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El Papa recibe al Primer Ministro malayo en Castel Gandolfo
Mejorarán las comunicaciones entre el Gobierno de Malasia y la Iglesia


Por: . | Fuente: Fides



CASTEL GANDOLFO, lunes 18 de julio de 2011

El Papa Benedicto XVI recibió hoy en audiencia al Primer Ministro de Malasia, Najib Bin Abdul Razak, y durante el coloquio, “se acordó establecer relaciones diplomáticas entre Malasia y la Santa Sede”.

Lo confirma un comunicado difundido por la Santa Sede al término de la audiencia, en el que se explica que se ha llegado a esta determinación evocando “las evoluciones positivas en las relaciones bilaterales”.

El Papa y el mandatario malayo “pasaron revista a la situación política y social en el mundo y en el continente asiático, con referencia particular a la importancia del diálogo intercultural e interreligioso para la promoción de la paz, de la justicia y de la mayor comprensión entre los pueblos”.

Najib Razak se reunió después con el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, acompañado por monseñor Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.

El Primer Ministro acudió a Castel Gandolfo junto con su esposa, con los ministros de Exteriores e Industria, con monseñor Murphy Pakiam, arzobispo de Kuala Lumpur, y con un líder religioso musulmán, Abdul Shukor Husin, presidente del Consejo nacional de la Fatwa.

En declaraciones a la agencia vaticana Fides, el padre jesuita Lawrence Andrew, sacerdote de la capital malaya Kuala Lumpur y director del Herald, el semanario católico de la archidiócesis de la ciudad, subrayó que el de Malasia “es uno de los Gobiernos más democráticos del Sudeste asiático”.

“Tener un nuncio apostólico estable en Kuala Lumpur podría tener muchas consecuencias positivas para la Iglesia y para toda la comunidad cristiana en Malasia”, añadió el presbítero.

“Mejorarán las comunicaciones entre el Gobierno y la Iglesia. Además, para nosotros los cristianos es la oportunidad de ser visiblemente un gran ´banco moral´, es decir, un punto de referencia para la moralidad, para la difusión y tutela de los valores, para combatir la corrupción, los abusos y otros males que afligen a la vida nacional”.

Respecto a los desafíos que afronta la Iglesia en Malasia, el sacerdote citó “el uso del término Alá para los no musulmanes; la libre circulación de la Biblia; la eliminación de la pena de muerte; el respeto de las libertades y los derechos humanos fundamentales, sin discriminación alguna”.

Malasia tiene casi 27,5 millones de habitantes, de los que el 60% son musulmanes. Los cristianos son casi el 20%, y entre ellos hay un millón de católicos.







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