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Legalizar las uniones gays supone cancelar los acuerdos internacionales de adopción
La adopción busca dar unos padres a un niño, no un niño a unos padres, como si fuera un juguete


Por: La Razón, España | Fuente: La Razón, España



Legalizar las uniones gay supone cancelarlos acuerdos internacionales de adopción

José Gabaldón, magistrado y ex miembro del TC, preside el Foro Español de la Familia, una asociación que ha puesto en marcha la llamada Iniciativa Legislativa, que, de prosperar, está llamada a crear un precedente y sentar jurisprudencia en materias de especial relevancia social. La ILP es una forma de participación política reconocida por la Constitución, mediante la cual los ciudadanos presentan una Ley antes las Cortes Generales.

¿Hay algún país donde se hayan legalizado las uniones de homosexuales y se las considere matrimonio y donde las parejas de homosexuales puedan adoptar niños?

-Únicamente Holanda y Bélgica. Si se lleva a cabo el proyecto en nuestro país, se cancelarían los más de treinta acuerdos que España mantiene en materia de adopción, incluyendo Rusia y China. El Gobierno no ha informado de este pequeño detalle a las parejas españolas.

¿Opina que el clima de homosexualidad perjudica en la familia?

-En casa perjudica todo aquello que no ayude a los niños a crecer, como personas libres y responsables que deben llegar a ser. Por eso es tan importante el cariño y la entrega generosa de los padres, fomentar la comunicación, inculcarles el deseo de aspirar a lo mejor, evitar excesos con la televisión... Creo que el crecimiento de un niño con dos padres o dos madres no es bueno. Esto es evidente, por eso se manipulan encuestas y programas en los «mass-media».

-¿Por qué ese interés en querer llamar matrimonio a lo que no lo es?

-Porque de alguna forma tiene que aparecer como algo normal. Llegarán un tiempo que se plantee la poligamia y se formulará con una expresión que suene bien, como «matrimonio plural», o algo parecido.

¿Cree que hay una campaña dirigida a la destrucción de la familia?

-La destrucción de la familia es la destrucción del hombre y de la mujer. Los cambios no han sido fruto de un cambio social, sino de una decisión política plasmada en un cambio legislativo, y precedida de una campaña de comunicación. Sin embargo, creo que el centro de atención no debe ser fijarnos en quienes luchan por reformas que atentan contra la naturaleza del hombre, como es este caso, sino en la actitud de quienes desde la política o desde la cultura no defienden o promueven como debieran estas realidades.

-¿Qué hay detrás del lobby gay?

-Las campañas no se hacen solas en dos días; siempre hay un equipo reducido que lo lleva a cabo, y siempre con un interés concreto. Si no, no es una campaña. En paralelo, ocurre lo de siempre: los partidos aprovechan para buscar votos, las marcas para abrir nuevos mercados, las teles para lograr más audiencia...

-¿Van ustedes en contra de los derechos de una minoría?

-La campaña defiende los derechos del niño, que en este caso es la parte interesada y la más débil. La adopción busca dar unos padres a un niño, no un niño a unos padres, como si fuera un juguete. Son las personas, y no las minorías o las mayorías, las que tienen derechos y deberes.

-¿Cuál es la mecánica que siguen para la recogida de firmas?

-Se organizan mesas en las calles más populares para informar y pedir la firma a los ciudadanos. Todas las semanas tienen lugar numerosos actos gracias al esfuerzo de 5.112 voluntarios en toda España.

-¿Tienen esperanza de que se lleve a cabo el trámite parlamentario?

-Lo importante es que 500.000 ciudadanos han expresado su inquietud ante las Cortes. Por eso, para el Presidente del Gobierno debería ser una cuestión a valorar muy seriamente, lo mismo que para los grupos de la oposición, especialmente para aquellos que mantienen la promoción de la familia en sus programas electorales.

¿Qué les diría a los padres de un chico o chica homosexual que viven con angustia la situación de su hijo?

-Lo primero de todo, crear un espacio de confianza y escuchar a su hijo. Luego, definir correctamente cómo se manifiesta esa tendencia y cómo le afecta. Durante la adolescencia, la búsqueda de identidad y de modelos es natural, así que por que uno se fije en personas de su mismo sexo no quiere decir que sea homosexual. Una correcta educación afectiva y sexual de los hijos desde la infancia hace que se pueda detectar y, en su caso, ayudar a corregir. Pero antes que en el niño, yo preguntaría a sus padres por su relación de pareja, a todos los niveles, por el ambiente familiar, la calidad de la comunicación con sus hijos... Ahí está la clave.
 





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