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Obispos piden dar prioridad a la defensa de la vida a la hora de votar
¿Qué es lo que los Obispos Norteamericanos tendrían que decir acerca de la trayectoria de vida de Kennedy, fuertemente dedicada a abogar por el aborto?


Por: Steven Mosher | Fuente: Population Research Institute



Los electores no pueden votar por un candidato que demuestra una moral funesta simplemente para alcanzar sus estrechos intereses o preferencias partidarias.

A fines del año pasado, la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos remarcó enérgicamente la necesidad de que los ciudadanos Norteamericanos eviten elegir a candidatos que no defienden la santidad de la vida humana. En un documento titulado “Forming Consciences for Faithful Citizenship” (Formando Conciencias para una Ciudadanía Creyente), una especie de “carta abierta” para los Católicos Americanos, advirtieron la importancia de ciertos temas políticos. Subrayaron específicamente que los fieles norteamericanos deben realizar un compromiso de conciencia en política, concepto ciertamente nuevo para algunas personas, animándolos a no someterse a la moral pluralista que ha contaminado a tanta gente sensible.

Las directrices dadas por los Obispos Norteamericanos son inequívocamente claras, tanto así que el más sofisticado político a favor del aborto tendría muchísimos problemas para evadirlas. “La Conciencia es la voz de Dios resonando en el corazón,” declara inequívocamente el documento”. Y agrega “revelándonos la verdad, (Dios) nos llama a hacer lo que es bueno, evitando lo que es malo… un sistema legal que viola el derecho básico a la vida basándose en la libertad de elección, es defectuoso desde la raíz.”

Algunos asuntos son más importantes que otros, dicen los Sacerdotes, pero el tema de la vida, es el más importante de todos. Los Obispos dicen textualmente:

“[34…] Un católico no puede votar por un candidato que toma posición a favor de un mal intrínseco, como es el aborto o el racismo, si la intención del votante es mantener esta posición. En estos casos, un católico sería culpable de cooperar en un mal grave. Al mismo tiempo, un votante no debería usar la oposición de un candidato a un mal intrínseco para justificar indiferencia o desatención a otros asuntos importantes de moral, que involucran cuestiones pro-vida o de dignidad humana.

“35. Habrán ocasiones en que un católico que rechace una posición inaceptable del candidato, pueda decidirse a votar por aquel candidato, por otras razones moralmente graves. Votar de esta manera, podría ser aceptable solamente por causas verdaderamente graves, y no para alcanzar sus estrechos intereses o preferencias partidarias, o para ignorar una moral fundamentalmente mala.

“36. Cuando todos los candidatos mantienen una posición a favor de un mal intrínseco, el elector conciente enfrenta un dilema. Podría decidir excepcionalmente no votar por ningún candidato o, después de una cuidadosa decisión, optar por votar por un candidato que pareciera tener una posición menos defectuosa o estar más cerca de otros bienes auténticamente humanos.

“37. Para tomar estas decisiones, es muy importante que los católicos estén guiados por una conciencia bien formada. Ésta reconoce que todas las acciones no tienen el mismo peso moral y que la obligación moral de oponerse a actos intrínsicamente malos, tienen una demanda especial en nuestras conciencias y en nuestros actos. Estas decisiones deberían tener en cuenta los compromisos del candidato, así como su carácter, integridad y habilidad para influenciar en una cuestión dada. Al final, es una decisión hecha por cada católico, guiado por una conciencia formada en una enseñanza moral católica.

“38. Es importante aclarar que las decisiones políticas que toman los ciudadanos, no solamente tienen un impacto en la paz general y la prosperidad sino también pueden afectar la salvación del individuo. Igualmente, el tipo de leyes y políticas promovidas por funcionarios públicos afectan su estado espiritual.

“41. Los votantes católicos deberían usar el marco de las enseñanzas católicas para examinar las posiciones de los candidatos en los asuntos que influyen en la vida humana y en su dignidad, tanto como los asuntos de justicia y paz, y deberían considerar la integridad, filosofía y trayectoria de los candidatos. Es importante que todo ciudadano “vea más allá de los partidos políticos y analice críticamente la retórica de las campañas y elija a sus líderes políticos de acuerdo a sus principios y no al partido afiliado…..”

“42. Como católicos, nosotros no somos votantes monotemáticos. La posición de un candidato en un tema no es suficiente para garantizar el apoyo del votante. Sin embargo, la posición del candidato sobre un asunto individual que implica un mal intrínseco, como el apoyo para el aborto legal o promover el racismo, puede legítimamente conducir a un votante a descalificar al candidato para recibir su apoyo”

A pesar que el documento menciona el genocidio y la tortura como abusos a los Derechos Humanos, a los cuales los católicos deben oponerse, el asunto del aborto es de suma importancia en su esquema. El aborto es el tema central de los derechos humanos en los Estados Unidos hoy en día. Aunque Estados Unidos no siente ningún remordimiento de genocidio o tortura institucionalizados, más de 4,000 abortos se llevan a cabo en sus márgenes cada día.

Recuerde, estimado lector, que el tema pro-vida es de suma importancia cuando el tiempo de elecciones llegue. Votar consistentemente por la vida, no nos hace fundamentalistas a católicos o a otros cristianos. Por el contrario, esto nos hace personas sensibles. Sin el derecho a la vida, todos los otros Derechos Humanos no tienen ningún sentido.

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