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El desarrollo del cerebro de un niño
El cerebro, una maravilla viviente, que se forma de manera organizada y autónoma dentro del seno de la madre.


Por: Dr Carlos Perez Avendaño | Fuente: Catholic.net



El desarrollo del cerebro del niño
El artículo principal de la revista "Time" de febrero 3, l997, se titula: "Cómo se desarrolla el cerebro de un niño."

De alta calidad científica, este artículo está escrito para que sea comprendido por el público, aunque hay que reconocer que la enorme complejidad del misterioso cerebro, lo hace de difícil comprensión.

Dificilísimo es para uno comprender cómo es que a las l0 semanas de embarazo, un niño embrión, que entonces tiene 6 centímetros de largo, interpreta dentro de su cabeza una perfecta sinfonía.

Dice la Dra. Carla Shat de la Universidad de Berkely en California, que esa sinfonía, compuesta de señales eléctricas e interpretada por la más perfecta de todas las computadoras ahí misteriosamente escondida, va colocando en perfecto orden cada una de las l00 mil millones de esas células, que a la hora del nacimiento conforman el perfectísimo cerebro. ¡La más perfectísima de las obras creada por la naturaleza"

Materia animada hecha un algo capaz de sentir y expresarse. Capaz de oír (sin que le hayan enseñado cómo); capaz de chupar la leche, degustarla y tragarla (sin que le hayan instruido para que no se ahogue); capaz de sentir el abrazo y los besos de la madre (sin que le hayan dicho cómo es que habrá de sentir emociones); capaz de abrir la boca y llorar y gritar, cuando algo le disgusta (sin que ningún hermano le haya enseñado cómo hacerlo).

Se ha descubierto que esa billonada de señales eléctricas, que no es un desordenado ruidero sino una ordenadísima sinfonía de mensajes que tienen todos una misma finalidad y un mismo destino; es lo que pone en orden toda esa materia. Es lo que conforma las células cerebrales (neuronas) y ubicándolas a cada una en su especialísimo lugar, las interconecta y construye así el cerebro. "Ese es probablemente el más conmovedor de nuestros descubrimientos", afirma la Dra. Shatz.

¿Puede alguno de ustedes, estimados lectores, comprender lo que significa que en el tubo neural de un embrión (su cerebro) aparezcan 250,000 nuevas células por minuto y que cada una de ellas se mueve, se coloca, se interconecta y vuelve a bailar con la perfección del más perfecto de los ballets?

La forma en que cada una de esas neuronas se conectan unas con otras es también incomprensible por su perfección. Es como si cada una de las 250,000 bailarinas que se incorporan al ballet, tuviera muchísimas manos y es así que se establece lo que el Dr. Goodman de Berkeley llama una cuadrillonada de interconexiones.

No es una millonada, no es una billonada, no es una trillonada; es ni más ni menos, una cuadrillonada. Y usted estimado lector, ¿comprende lo que es una cuadrillonada de conexiones entre las cien mil millones de neuronas que al momento de nacer conforman el cerebro de un niño? ¿Es usted estimado lector capaz de percibir y entender esa inmensidad?

Un principio pensante, una sinfonía de señales eléctricas que anima, ordena y conforma el cerebro y lo hace expresarse como el más extasiante de los ballets. Un pensamiento que nos hace existir.

Por eso, cuando una mujer embarazada afirma que ella es dueña de su cuerpo y que ella puede hacer con su niño-embrión lo que se le venga en gana, es fácil encontrar la razón para explicarle que no es así. Es por pura ignorancia, que esa mujer cree ser dueña de la vida que lleva en sus entrañas.

Nota: El Dr. Pérez Avendaño es médico de medicina interna en la práctica privada en Guatemala, y profesor de la Universidad Francisco Marroquín en dicho país.

Si deseas ver las imágenes 3D y 4D de un embrión en sus primeras semanas de vida en el vientre materno, en las cuatro primeras imágenes, haz clic, para ver el video.





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