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Lugares arqueológicos en Israel

Banias, Centro de culto al dios Pan
Las excavaciones pusieron al descubierto restos de un centro de culto dedicado al dios Pan que se desarrolló en varias etapas durante el período romano


Por: Hillel Geva | Fuente: www.mfa.gov.il



Los restos de la ciudad de Banias (pronunciación árabe para Panias) se encuentran en el norte de Israel, a los pies del Monte Hermón. Aquí, debajo de un empinado risco, brotan frías aguas del manantial del Banias, una de las fuentes del río Jordán.

De acuerdo con las fuentes escritas, Banias fue habitado por primera vez en el período helenístico. Los reyes ptolomeos, en el siglo III AEC, construyeron un centro de culto para contrarrestar al centro semita en Dan, hacia el sur, que efectivamente declinó en forma gradual. Luego, en el año 200 AEC, el gobernante seléucida Antíoco III derrotó al ejército ptolomeo en esta región y capturó el Banias.

Aproximadamente 200 años más tarde, en el 20 AEC, la región que incluía el Banias fue anexada al reino de Herodes el Grande y gobernada por sus sucesores hasta fines del siglo I EC. En el año 2 AEC, Herodes Filipo fundó una ciudad pagana y la llamó Cesárea Filipi (en honor de Augusto César). Pasó a ser la capital de su gran reino, que cruzaba el Golán y el Haurán. Fuentes de la época se refieren a la ciudad como Cesárea Panais; en el Nuevo Testamento como Cesárea Filipi (Mateo 16:13).

Durante el período romano, el centro de la ciudad se extendía sobre una planicie de 300 x 300 metros, con defensas naturales que la protegían por tres lados. En su cima, se extendía aún más allá de estos límites naturales.

A partir del siglo IV y hasta la conquista árabe, Panias funcionó como un importante centro cristiano. Durante el período árabe, la ciudad fue la capital de distrito del Golán, en la provincia de Damasco, y su nombre fue cambiado a Banias.

Durante el dominio Fatimida en el siglo XI, se construyeron fortificaciones. Entonces los cruzados, que gobernaron la ciudad desde el año 1129, la rodearon con un masivo anillo de fortificaciones. No obstante, después de repetidos ataques, la ciudad fue conquistada por Nur ed-Din de Damasco en 1164. Temiendo que pudieran servir nuevamente como fortaleza cruzada, las fortificaciones fueron desmanteladas a comienzos del siglo XIII y, por lo tanto, son sólo parcialmente visibles.

Banias perdió gradualmente su importancia. Hoy en día hay un lugar sagrado druso (Weli Sheikh Khader) en un blanco edificio del acantilado, que da hacia el manantial. Desde 1967, pero principalmente durante los últimos diez años, las principales excavaciones en el lugar se han centrado en dos áreas: los restos del complejo del santuario del dios Pan; y el centro de la ciudad - esta última continúa hasta la actualidad.

El temenos (recinto sagrado) dedicado a Pan fue construido en una terraza natural elevada de 80 metros de longitud, a lo largo de un risco que sobresale al norte de la ciudad. En su extremo occidental hay una gran gruta que ha sido considerada sagrada para Pan desde el período helenístico. A los pies del recinto sagrado se encuentra el manantial, un importante elemento en la santidad del lugar. El sitio de culto al dios Pan proviene de la yuxtaposición de rasgos naturales que incluyen bosques, manantial y caverna. Desde tiempos inmemoriales, el lugar ha sido visitado por pastores que practicaban su culto en la caverna y en el manantial.

Las excavaciones pusieron al descubierto restos de un centro de culto dedicado al dios Pan que se desarrolló en varias etapas durante el período romano. El temenos incluye un templo, patios, una gruta y nichos para rituales. Varios nichos decorados fueron tallados en la roca del acantilado, y probablemente en el pasado había en ellos estatuas. Entre los nichos había grabadas inscripciones mencionando a donantes. De los templos que había en el lugar, quedan sólo los cimientos. Después de la conquista musulmana, en el siglo VII, este centro de culto pagano, que había existido a lo largo de todo el período bizantino, fue destruido y las piedras de las murallas fueron removidas para ser usadas nuevamente.


El Templo de Zeus

Frente a la entrada a la gruta sagrada, Herodes el Grande, en el año 19 AEC, construyó un templo en honor de su protector César Augusto, descrito por el historiador judío de la época Flavio Josefo (La Guerra de los Judíos I: 404-405). Este templo tenía 20 metros de largo y dos murallas paralelas, de 10,5 m. Nichos de culto que alguna vez contuvieron esculturas, fueron encontrados a lo largo de las caras interiores de las murallas, que también servían como muros de contención. El edificio semi subterráneo también servía de acceso a la gruta sagrada detrás del templo. Este templo, preservado sólo parcialmente, está ilustrado en monedas de la época acuñadas por la ciudad, que muestran una fachada decorada con cuatro columnas jónicas.


La Corte de Pan y las Ninfas

Durante el siglo I EC otro santuario, dedicado a Pan y a las ninfas, fue construido al oriente del Templo de Augusto. Este edificio consistía en tres murallas especialmente gruesas con bases de cemento; daba al acantilado por el norte, creando un encierro rectangular de 15 x 10 metros, que aparentemente servía de santaurio al aire libre. Una pequeña gruta fue cavada en la roca detrás de él y, en períodos posteriores se agregaron nichos para estatuas. Una inscripción griega indica que estos nichos datan del año 148: "El sacerdote Víctor, hijo de Lysimachos, dedicó esta divinidad al dios Pan, amante de Eco".


El Templo de Zeus y el Patio de Némesis

Alrededor del año 100 (el 1000 aniversario de Panias), durante el reinado de Trajano, se construyó en Banias un Templo dedicado a Zeus, al este del anterior. El templo consistía de dos habitaciones: un salón que medía 8,25 x 7,6 metros, que originalmente estaba cubierto por losas de mármol coloreado y una entrada en el frente de 4,25 metros de ancho. La fachada del edificio estaba decorada con cuatro columnas con capiteles corintios de un trabajo especialmente fino. Se ha sugerido que se efectuaban rituales también en el techo del edificio, frente a los nichos labrados en la parte opuesta del acantilado. Un patio pavimentado de 4 metros de ancho, al que se llegaba desde el sur por una amplia escalinata, estaba dedicado a Némesis, diosa de la venganza y de la justicia, cuyo culto era popular en la región. Un nicho labrado en la roca del acantilado frente a él posee la inscripción: "Para la preservación de nuestros señores los emperadores Valerios [Titi]anos, sacerdote del dios Pan, dedicado a la señora Némesis y a su santuario que fue hecho cortando la roca de abajo ... con la cerca de hierro en el mes de Apellaios".


Templo Tumba de las Cabras

En el siglo III, fue erigido en el extremo oriental del recinto sagrado, un edificio de culto para sepultar los huesos de las cabras sagradas. La estructura estaba dividida en tres largas salas orientadas de norte a sur. A lo largo de las paredes del salón central (que mide 12,5 x 6,6 metros) había dos galerías bajas apoyadas en nichos rectangulares (0,6 m2 cada uno) abiertos hacia el salón central. Los nichos contenían una gran cantidad de huesos de animales, especialmente de carneros y cabras, lo que recuerda el culto de las cabras sagradas relacionado con el dios Pan, como se ilustra en las monedas romanas de la ciudad de Panias. Estos hallazgos sugieren que la estructura era empleada como un templo-tumba para sepultar los huesos de las cabras sagradas, cuyo culto probablemente se practicaba en los edificios excavados en Banias.

El templo fue encontrado cubierto por un montón de escombros con una abundancia de fragmentos de estatuas y estatuillas, entre ellos Atenas, Zeus, Afrodita, Apolo, Dionisos y Pan. La mejor conservada (restaurada a partir de dos fragmentos) es la estatua de la mitad del tamaño real de Artemisa con un perro de caza atacando una liebre a sus pies. Las estatuas y estatuillas probablemente eran ofrendas que se traían al recinto sagrado y se destruían como un acto de antipaganismo a fines del período bizantino o a comienzos del período árabe.

El Parque Nacional Banias, que incluye los restos arqueológicos exacavados y restaurados, es una singular atracción turística, con una combinación de belleza silvestre natural: acantilado, montañas, bosques y agua en abundancia.

Las excavaciones fueron dirigidas por Zvi Maoz en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.


 

Imagen: El manantial de Banias, con la cueva de Pan al fondo





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