Menu


Es necesario invertir en las personas
El Observador Permanente de la Santa Sede en la ONU señala que en la crisis económica mundial “es necesario invertir en las personas”


Por: . | Fuente: Análisis digital



03/11/2008

El Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU, Monseñor Celestino Migliore, señaló que la crisis financiera hunde sus raíces no solo en inadecuado sistema regulatorio sino, especialmente en la falta de ética y conducta moral

Durante su intervención referida al tema de la crisis financiera global, el Arzobispo resaltó que "el aprovechamiento desmedido y la búsqueda inescrupulosa de ganancia a cualquier costo ha hecho que las personas olviden la ética de los negocios", al tiempo que alentó no solo a solidarizarse con los países más pobres sino a generar los medios para "evitar crisis similares en el futuro".

Igualmente, recalcó que algunos gobiernos no fueron lo suficientemente estrictos para establecer las reglas económicas en los niveles más altos, por lo que Monseñor Migliore precisó que "el principio de subsidiariedad requiere que los gobiernos y las grandes agencias internacionales aseguren la solidaridad a nivel nacional y global".

"No se debe olvidar que en los extremos del sistema financiero hay personas jubiladas, pequeños negocios familiares, industrias sencillas y una cantidad incontable de empleados para quienes los ahorros son una manera esencial de sostenimiento” aseveró el prelado. Por ello, recalcó que “la actividad financiera necesita ser suficientemente transparente para que los ahorristas individuales, especialmente los pobres y los más desprotegidos, entiendan lo que va a suceder con su dinero. Esto no solo es una llamada para tomar medidas efectivas de seguridad por parte de los gobiernos, sino también para tener un alto estándar de conducta ética por parte de los líderes financieros".

Además, el Prelado vaticano destacó también que "un estilo de vida, incluso un modelo económico, basado solamente en el creciente e incontrolable consumo y no en el ahorro ni en la creación de capital productivo, es económicamente insostenible. También es insostenible desde el punto de vista del medio ambiente y, por encima de todo, de la dignidad humana en sí misma; ya que el consumidor irresponsable renuncia a su propia dignidad como criatura racional y ofende la dignidad de los otros".

"Por encima de todo –prosiguió– existe una necesidad de invertir en las personas. Una vez que las inevitables operaciones de salvataje terminen, los gobiernos y la comunidad internacional deben invertir su dinero en ayuda a las poblaciones más pobres".

Luego de comentar cómo la experiencia demuestra que los que parecen menos "calificados" para devolver préstamos suelen ser, paradójicamente, los más "serios y confiables prestadores", el Arzobispo explicó que "la historia de los países desarrollados demuestra que los préstamos para salud, educación, vivienda y otros servicios básicos que benefician a los más débiles en los niveles socio-económicos; al final prueban que son la inversión que más provecho genera, ya que aseguran el funcionamiento armonioso de la sociedad como un todo".

 







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |