturales de la ideología de género
Lo que llamó identidad de género de una persona dependía exclusivamente de la educación recibida y podía ser distinta al sexo biológico de esa persona


Por: Jorge Scala | Fuente: Libro la Ideología de Género, 3° Edición: Editorial Promesa, San José de Costa Rica, noviembre de 2.010



Capítulo 1.

Como sucede con todo cuerpo de ideas, el género no apareció en el horizonte cultural, por "generación espontánea". Varias corrientes de pensamiento confluyeron, aportándole diversos elementos. Describo ahora brevemente, los principales precedentes teóricos.

a. Ideólogos de la "revolución sexual": En la llamada “escuela de Frankfurt”, fue elaborada la llamada “teoría crítica de la sociedad” que, en el período entre las dos guerras mundiales, criticó tanto a la sociedad burguesa, cuanto al marxismo-leninismo dogmático. Su propuesta fue la de un comunismo abierto, más apto que el soviético para propagarse en Occidente –Europa y América-. La integraron pensadores de diversas disciplinas –filosofía, sociología, historia, economía, psicología, etc.-, cuyo punto en común fue, precisamente, el intento de difundir el marxismo en países refractarios a su versión leninista. Entre ellos, Wilhem Reich (9) y Herbert Marcuse (10) , pretendieron fusionar algunas ideas de Kart Marx -y más específicamente de Federico Engels(11) -, con las de Sigmund Freud. Remedan la "lucha de clases" por una supuesta "lucha de sexos", donde la mujer sería la clase oprimida, y el varón la opresora. La síntesis superadora se lograría con la "liberación sexual", es decir, ejercer la genitalidad sin ningún tipo de freno o límite.

b. Constructivistas sociales: De Jacques Derrida(12) toman la deconstrucción de la realidad, que tanto él, como más intensamente aún, Michel Foucault aplican a la sexualidad. Para ambos, no existen los objetos (la realidad) ni los sujetos (el hombre que descubre la realidad), sino sólo el lenguaje que va produciendo los objetos, a medida que les asigna un nombre, los clasifica, caracteriza, etc. Dicho lenguaje es construido por la sociedad, que le va otorgando un valor semántico -obviamente cambiante, según las circunstancias de tiempo y lugar-; para lo cual se debe deconstruir el modelo cultural anterior. Foucault es “pansexualista”, de modo que el modelo que propone, implica que la sexualidad debería configurar todos los aspectos de la cultura (13) .

c. Existencialistas ateos: Simone de Beauvoir aporta una idea clave: no se nace mujer, sino que te haces mujer; no se nace varón, sino que te haces varón. El género sería entonces una construcción socio-cultural, llevado a cabo mediante la experiencia; y la experiencia femenina sería la de haber sido dominada, a lo largo de toda la historia. Por tanto, se deberían eliminar las jerarquías, en todos los órdenes de la vida privada y pública, imponiéndose relaciones igualitarias, entre los seres humanos diferentes.

d. Feminismo de género: En una suerte de sincretismo de todos estos antecedentes, a comienzos de los años 70 del siglo pasado, nace en EE.UU. una nueva corriente del feminismo, superador del primero -el de la igualdad con los varones-: el denominado "feminismo de género". Una frase de Firestone lo caracteriza muy bien: "Para organizar la eliminación de las clases sexuales es necesario que la clase oprimida se rebele y tome el control de la función reproductiva… por lo que el objetivo final del movimiento feminista debe ser diverso del que tuvo el primer movimiento feminista; es decir, no exclusivamente la eliminación de los privilegios masculinos, sino de la misma distinción entre sexos; así las diferencias genitales entre los seres humanos no tendrían nunca más ninguna importancia"(14) . El género es -precisamente-, el cuerpo conceptual que permitiría borrar la distinción entre los sexos. Esta idea se completa con la expresada por Betty Friedan, Nancy Chorodow, Christine Riddiough y Alison Jagger, las que sostuvieron que la raíz de la opresión a la mujer, está en su papel de madre y educadora de los hijos. Por ello, debe ser liberada de ambas tareas, a través de la promoción de la contracepción y el aborto, y de transferir al Estado la responsabilidad de la educación de los hijos.

Por otra parte, la idea de eliminar la distinción entre los sexos, fue acogida de muy buen grado, por los intelectuales y activistas homosexuales. A partir de los años 80, la alianza entre las feministas de género y el lobby homosexual, es cada vez más profunda. Estos pactos los obligan a replantear -por razones estratégicas-, su discurso radicalmente contrario al matrimonio y la familia. Ya no denostarán más ambas instituciones de modo frontal; sino que lo harán sibilinamente: el matrimonio y la familia tradicionales por un lado; y por el otro, las nuevas formas de unión entre los sexos -tan válidas como el matrimonio-, que darían origen a los nuevos tipos de familia -concubinato, matrimonios gay, parejas de swingers, “familia monoparental”, etc.-; obviamente tan válidos como la familia basada en el matrimonio, y para los cuales reivindican el mismo status legal.

e. Origen “científico” del término género: "En el desarrollo y aceptación del feminismo de género jugó un papel importante un médico, el doctor John Money de la John Hopkins University de Baltimore (USA). Fue él quien comenzó a usar la palabra ´género´ con un sentido distinto al exclusivamente gramatical. Sostenía que lo que llamó identidad de género de una persona dependía exclusivamente de la educación recibida y podía ser distinta al sexo biológico de esa persona. En una obra suya relató y presentó como prueba irrefutable de su teoría un caso del que había sido testigo. Se trataba de dos gemelos univitelinos de sexo masculino. Uno de ellos había sufrido una amputación del pene en una operación de circuncisión; los padres acudieron al Dr. Money que les aconsejó que lo castraran y lo educaran como una mujer. Según el citado médico, el experimento había dado como resultado que uno de los dos gemelos desarrolló una identidad masculina y el otro una identidad femenina. Parecía, pues, inconfutable que era la educación y no la naturaleza quien tiene la última palabra en la determinación de la identidad de género"(15) .

En primer lugar debo subrayar el fraude metodológico del trabajo. Las ciencias empíricas elaboran hipótesis, para explicar determinados fenómenos; cuando esa hipótesis es verificada experimentalmente, se convierte en una teoría. Toda teoría permanece válida, hasta que una nueva teoría la supera; bien por demostrar errores en la comprobación empírica -por aparatos de medición más perfectos-, o porque se verifica otra hipótesis, que implica una explicación más completa del mismo fenómeno. Ahora bien, para que una verificación sea considerada válida, debe repetirse sin fisuras en un número razonable de experimentos. Para sostener, con validez científica, que los aspectos biológicos son poco relevantes en la sexualidad humana, y que en ella lo decisivo es la educación; se necesita una verificación experimental, en un número significativo de personas. Uno en seis mil millones que sea diferente, no alcanza para demostrar que ese único es el individuo “normal”, y el resto de la humanidad es “anormal”; más bien sería la excepción que confirma la regla… Es decir que el experimento de Money -aún cuando hubiera sido verdadero-, carecía de idoneidad para comprobar empíricamente cualquier hipótesis. Ahora bien, el asunto es que esa única comprobación empírica, no fue tal, sino un fraude cruel. En efecto(16) :

Los gemelos son Bruce y Brian Reimer, y la desgraciada circuncisión de Bruce ocurrió en 1.965. Sus padres, Janet y Ron Reimer, vieron al Dr. Money en un programa de televisión, donde: "Aseguraba que es posible que los bebés tuvieran un sexo neutral al nacer, un sexo indefinido, que se puede cambiar en el desarrollo de su vida", explicó más tarde Janet Reimer a John Colapinto, autor de un libro sobre este experimento titulado ´Tal como la naturaleza lo hizo´". Los padres se comunicaron con Money, quien aceptó el desafío de intervenir quirúrgicamente, y educar a Bruce como mujer, utilizando a Brian -con igual herencia genética-, como un control teóricamente perfecto del experimento. El 3 de julio de 1.967, Bruce fue mutilado y se le simularon genitales femeninos externos. A partir de esa fecha, Bruce fue llamado Brenda. "Money envió a la familia de vuelta a casa con instrucciones muy estrictas. ´Nos dijo que no habláramos del tema, que no le contáramos la verdad y, sobre todo, que jamás debería saber que no era una niña´".

"Las cosas fueron mal desde el principio. Janet Reimer recuerda lo que ocurrió cuando le puso a Brenda su primer vestido, justo antes de que cumpliese los dos años. ´Intentó arrancárselo, romperlo. Recuerdo que pensé: ¡Dios mío, sabe que es un chico y no quiere que le vista como a una chica!´. A Brenda la atacaban constantemente en el colegio. Cuando orinaba de pie en el baño, la amenazaban con una navaja". El chico recordó este drama del siguiente modo: "Fue una especie de lavado de cerebro… Daría cualquier cosa porque un hipnotizador lograra borrar todos los recuerdos de mi pasado. Es una tortura que no soporto. Lo que me hicieron en el cuerpo no es tan grave como lo que aquello provocó en mi mente"…

Llegada la adolescencia de Brenda, Money que ya había usufructuado su experimento, se alejó de la familia Reimer(17) . En 1.980, su padre le contó toda la verdad; a las pocas semanas de ello, Brenda optó por un largo proceso quirúrgico -faloplastía-, que luego de cinco años le devolvió la perdida apariencia masculina, y adoptó el nombre de pila de David. A los 23 años conoció a Jane, una madre soltera con tres hijos, con la que se casó más adelante. En el año 2.000, su historia se hizo pública a través del libro ya citado del Dr. John Colapinto. Poco después de su publicación, David y Jane se divorciaron. El año 2.002, su hermano gemelo Brian Reimer se suicidó. David se sintió responsable de su muerte, por lo que visitaba su tumba a diario. Dos años después, el propio David -o Bruce- Reimer también se suicidó, concluyendo así definitivamente el trágico experimento del Dr. Money. El género nunca tuvo ninguna comprobación empírica.

f. Las diversas variantes del género: Al abrevar en fuentes tan diferentes, la ideología de género tiene vertientes diversas. En algunos casos se trata de matices teóricos en la percepción de algunos temas no fundamentales. En otros, la diferencia es tan sustancial como la del objetivo final; por ejemplo, las corrientes que buscan la paridad con el varón en el ejercicio del poder real, y las que se proponen hacerlos desaparecer de la vida pública (18) . O también, las que se producen entre las feministas dedicadas exclusivamente a los “estudios de género”, que no traspasan la vida académica; y las que trabajan sobre el terreno, acompañando a las mujeres víctimas de la violencia “machista”, etc.

f.1. En otras ocasiones las divergencias obedecen a cuestiones puramente pragmáticas: luchas de poder al interior de los grupos feministas. Están las que han “pactado con el patriarcado”, y ostentan altos cargos burocráticos en la ONU, la Unión Europea, los Parlamentos, Ministerios de la Igualdad, de la Mujer o de la Familia, etc.; y aquellas otras refractarias a cualquier colaboración –aunque sea indirecta-, con los varones. Las primeras aducen que, gracias a ellas, las mujeres en general y el feminismo en particular, han avanzado mucho; también reconocen que no han logrado todas las reivindicaciones que desean, pero se encaminan hacia ellas. Las feministas “duras” les responden así: “…en el momento en el cual nosotras hablamos de tecnocracia de género es a partir de haber puesto su saber al servicio de la institucionalidad patriarcal internacional y nacional, sea a nivel gubernamental, estatal como también en algunos casos empresarial y transnacional, y no nutrir y alimentar al movimiento feminista y para el colmo quieren constituirse en nuestras ‘voces expertas’ que validan y legitiman a las feministas ... Se han dado a la tarea de conjugar, de encajar, de incorporar, al discurso dominante la perspectiva de género, esfuerzo que tiene hoy sus frutos: la muerte del género como categoría develadora y la necesidad de superarla. Este hecho ha convertido esta categoría en una especie de condimento, complemento o adjetivo del modelo de ‘desarrollo’, del desarrollismo, haciendo viable y pensable un neocolonialismo, un neoliberalismo con perspectiva de género y sin siquiera la más tenue impugnación de su carácter patriarcal, que es su característica esencial”(19) .

f.2. Un segundo elemento que influye –y mucho-, en las divergencias a veces notorias, entre los diversos autores, es la falta de rigor intelectual, lo que los lleva a un subjetivismo absoluto, que tiene como consecuencia que cada teórico del género tiene “su” propia tesis. Por ejemplo, en los llamados “estudios de género”, tanto sea de grado o postgrado y siempre en un ámbito universitario, se tiene predeterminado el resultado final de toda investigación de campo: la subordinación de la mujer por parte del varón. En consecuencia, toda la investigación se reduce a dos cosas: a) elegir el tema a investigar y b) elegir un método de investigación estadístico que “demuestre” que en ese campo y en tales condiciones las mujeres son sometidas por los varones. No se admite un resultado diferente (ya que ese es el postulado dogmático aceptado acríticamente), porque si la investigación diera como resultado que no hay subordinación femenina, se estima que habría fallado el método investigativo en sí o su modo de llevarlo a la práctica.

“Según la antropóloga Ruth Gruhun, de la Universidad de Alberta, ‘El objetivo explícito de los Estudios de la Mujer es político: la ideología debe ser propagada de la forma más amplia posible, con el fin último de lograr el cambio social… Sin embargo, una ideología atrincherada en la institucionalización formal en la universidad, se puede mantener mucho tiempo después de su propia época, en tanto pueda ser protegida de la crítica” (20) .

Algo similar ocurre con las “estadísticas desagregadas por género”. En efecto, “si la igualdad se puede medir, entonces alguien tiene que medir, de modo que las feministas puedan probar las ‘desigualdades’. La existencia de ‘desigualdades’ de participación, logros y recompensas se toma entonces como prueba de discriminación, no como evidencia de que los hombres y las mujeres son diferentes. Quienes aceptan las diferencias entre hombres y mujeres esperan tasas de participación diferentes. No ven la razón por la cual la igualdad de derechos u oportunidades deberían dar como resultado una participación estadísticamente igual”(21) .

En pocas palabras, no se puede investigar la verdad, porque ésta ya ha sido predefinida dogmática e ideológicamente, como el presupuesto mismo de toda investigación…

f.3. Por este doble motivo, el lector que profundiza en el tema, se encontrará –inevitablemente-, con grandes discrepancias entre los ideólogos del género, al punto que le podría resultar muy difícil precisar concretamente en qué consiste esta ideología. Este libro pretende dos objetivos: 1°) divulgar el tema para alertar y poner en movimiento al común de la gente; y 2°) introducir en el tema a quienes pretendan profundizar en él.

Como veremos, todo este cuerpo de ideas se pretende imponerlo, deconstruyendo la cultura patriarcal –aquella que las ha relegado al hogar-, a través del empoderamiento de la mujer. Es decir, que se trata de una nueva antropología, que debería originar una nueva cultura. Ahora bien esa doctrina, por su falta de correspondencia con la realidad, sólo puede imponerse ideológicamente; es decir, coartando la libertad de la gente, mediante una articulada manipulación semántica, a través de los medios formales e informales de educación; tal cual veremos a continuación.


Preguntas

1. ¿Cuales son los principales precedentes teóricos de la ideología de género?


9. Principalmente en su libro “La revolución sexual”, publicado en 1.945.
10. Cfr. su libro “Eros y civilización”, de 1.955.
11. En su obra fundamental “El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado”, de 1.884.
12. Cfr. su libro “Deconstrucción y pragmatismo”, Ed. Paidós, Buenos Aires, 1998. Derrida aplicó la deconstrucción a la sexualidad en su artículo “Ser justo con Freud. La historia de la locura en la edad del psicoanálisis”, en el libro de AA.VV., “Pensar la locura. Ensayos sobre Michel Foulcault”, Ed. Paidós, Buenos Aires-Barcelona-México, 1996.
13. No es un dato menor que Foucault muriera enfermo de sida en 1.984, y que siguiera manteniendo relaciones habituales con efebos, luego de conocer el carácter mortal e incurable de dicha dolencia.
14, Firestone, Shulamith, "The Dialectics of Sex", Bantam Books, Nueva York, 1970, pág. 12.
15, Mora, Rafael, "La ideología de género: exposición y crítica", pro manuscripto.
16. Lo que relato a continuación, es una síntesis del artículo de Burkeman, Oliver y Youngue, Gary, "David no aguantó ser ´Brenda´, se suicida el hombre que vivió macabro experimento del Dr. Money", publicado en "Mundo Salud", 2.004.
17. Por ejemplo, Money dejó escrito que "…poseemos dramáticas pruebas de que la opción de identidad de género queda abierta durante el nacimiento para los niños normales, y que las fuerzas sociales pueden intervenir decisivamente al menos hasta un año y medio después del nacimiento. Una de ellas procede de un caso inusitado que ocurrió hace algo más de diez años…", y continúa refiriendo el caso Reimer, "Asignaturas sexuales", Capítulo IV, Ed. Fingraf, Barcelona, 1.978.
18. Y aún de la vida privada, mediante la utopía de la reproducción asexual por medio de la clonación, que haría innecesarios los gametos masculinos en la procreación humana.
19. Galindo, María, “Tiempo saboteado que nos toca vivir”, artículo en la Revista “La Correa Feminista”, nº 16-17, primavera de 1997, México, pág. 62.
20. O’Leary, Dale, op. cit., pág. 51.
21. O’Leary, Dale, op. cit., págs. 192/3.



































 





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