Menu


Obispo vocacionero
Con gran generosidad ofreció su belleza a Dios, y Dios le ha dado otra belleza más sublime


Por: J.J. Martínez |



El famoso obispo americano, Fulton Sheen, contaba la siguiente anécdota, que refleja cómo sintió una llamada a la santidad una joven normal que se cruzó con este obispo en un avión...

“Hace dos años, yo viajaba en un avión de Nueva York a Boston. Junto a mí se sentó una señorita joven. Noté que era de extraordinaria belleza. (Dios no me ha privado todavía del sentido de la vista). Antes de que yo empezara a hablar, la muchacha me preguntó:

-Señor Obispo, ¿no me conoce usted?

-Pues no, -le respondí

-Fíjese bien-insistió la joven

-Pues ni aun así. No recuerdo. Veo miles de caras...- contesté

Entonces ella continuó hablándome así:

-Yo sí que me acuerdo de usted. Nos vimos hace dos años. Precisamente también en un avión, como ahora. Usted me dijo: “Señorita, es usted muy guapa. Sería estupendo que emplease su belleza en dar a conocer la belleza de Dios a quienes no le conocen”.

En cuanto me habló así, yo pude responderle:

-Sí; esas palabras me suenan como de haberlas dicho en alguna ocasión...

Ella continuó hablándome:

-Creo que soy buena católica, aunque no muy fervorosa. Aquellas palabras de usted se han repetido en mi mente desde entonces varias veces, haciéndome pensar en serio que será maravilloso entregarse a Dios para que otros le conozcan. Y creo haber llegado a un estado en que estoy dispuesta a todo lo que Dios quiera para realizar esa entrega.

En cuanto me dijo esas palabras, me atreví a proponerle:

-Pues si usted está dispuesta, véngase conmigo, apenas aterricemos en Boston y hablaremos de esa hermosa vocación.

Y la muchacha lo cumplió así. Hablamos, y se decidió.

Hoy está trabajando como misionera en una leprosería del Vietnam. Con gran generosidad ofreció su belleza a Dios, y Dios le ha dado otra belleza más sublime: la belleza del alma que se entrega totalmente por la salvación de los demás”.

(Fuente: J.J. Martínez, “Estos dan con alegría”, EDAPOR, Madrid 1983, pp. 227-228).






Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Another one window

Hello!